Sin duda alguna, este es uno de los autores más injustamente arrinconados e infravalorados. Resulta increíble que el creador de “Martín Edén” (que, a pesar de que sus personajes son planos y arquetípicos, es una de las mejores novelas que se han escrito sobre escritores y que debería ser de obligada lectura para quien pretenda serlo) no ocupe un lugar preferente entre los autores recomendados a los escolares, pues son precisamente del tipo que despierta adicción a la página impresa.
Sus personajes al límite (“Las mil docenas”) son un presagio e inspiración de lo que nos resultó novedoso en Auster, y sus cuentos del ártico o los mares del sur encierran la magia de las historias contadas a la luz de las ascuas por rudos aventureros. “Antes de Adán” sin duda le fue muy util a Roy Lewis para alumbrar su memorable “El fin del pleistoceno”, e incluso para sí mismo a la hora de concebir lo que casi fue su canto del cisne, “El vagabundo de las estrellas”.
A ver si alguno de los que se pasan por esta página recoge el guante.
viernes, 7 de marzo de 2008
jueves, 6 de marzo de 2008
La crin de Damocles

Esta es la primera novela que publica Javier Pérez, Zamorano afincado en León (y presuntamente relacionado con un tal “Yunque” que campaba por el foro de pl.com), con la que consiguió el premio Azorín 2006. En esta historia de intriga, magistralmente ambientada en la Alemania de entreguerras, los múltiples hilos argumentales se retuercen y entremezclan de modo semejante a una filigrana charra. Müller, comisario de asuntos políticos, que tiene que bregar con comunistas, nazis, crimen organizado y hasta con un comisario corrupto que pretende hundir su carrera, se ve, sin embargo, puesto contra las cuerdas por un asunto pintoresco: un misterioso esquilador, que se dedica a cortar las melenas de mujeres jóvenes.
Sin duda alguna, un libro para pasar un rato estupendo. No se lo pierdan.
Sin duda alguna, un libro para pasar un rato estupendo. No se lo pierdan.
martes, 4 de marzo de 2008
Declaración de intenciones (y desmentido)
Es curioso que, a pesar de que insisto una y otra vez en que no hay que ser partidista y tratar a los políticos como administradores a los que contratamos los votantes, y de que tengo a gala el atesorar ideas (seguramente pocas y flojas) en lugar de ideologías, que son un pobre sucedáneo de las anteriores, todo el mundo (incluidos los partidarios de uno y otro) piensa que inequívocamente soy del PP.
Mi propósito no era hacer un blog pro PP, como algunos me apuntan, sino repartir cera a cada cual según méritos (lógicamente, suele atesorar más quien más manda).
He procurado mantenerme imparcial, al margen de las antipatías que me pueda suscitar alguno de los candidatos, y atenerme a los hechos tanto como me ha sido posible. Me reitero en mi idea original de no dejarme nublar la visión por partidismo alguno, y me reafirmo en mi derecho a opinar lo que me de la gana y a cambiar mi postura tantas veces como desee, siempre que estime que estaba equivocado.
Eso sí, al que considere que soy del PP, no conseguiré hacerle cambiar de idea, ¿no ha ganado, acaso, Zapatero los dos debates?
A servir.
Mi propósito no era hacer un blog pro PP, como algunos me apuntan, sino repartir cera a cada cual según méritos (lógicamente, suele atesorar más quien más manda).
He procurado mantenerme imparcial, al margen de las antipatías que me pueda suscitar alguno de los candidatos, y atenerme a los hechos tanto como me ha sido posible. Me reitero en mi idea original de no dejarme nublar la visión por partidismo alguno, y me reafirmo en mi derecho a opinar lo que me de la gana y a cambiar mi postura tantas veces como desee, siempre que estime que estaba equivocado.
Eso sí, al que considere que soy del PP, no conseguiré hacerle cambiar de idea, ¿no ha ganado, acaso, Zapatero los dos debates?
A servir.
Dicen que será para mayo
Me comenta la comadrona, Cristina, por más señas, que se espera el alumbramiento para esas fechas, si bien puede variar a última hora, ya que se sabe que estas criaturas pueden ser caprichosas. Tenemos pensado ponerle de nombre “Sombras chinescas”, y verá la luz en los talleres de la Editorial Maghenta. En mi condición de padre primerizo, me tiemblan las rodillas como a una novicia antes de pronunciar los votos.
