El hombre, en la superficie de la tierra, no tiene derecho a dar la espalda e ignorar lo que sucede en el mundo.

Fiódor Dostoievski (El jugador)

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jueves, 3 de diciembre de 2015

Suicidio político por entregas

Como si hubiera decidido añadir cada día una cucharada de arsénico al café (o, según la OMS, merendarse un par de hamburguesas). Tan estúpido y a la vez tan certero.
Prohibir aparcar en Madrid es condenar a la ciudad al caos, someter a sus habitantes a un martirio diario que los va a predisponer en su contra. Cada día que Carmena mantenga activada esta medida, su partido pierde miles de votos. Supongo que con quince o veinte bastará para que sólo se quede con aquellos incondicionales que agitan las redes sociales para mayor gloria del partido único (al menos de pensamiento único), ese mismo que quiere regular por ley las apariciones del presidente en los debates y, a poco que le vaya cogiendo el gustillo, acabará regulando las relaciones conyugales, esos seguidores contumaces que nunca han tenido coche (sólo el de papá) ni esperan tenerlo en breve.
Desde que llegó al consistorio de Madrid, lo único que ha hecho el equipo de Carmena es alumbrar ocurrencias, que en su inmensa mayoría quedaron en conato, pero a esta no le va hacer ninguna gracia al elector, no entiendo cómo el taimado e infame visir Iznogud  le permite seguir con este dislate justo cuando comienza la campaña electoral.

¿Han escuchado la voz de la oposición clamar contra esta medida? Por supuesto que no. Van a aguardar a que los madrileños bullan de ira, y lanzarlo como una bomba en la campaña.

viernes, 6 de noviembre de 2015

El declive de “Coleta Morada”


La última encuesta del CIS demuestra que Podemos se encuentra en pleno proceso de decadencia, no sólo porque le haya adelantado Ciudadanos, sino porque los dos grandes partidos comienzan a recuperarse a su cuenta, incluso IU lo hace, prueba inequívoca de que el ocaso de Iglesias es inevitable.
Y es que ocurre que muchos de sus votantes se han dado cuenta de que Podemos no es un partido diferente, con esa estructura horizontal que prometían, sino que se ha convertido en uno más de “la casta” (y que conste que ése término lo use yo  mucho antes que él, en junio de 2010), donde Pablo manda, el resto obedece y afiliados y simpatizantes son meros espectadores. Al final, tal como aventuré varias veces, todo se reduce a “ser califa en lugar del califa”

Sólo falta una escisión en el partido (que la habrá) para acelerar la desintegración y el colapso de una formación que nunca debió existir, mero atrezzo y efectos especiales, que ha jugado con las ilusiones de miles de personas desesperadas y se ha nutrido del dolor y la impotencia.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

La (supuesta) virtud de la indefinición.

Dice Pedro Sánchez que él no firma nada, sobre todo si es antes de las elecciones. Pablo Iglesias tampoco, pues los independentistas se convertirán al españolismo por arte de birlibirloque al ver sentado en la Moncloa a un político de su clase y tronío; cosas que tiene el carecer de abuela. Alberto Garzón sólo fue allí para escenificar su desacuerdo mediante un chascarrillo malo.
En este país, oponerse a algo, aunque sea un auténtico dislate, está mal visto. Quizá porque el hecho en sí de mostrar rechazo se considere reaccionario, herencia de ocho años de zapaterismo. Aunque IU ya demostró bochornosa y deshonrosamente la vergüenza de la indefinición en infinidad de ocasiones en la comunidad autónoma vasca frente a las marcas blancas de ETA, antes y después de la era ZP.
También es posible que en este caso se cumpla el paradigma, postulado por Javier Pérez, según el cual el queso de Burgos es el más vendido porque carece absolutamente de sabor y, por tanto, no le desagrada por completo a nadie.
Padecemos unos políticos descafeinados y desideologizados, algunos parece que lobotomizados, que se arrancan los cabellos y se asperjan con agua bendita (aunque pretendan erradicar la asignatura de religión) en cuanto oyen la palabra prohibición, aunque se trate de prohibir la barbarie. Incluso Rajoy, a la vista de las elecciones, se ha abstenido de obrar con la contundencia precisa.

Por eso no es de extrañar que  Forcadell le importe un pimiento transgredir las normas, aunque sean las de la cámara que preside.

lunes, 22 de junio de 2015

Estados de demencia colectiva

Tsipras había prometido a sus electores que doblegaría el fuerte brazo de Europa, y ahora es su gobierno el que yace humillado, a la espera de comprobar hasta dónde querrá la troika alargar el castigo.
Dudo que este particular sorprenda a nadie: no se puede negociar desde una posición de fuerza cuando se depende de la caridad ajena para comer al día siguiente. El país heleno está sufriendo una desbandada financiera, sometido a un caos supuestamente controlado por el BCE para obligarle a ver hasta dónde puede llegar el desastre en el mismo instante en que Europa retire su paraguas de la cabeza de Grecia. Tampoco esto puede sorprender a nadie, ya que La Unión dejó claro desde el primer momento que iba a realizar un castigo ejemplarizante sobre Grecia, decidida a que ningún otro país (léase España) experimente la tentación de abandonarse al populismo.
Contradiciendo lo anterior y a despecho de toda lógica, las encuestas dicen que, a día de hoy, Tsipras reforzaría su respaldo popular, prueba palmaria de que no se puede confiar en la cordura del electorado. Hemos escuchado en infinidad de ocasiones decir a políticos de toda índole que la mayoría nunca se equivoca: lógico, es su única fuente de legitimidad; no obstante, todos sabemos que las mayorías muchas veces se yerran estrepitosamente. Como lo han hecho en Grecia, como sucedió en España cuando se reeligió a ZP, como sucedió en Venezuela con Chaves o en Alemania con Hitler. La mayoría es simplemente una cuestión numérica que nada tiene que ver con la razón.
Entretanto, Grecia se pasea al borde del abismo, y el BCE dista mucho de tener controlada la situación, aunque es posible que Europa quiera que sea así. En el fondo, podemos comprobar que Tsipras juega una partida de ajedrez con Europa, en la que los 11 millones de griegos son peones prescindibles para ambas partes.

Nada nuevo bajo el sol.

lunes, 1 de junio de 2015

Vete ya, Mariano

Sabes que te vas a ir.
La diferencia estriba en que sea ahora o después de las generales, en hacerlo de forma honrosa o vergonzante, en demostrar generosidad y altruismo u obedecer a la ley del yoyo (primero yo y después yo), en ser un hombre de partido y estado o uno más que se aferra al cargo, en programar una sucesión relativamente ordenada o marcharse apresuradamente, dejando las puertas abiertas al caos, las meriendas de negros y las luchas cainitas.
Sabes de sobra que lideras un partido apestado de corrupción, enfermo de viejas guardias y gangrenado por cargos cuasi vitalicios, de los que han hecho de su mandato un cortijo, y cuya única cura es la amputación.
Sabes que es sólo cuestión de tiempo, y que en menos de un año te vas a ir, así que hazte un favor y házselo a tu partido, al país y a todas las administraciones donde mandáis.

Márchate ya.

lunes, 25 de mayo de 2015

Ya se pudo, ¿y ahora qué?

Cómo se veía venir, los partidos emergentes irrumpen con fuerza, borrando a UPyD del mapa y casi a IU. Ahora a Podemos le va a corresponder gobernar en alguna plaza importante, y para ello se va a ver obligado a hacer justo lo contrario de lo que prometió en sus comienzos,  que es lo que esperan sus votantes, no las tibias vaguedades de la campaña. Pero además, para alcanzar el poder, va a tener que pactar con el PSOE, perfecto representante de la “casta” a la que tanto criticó, y apoyarlo en otros lugares, pues, seas un político profesional de toda la vida o un revolucionarioide de facultad de ciencias políticas, en último término (a la hora de pillar cacho)  la política acaba convirtiéndose en un intercambio de cromos.
También Ciudadanos va a tener que pactar con el PP en muchos lugares, y, en estos días, en los que la mierda le rebosa a borbotones al partido de los Bárcenas y Ratos, eso equivale a abrazar a un carbonero vistiendo un traje de novia, una acción de la que no se puede salir sin mácula.
También, parece evidente que el PP necesita deshacerse de toda su vieja guardia, de todos aquellos que huelen a dinero sucio, lo hayan tenido en sus manos o no, empezando por el propio Rajoy, pero eso se antoja más difícil.


martes, 17 de marzo de 2015

La hipoteca de podemos

Decía el líder del PSOE, que esperaba que el dinero que había recibido Podemos de Venezuela no supusiese una hipoteca.