Se acabó la campaña
Tanto los candidatos como yo, hemos dicho cuanto cabía decirse al respecto, por lo que no les aburrimos más con este tema, distinguida concurrencia.
lunes, 3 de marzo de 2008
El debate (y las elecciones) que va a ganar Zapatero.
No me cabe duda alguna de quién va a ser el ganador mediático de esta noche. Si la pasada semana la mayoría de las manipuladas encuestas daban como ganador a un ZP que recibió hasta en la partida de nacimiento, hoy previsiblemente se saldrá del marcador.
El pasado debate fue un calco del primero que enfrentó a González y Aznar, y Zapatero cometió los mismos errores que su predecesor (minusvalorar al contrincante y no haberse preparado adecuadamente). Parece verosímil que Rajoy incurra en los mismos errores en los que cayó Aznar en el segundo (básicamente, tratar de presentar su programa en vez de repartir estopa) y que hoy ZP trate por todos los medios de mostrarse beligerante, seguramente agarrándose al trasvase del Ebro y a los pasados gobiernos de Aznar.
Lo peor de todo es que estas elecciones las va a ganar por la mínima un ZP que se va a dejar robar la cartera por los nacionalistas a la primera de cambio. Lo deseable, y lo razonable, sería un gran pacto “a la alemana”, algo tan improbable que produce hasta risa.
Por mucho que se empeñen en demostrarnos lo contrario, sobre todo una vez probada en el extinto bloque del este la inviabilidad del sistema socialista, las diferencias entre los dos grandes partidos son mínimas, y, en todo caso, mucho menor que las que hay con los nacionalistas, que lo único que pretenden (y lograrán) es llenarse la buchaca.
Por increíble que parezca, ambos partidos, pero sobre todo el PSOE, puesto que ZP que ha convertido la rivalidad con el PP en algo personal, se aplican la máxima de “antes muerta que tuya”, con el resultado de que al final todas las instituciones acabarán convertidas en “la Meretriz de Babilonia”.
Ahora vas y los votas.
El pasado debate fue un calco del primero que enfrentó a González y Aznar, y Zapatero cometió los mismos errores que su predecesor (minusvalorar al contrincante y no haberse preparado adecuadamente). Parece verosímil que Rajoy incurra en los mismos errores en los que cayó Aznar en el segundo (básicamente, tratar de presentar su programa en vez de repartir estopa) y que hoy ZP trate por todos los medios de mostrarse beligerante, seguramente agarrándose al trasvase del Ebro y a los pasados gobiernos de Aznar.
Lo peor de todo es que estas elecciones las va a ganar por la mínima un ZP que se va a dejar robar la cartera por los nacionalistas a la primera de cambio. Lo deseable, y lo razonable, sería un gran pacto “a la alemana”, algo tan improbable que produce hasta risa.
Por mucho que se empeñen en demostrarnos lo contrario, sobre todo una vez probada en el extinto bloque del este la inviabilidad del sistema socialista, las diferencias entre los dos grandes partidos son mínimas, y, en todo caso, mucho menor que las que hay con los nacionalistas, que lo único que pretenden (y lograrán) es llenarse la buchaca.
Por increíble que parezca, ambos partidos, pero sobre todo el PSOE, puesto que ZP que ha convertido la rivalidad con el PP en algo personal, se aplican la máxima de “antes muerta que tuya”, con el resultado de que al final todas las instituciones acabarán convertidas en “la Meretriz de Babilonia”.
Ahora vas y los votas.
jueves, 28 de febrero de 2008
Trilleros y estafadores
Creo que fue Guerra el que llamo “Tahúr del Missisipi” a Adolfo Suárez, paisano mío y uno de los políticos más dignos y honrados de nuestra breve historia democrática. Pues bien, se ha destapado en las páginas de un diario que todos los datos y gráficas que manejó en el debate Zapatero eran falsos como monedas de chocolate, y lo mejor de todo es que no se trata del Mundo, la cueva donde se urden todas las teorías conspiratorias, sino del País, un medio hasta hace poco clientelista y mamporrero, poco menos que la prensa del movimiento. Tiene gracia saber que ZP, el de la sonrisa beatífica expresión de no haber roto nunca un plato, acudió a la timba con las cartas marcadas y los dados cargados, y lo mejor de todo es la candidez del PP, que, o bien no se enteró, o bien no fue capaz de sacarle partido a esta torpe y evidente añagaza.
Mientras tanto, mi también paisano Bermejo, un redivivo “Juan Guerra” que le ha salido a Zapatero a guisa de forúnculo en el culo, bailaba al son que le palmeaba su mujer, funcionaria y que lleva más de un mes de baja por lumbago, estafando a la administración publica, esto es, a todos nosotros.
Pero lo que se lleva la guinda es que medios, oposición y ciudadanos, en vez de montar la de San Quintín por estas tropelías, nos dediquemos a hablar del sexo de los ángeles, la crispación y el talante. No es de extrañar que tan a menudo los políticos nos tomen por tontos si nos comportamos como tales.
Mientras tanto, mi también paisano Bermejo, un redivivo “Juan Guerra” que le ha salido a Zapatero a guisa de forúnculo en el culo, bailaba al son que le palmeaba su mujer, funcionaria y que lleva más de un mes de baja por lumbago, estafando a la administración publica, esto es, a todos nosotros.
Pero lo que se lleva la guinda es que medios, oposición y ciudadanos, en vez de montar la de San Quintín por estas tropelías, nos dediquemos a hablar del sexo de los ángeles, la crispación y el talante. No es de extrañar que tan a menudo los políticos nos tomen por tontos si nos comportamos como tales.
martes, 26 de febrero de 2008
Sordera pandémica
No sólo son los candidatos los que no escuchan al contendiente, (con el resultado de que en vez de debates disfrutemos de una suerte de “monólogos alternados”) sino que los propios votantes se niegan a atender a lo que se dice en el debate y se limitan a contemplar al candidato de sus amores como el que mira una imagen de la Purísima o del santo de su devoción. Sólo así cabe explicarse cómo es posible que, tras el debate de ayer, las encuestas de los distintos medios den como ganador a uno u otro candidato, según sus afinidades.
Por lo que respecta a al debate, ZP acudió pertrechado con las gráficas de su acólito Solbes, pero Rajoy no se dejó enfarragar en una evanescente disertación macroeconómica –no en vano, no es un recién llegado a esto, como Pizarro– y se limitó a hacer la cuenta de la vieja, mucho más contundente, sobre todo cuando no te cuadran las cuentas. No se necesita tener un master para darse cuenta de que uno no llega a fin de mes, ni ser un doctor de la iglesia para vislumbrar que la política de negociación con ETA ha sido un fiasco, y Rajoy se limitó a enumerar en voz alta y clara estas verdades de Pero Grullo que ZP pretendía maquillar con palabras hueras y afeites estadísticos. Omitiendo el pazguato y papanatas alegato final, se vio a un Rajoy sólido en papel de aspirante, agresivo y cañero (de todos modos lo tenía a huevo), y a un ZP arrinconado y patético, que hasta tartamudeaba con demasiada frecuencia, tan sólo preocupado de huir de las cuerdas.
En cualquier caso, este resultado es irrelevante, pues aquí uno se adscribe a un partido tal y como se profesa una fe. No somos capaces de entender que el gobierno no es más que un administrador para la inmensa finca que es España, al que los inquilinos contratamos por cuatro años, y que, si cumple con nuestras expectativas, le renovamos el contrato y, si no lo hace, le damos la patada y buscamos a otro. Cabría colegir, entonces, si es posible que algún indeciso (si es que existiese tal género) pudiese cambiar su voto en virtud de este debate: la respuesta es que tal prodigio sólo sería posible si el susodicho fuera tan memo como para precisar que Rajoy le cuente estas cuatro verdades para darse cuenta de ellas.
Al final, acabaremos teniendo el gobierno que nos merecemos.
Por lo que respecta a al debate, ZP acudió pertrechado con las gráficas de su acólito Solbes, pero Rajoy no se dejó enfarragar en una evanescente disertación macroeconómica –no en vano, no es un recién llegado a esto, como Pizarro– y se limitó a hacer la cuenta de la vieja, mucho más contundente, sobre todo cuando no te cuadran las cuentas. No se necesita tener un master para darse cuenta de que uno no llega a fin de mes, ni ser un doctor de la iglesia para vislumbrar que la política de negociación con ETA ha sido un fiasco, y Rajoy se limitó a enumerar en voz alta y clara estas verdades de Pero Grullo que ZP pretendía maquillar con palabras hueras y afeites estadísticos. Omitiendo el pazguato y papanatas alegato final, se vio a un Rajoy sólido en papel de aspirante, agresivo y cañero (de todos modos lo tenía a huevo), y a un ZP arrinconado y patético, que hasta tartamudeaba con demasiada frecuencia, tan sólo preocupado de huir de las cuerdas.
En cualquier caso, este resultado es irrelevante, pues aquí uno se adscribe a un partido tal y como se profesa una fe. No somos capaces de entender que el gobierno no es más que un administrador para la inmensa finca que es España, al que los inquilinos contratamos por cuatro años, y que, si cumple con nuestras expectativas, le renovamos el contrato y, si no lo hace, le damos la patada y buscamos a otro. Cabría colegir, entonces, si es posible que algún indeciso (si es que existiese tal género) pudiese cambiar su voto en virtud de este debate: la respuesta es que tal prodigio sólo sería posible si el susodicho fuera tan memo como para precisar que Rajoy le cuente estas cuatro verdades para darse cuenta de ellas.
Al final, acabaremos teniendo el gobierno que nos merecemos.
lunes, 25 de febrero de 2008
Una campaña para tontos
Por duro que pueda parecer este aserto, eso no le resta un ápice de veracidad. El ciudadano medianamente inteligente no se deja convencer, y mucho menos se aviene a cambiar el color del voto, por un simple discurso. Los políticos, como los publicistas, conocen perfectamente su “target”, esto es, la franja de población susceptible de ser influenciada, y a ellos orientan su campaña, y es por esto que las citadas de dirijen más a las tripas y a los bajos instintos de los votantes que a su cabeza.
Si estoy equivocado, esta noche veremos un debate entre grandes estadistas que expondrán, brillantemente y al detalle, sus programas; si estoy en lo cierto, el PSOE resucitará a los muertos de Irak y el PP a los de ETA.
Se admiten apuestas.
Si estoy equivocado, esta noche veremos un debate entre grandes estadistas que expondrán, brillantemente y al detalle, sus programas; si estoy en lo cierto, el PSOE resucitará a los muertos de Irak y el PP a los de ETA.
Se admiten apuestas.
viernes, 22 de febrero de 2008
Combate nulo
Al final, el combate se quedó en nada; Pizarro, el aspirante, se limitó a mantenerse en la media distancia y, aunque mostró maneras con un juego de piernas exquisito y un estiloso jab que manejó con soltura, el campeón, Solbes, se escudó tras una muralla infranqueable de cifras macroeconómicas del año pasado, justo antes de que se les derribase el castillo de naipes que custodiaban desde hace cuatro años rogando: “¡Virgencita, que me quede como estoy!”.
Cierto es que Pizarro se expresó un lenguaje más asequible al ciudadano medio, a diferencia de un Solbes tan soporífero que se le acabó durmiendo un ojo, pero la verdad es que defraudó.
Cualquier aficionado sabe que es el aspirante el que debe buscar las distancias cortas para lanzar ganchos al hígado y directos a la mandíbula, incluso algún golpe bajo la cintura, pero Pizarro fue víctima del miedo al KO. Resultó un espectáculo lastimero ver a un campeón decadente, que apenas acertaba a encontrar sus gráficas, y al aspirante limitándose a bailar alrededor suyo.
Esperemos que lo del lunes sea menos aburrido.
Cierto es que Pizarro se expresó un lenguaje más asequible al ciudadano medio, a diferencia de un Solbes tan soporífero que se le acabó durmiendo un ojo, pero la verdad es que defraudó.
Cualquier aficionado sabe que es el aspirante el que debe buscar las distancias cortas para lanzar ganchos al hígado y directos a la mandíbula, incluso algún golpe bajo la cintura, pero Pizarro fue víctima del miedo al KO. Resultó un espectáculo lastimero ver a un campeón decadente, que apenas acertaba a encontrar sus gráficas, y al aspirante limitándose a bailar alrededor suyo.
Esperemos que lo del lunes sea menos aburrido.
martes, 19 de febrero de 2008
Pan y circo
Parece ser que esta fórmula para meterse al populacho (es decir, nosotros) en el bolsillo, que ya era vieja cuando la empleaba Julio Cesar, vuelve a estar de moda.
Rajoy abrió la veda con su propuesta de bajada de impuestos, algo que por otra parte cabría esperar de un gobierno liberal, y entonces ZP, que no podía ser menos, se sacó de la manga los 400 euros.
El contribuyente, que no es tonto (no en vano son sus magras costillas las que soportan todos los palos), sabe que estos dispendios los acaba pagando siempre el mismo, por no decir uno mismo, pero una devolución universal de esta índole le hace plantearse a uno que para qué demonios le cobran los impuestos. Si de verdad sobra dinero en la hucha de todos, hay miles de formas mejores, y más equitativas de invertirlo.
A falta de gladiadores (como carnaza a los leones, ya se ha arrojado a la conferencia episcopal en pleno, en esto no se ha cambiado mucho) se han sacado de la chistera esta caterva de cantarines trasnochados que entonan “Defender la alegría” (donde dice alegría, léase canon). Rajoy, más ortodoxo, ayer se fotografiaba con Judokas, incluso se atrevía a hacer una llave.
Lo más triste de todo es que, a pesar de que el paro sube como la espuma y al gobierno no le ocurre otra cosa que maquillar las cifras, la caja del supermercado da más miedo que el dentista y la letra de la hipoteca ha mudado en el abecedario al completo, a la oposición no se le ocurre otra cosa que sacarse los ojos entre ellos por un “quítate que yo estaba antes”, y acaban convirtiendo las inauguraciones preelectorales en cebo para “tomateros” y similares, que, como si de una boda se tratase, no paran de jalear “Que se besen”.
La lástima es que las elecciones, a semejanza de los concursos literarios, no pudieran resultar “desiertas”, a ver si espabilaban.
Rajoy abrió la veda con su propuesta de bajada de impuestos, algo que por otra parte cabría esperar de un gobierno liberal, y entonces ZP, que no podía ser menos, se sacó de la manga los 400 euros.
El contribuyente, que no es tonto (no en vano son sus magras costillas las que soportan todos los palos), sabe que estos dispendios los acaba pagando siempre el mismo, por no decir uno mismo, pero una devolución universal de esta índole le hace plantearse a uno que para qué demonios le cobran los impuestos. Si de verdad sobra dinero en la hucha de todos, hay miles de formas mejores, y más equitativas de invertirlo.
A falta de gladiadores (como carnaza a los leones, ya se ha arrojado a la conferencia episcopal en pleno, en esto no se ha cambiado mucho) se han sacado de la chistera esta caterva de cantarines trasnochados que entonan “Defender la alegría” (donde dice alegría, léase canon). Rajoy, más ortodoxo, ayer se fotografiaba con Judokas, incluso se atrevía a hacer una llave.
Lo más triste de todo es que, a pesar de que el paro sube como la espuma y al gobierno no le ocurre otra cosa que maquillar las cifras, la caja del supermercado da más miedo que el dentista y la letra de la hipoteca ha mudado en el abecedario al completo, a la oposición no se le ocurre otra cosa que sacarse los ojos entre ellos por un “quítate que yo estaba antes”, y acaban convirtiendo las inauguraciones preelectorales en cebo para “tomateros” y similares, que, como si de una boda se tratase, no paran de jalear “Que se besen”.
La lástima es que las elecciones, a semejanza de los concursos literarios, no pudieran resultar “desiertas”, a ver si espabilaban.
viernes, 15 de febrero de 2008
Disparar con pólvora ajena
¿Quién no ha soñado con entrar a saco en el Corte Inglés y decir: ‘Señorita, ponga usted lo mejor que “haiga”’? ¡Que se lo pregunten a mi mujer!
Resulta que este ministro, rojo por partida doble, se ha gastado, en jardineras para la terraza y alicatar el los cuartos de baño hasta el techo, más que la cifra media por la que empeña la mayor parte de su vida el españolito de a pie, y justamente en una época en la que, quien más y quien menos, siente que la cesta de la compra y la letra de la hipoteca se le enredan en un nudo que apenas le deja respirar. Y lo mejor es que la anterior inquilina, la Trujillo, compañera de partido y para más INRI ministra del ramo, afirma (y amenaza con aportar pruebas) que la vivienda estaba impecable.
Este gobierno de la guitarra y el talanterío empieza a apestar a viejos tufos, a vacaciones en el Azor y a jets privados, a cacicadas de nuevo rico.
No deja de tener gracia que este ejecutivo se ensañe con Pizarro por haberse enriquecido trabajando honradamente –¡Olé sus huevos!–¡ el mismo que viaja en turista y se aloja, a cargo del partido, en un hotel de tres estrellas.
Creo sinceramente que los ministros deberían cobrar muchísimo más, un sueldo acorde a la responsabilidad, pero estos dispendios son injustificables y quien sea sorprendido despilfarrando así el dinero publico debería ser destituido al instante.
Ahora vas y los votas.
Resulta que este ministro, rojo por partida doble, se ha gastado, en jardineras para la terraza y alicatar el los cuartos de baño hasta el techo, más que la cifra media por la que empeña la mayor parte de su vida el españolito de a pie, y justamente en una época en la que, quien más y quien menos, siente que la cesta de la compra y la letra de la hipoteca se le enredan en un nudo que apenas le deja respirar. Y lo mejor es que la anterior inquilina, la Trujillo, compañera de partido y para más INRI ministra del ramo, afirma (y amenaza con aportar pruebas) que la vivienda estaba impecable.
Este gobierno de la guitarra y el talanterío empieza a apestar a viejos tufos, a vacaciones en el Azor y a jets privados, a cacicadas de nuevo rico.
No deja de tener gracia que este ejecutivo se ensañe con Pizarro por haberse enriquecido trabajando honradamente –¡Olé sus huevos!–¡ el mismo que viaja en turista y se aloja, a cargo del partido, en un hotel de tres estrellas.
Creo sinceramente que los ministros deberían cobrar muchísimo más, un sueldo acorde a la responsabilidad, pero estos dispendios son injustificables y quien sea sorprendido despilfarrando así el dinero publico debería ser destituido al instante.
Ahora vas y los votas.
jueves, 7 de febrero de 2008
Un ensayo
Aprovechando que estamos en época electoral, voy a colgar un ensayo que tenía (como díría Teresa Núñez) en un recoveco del disco duro y que viene al dedillo. Es lo que tiene el "escribir de encargo".
Los que mueven la noria
Los que mueven la noria
martes, 5 de febrero de 2008
Recapitular
Uno nunca es objetivo con la propia obra; la mayor parte de las veces, porque la mira con demasiada indulgencia, pero hay ocasiones en las que pasa lo contrario, y se debe dejar reposar un tiempo los escritos y después volverlos a leer en su conjunto para valorarlos adecuadamente.
Tampoco sé si en esto soy objetivo, pero las obras que más trabajo (casi sufrimiento) me cuesta alumbrar, al final son las que acaban gustándome más.
Será que me estoy volviendo masoca.
Tampoco sé si en esto soy objetivo, pero las obras que más trabajo (casi sufrimiento) me cuesta alumbrar, al final son las que acaban gustándome más.
Será que me estoy volviendo masoca.
lunes, 28 de enero de 2008
Sobre plagios
¡Menudo revuelo se ha armado en el foro de PL! Al parecer, alguien denunciaba que Oscar Alonso Álvarez había plagiado un cuento del genial Felix J. Palma. Uno, que en estos casos procura ser siempre objetivo, se descargó el relato en entredicho (aquí), y lo cierto es que me pareció estupendo y, aunque se aprecian ciertas semejanzas estilísticas, de ningún modo es un plagio descarado. Otra cuestión, más criticable, es que el susodicho ha ganado varios certámenes con el mismo relato.
Creo que es imposible ser absolutamente original; para asomar la cabeza, uno se aúpa sobre los hombros de los grandes maestros que ha leído, ¿o se escribiría como se escribe hoy en día si los autores no hubiesen leído a los que les precedieron? Además, aunque alguien pretenda ser escrupulosamente original, nunca puede fiarse del subconsciente.
Y, aun así, siempre queda la coincidencia; unos días atrás, conversando con la ínclita Teresa Núnez, resulta que ambos hemos escrito sendos relatos cuya temática es notablemente similar; también, en la página de Javier Pérez, hay colgado un relato (este) con escenas sorprendentemente similares a uno mío que se puede leer en este blog (este).
Mi opinión personal es que, quitando casos evidentes de bandolerismo literario, se debe manifestar una cierta tolerancia, sobre todo si el resultado es digno.
Creo que es imposible ser absolutamente original; para asomar la cabeza, uno se aúpa sobre los hombros de los grandes maestros que ha leído, ¿o se escribiría como se escribe hoy en día si los autores no hubiesen leído a los que les precedieron? Además, aunque alguien pretenda ser escrupulosamente original, nunca puede fiarse del subconsciente.
Y, aun así, siempre queda la coincidencia; unos días atrás, conversando con la ínclita Teresa Núnez, resulta que ambos hemos escrito sendos relatos cuya temática es notablemente similar; también, en la página de Javier Pérez, hay colgado un relato (este) con escenas sorprendentemente similares a uno mío que se puede leer en este blog (este).
Mi opinión personal es que, quitando casos evidentes de bandolerismo literario, se debe manifestar una cierta tolerancia, sobre todo si el resultado es digno.
lunes, 14 de enero de 2008
Las claves del éxito
La pasada semana, Ken Follet presentaba en Vitoria la continuación de “Los pilares de la tierra” en medio de una efervescencia mediática más propia de la presentación del fichaje de algún futbolista.
“Los pilares de la tierra”, más que una novela histórica, es una novela de época, absolutamente maniquea y con unos personajes que, más que planos, son absolutamente lineales: unos buenos buenísimos a los que se empeñan en perseguir y amargar la vida unos malos malísimos ¿No les recuerda esto nada? A mi me trae a la cabeza las funciones de guiñoles de mi infancia.
Ken Follet nunca había escrito un libro de este tipo; sus historias eran de espías, intriga y conspiraciones, y, si bien ninguna merecía figurar en los anales de la literatura, estaban todas mejor construidas que esta que le granjeó tamaño éxito.
Todo esto viene al hilo de que no sabemos qué factores intervienen en que una novela tenga éxito; hay quien lo encuentra por casualidad y repite la fórmula una y otra vez, y otros, los más, se limitan a imitar formulas exitosas de otros, pero ninguno llega a saber realmente en qué se fundamenta ese éxito.
Desde luego, no en la calidad literaria.
“Los pilares de la tierra”, más que una novela histórica, es una novela de época, absolutamente maniquea y con unos personajes que, más que planos, son absolutamente lineales: unos buenos buenísimos a los que se empeñan en perseguir y amargar la vida unos malos malísimos ¿No les recuerda esto nada? A mi me trae a la cabeza las funciones de guiñoles de mi infancia.
Ken Follet nunca había escrito un libro de este tipo; sus historias eran de espías, intriga y conspiraciones, y, si bien ninguna merecía figurar en los anales de la literatura, estaban todas mejor construidas que esta que le granjeó tamaño éxito.
Todo esto viene al hilo de que no sabemos qué factores intervienen en que una novela tenga éxito; hay quien lo encuentra por casualidad y repite la fórmula una y otra vez, y otros, los más, se limitan a imitar formulas exitosas de otros, pero ninguno llega a saber realmente en qué se fundamenta ese éxito.
Desde luego, no en la calidad literaria.
jueves, 10 de enero de 2008
Los traídos y llevados concursos
A propósito de los concursos, decía el ínclito Juan Manuel de Prada: 'Fue una espléndida escuela y aún hoy siento melancolía por aquella época'; aunque me cuesta creer la segunda afirmación, no me cabe ninguna duda por lo que respecta a la primera. En primer lugar, el paso por los concursos te hace poner los pies en el suelo: cuando se alumbra la primera obra, uno se empeña en creer que es genial y no se desengaña hasta que los hechos, tozudos, te demuestran lo contrario; por otro lado, se descubre que existe otra literatura al margen de la que se exhibe en la sección de libros de las grandes superficies y de la que yace en los anaqueles de las bibliotecas, y en el camino se haya (y a veces se halla) el conocimiento.
Si Maghenta hubiese existido como editorial, allá por octubre del 2005, y me hubiese publicado entonces “Sombras chinescas”, seguiría siendo un escritor funesto (¡Ups! Me atreví a afirmar que ya no lo soy), que seguiría escribiendo una y otra vez la misma novela, cambiando el título y, a lo mejor, alguna vez, de protagonista.
En uno de mis relatos digo: “El éxito es lo peor que puede pasarle a un literato en ciernes” y creo que es la mayor verdad que he sabido acuñar en todo este tiempo. Por ilógico que parezca, no hay mejores maestras que la contrariedad y el desengaño, para quien quiera aprender.
Si Maghenta hubiese existido como editorial, allá por octubre del 2005, y me hubiese publicado entonces “Sombras chinescas”, seguiría siendo un escritor funesto (¡Ups! Me atreví a afirmar que ya no lo soy), que seguiría escribiendo una y otra vez la misma novela, cambiando el título y, a lo mejor, alguna vez, de protagonista.
En uno de mis relatos digo: “El éxito es lo peor que puede pasarle a un literato en ciernes” y creo que es la mayor verdad que he sabido acuñar en todo este tiempo. Por ilógico que parezca, no hay mejores maestras que la contrariedad y el desengaño, para quien quiera aprender.
viernes, 4 de enero de 2008
La Literatura (y otras cosas de comer)
Escuchaba el otro día en la radio –no sin cierta estupefacción– comentar a Espido Freire que era imposible vivir del ridículo (ese era su adjetivo) porcentaje que dejaban las ventas de los libros. Lo más gracioso de todo es que este mensaje proviniese de ella, una de las niñas mimadas de la literatura patria, y no de uno de los grandes escritores que penan de concurso en concurso.
En este país apenas se lee (o al menos se lee mucho menos de lo que se escribe) y los pocos que lo hacen leen a Matilde Asensi o a Julia Navarro, y las pobres Espido Freire y Lucía Echevarría tienen que ganarse la vida haciendo bolos pseudoliterarios.
Alguien comentó una vez en el foro de PL : “estoy en la literatura para dejarme la vida, no para ganármela”: esta fue una frase que se me quedó grabada; era hace un par de años, cuando comenzaba mi purgatorio concursil, y entonces me pareció exagerada, pero hoy la encuentro plena de acierto y sabiduría.
En este país apenas se lee (o al menos se lee mucho menos de lo que se escribe) y los pocos que lo hacen leen a Matilde Asensi o a Julia Navarro, y las pobres Espido Freire y Lucía Echevarría tienen que ganarse la vida haciendo bolos pseudoliterarios.
Alguien comentó una vez en el foro de PL : “estoy en la literatura para dejarme la vida, no para ganármela”: esta fue una frase que se me quedó grabada; era hace un par de años, cuando comenzaba mi purgatorio concursil, y entonces me pareció exagerada, pero hoy la encuentro plena de acierto y sabiduría.
miércoles, 26 de diciembre de 2007
¡Os convido!
lunes, 10 de diciembre de 2007
Otro relato más (Víspera de difuntos en Miramadrid)
Este lo escribí para la revista de la asociación de vecinos de Miramadrid (así se llama dónde vive este humilde servidor). Al final, terminaré haciéndome famoso, aunque sea en mi rellano.
http://relatosjcg.blogspot.com/2007/12/vspera-de-difuntos-en-miramadrid.html
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El relato original en la revista se puede consultar aquí (páginas 22 y 23): http://www.avmiramadrid.es/miranews/n1MiraNews.pdf
http://relatosjcg.blogspot.com/2007/12/vspera-de-difuntos-en-miramadrid.html
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El relato original en la revista se puede consultar aquí (páginas 22 y 23): http://www.avmiramadrid.es/miranews/n1MiraNews.pdf
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