Nadie se pone en evidencia demostrando su apoyo, aunque sea tácito, a un régimen  arbitrario, opresor y antidemocrático como el venezolano por un dinero ya recibido. Nadie desvela su verdadera condición de forma tan ostentosa por algo que pertenece al pasado, así que la única explicación posible es que el partido de Iglesias perpetró semejante infamia por el dinero que está recibiendo o espera recibir, así de sencillo.

lunes, 2 de marzo de 2015

Duros a peseta

Si Ud. va a un mercadillo y le ofrecen por unos pocos euros un bolso de una famosa firma francesa, que en una tienda convencional costaría miles, estoy seguro de que no le quedará ninguna duda de que el bolso es falso y de ínfima calidad.
En ese caso, si Ud. se encuentra  en una campaña electoral (que tampoco se diferencia tanto de un mercadillo) y le ofrecen increíbles promesas que no secunda ningún partido convencional, ¿por qué es capaz de dudar, siquiera por un instante, de que le van a engañar?
Y no sólo porque sus primos griegos, con apenas unas horas en el poder, hayan demostrado que mentían como bellacos, sino porque, como demuestra la experiencia, no existen los chollos, y cualquiera que afirme lo contrario le está intentando vender una versión más o menos elaborada del timo de la estampita.
Se trata de un razonamiento tan claro y evidente que, si el elector fuera racional, un partido milagro no debería poder aspirar a poco más que un puñado de votos, pero todos sabemos que no es así.
 Cuando la gente se encuentra desesperada, hace más caso a sus instintos que a la razón (en condiciones normales también, pero menos). Si Ud. padeciese un cáncer incurable y terminal, y un embaucador con el necesario poder de convicción le asegurase que podía sanar comiendo palomitas cabeza abajo, es bien posible que le hiciese caso.
Y en este país hay muchos desesperados, en concreto cuatro millones y medio, justo los que engrosan las listas del INEM, así que apriétense los machos.


PD: Quien Uds. saben debería pagarme royalties cada vez que habla de  “la casta”. Aquí se prueba que un servidor acuñó ese término hace más de cuatro años.

viernes, 16 de mayo de 2014

El elector no es tonto…

…pero en ocasiones, muchas más de las que cabría suponer, actúa como si lo fuera.
El escaso 10 o 15% del electorado que no tiene su voto adjudicado de antemano, hagan lo que hagan los partidos o los candidatos, actúa por pulsiones, casi actos reflejos, con el raciocinio de un geranio y la memoria de un pez.
Por eso, los políticos no demuestran ningún pudor en mentir como bellacos. Recuerdo a Solchaga negando sin rubor la presencia de la crisis cuando era más que patente, pues, en política, es mucho más importante aparentar que se tiene razón que el hecho de tenerla.
También por eso, los políticos, en las campañas, apelan más a los sentimientos (en especial a los más primarios) que a las razones, y los debates, en lo poco que tienen de debate y no de mitin por turnos, parecen más una trifulca de patio de vecindad que una discusión (en lo que tiene de discurso) de aspirantes a mandatarios.

Dicho lo dicho, no es de extrañar que el PSOE base su campaña en negar la recuperación y el PP en amenazar con una nueva recaída si vuelven a mandar los socialistas. Tenemos la campaña que nos merecemos: la de los bajos instintos y razonamientos de infantes de primaria.


Prueba fehaciente de que los políticos no son humanos: Cañete sale del armario y desvela su condición de XMen en el cartel electoral del PP para las europeas.

jueves, 20 de junio de 2013

Mariano Manostijeras

Admito que, aunque este presidente será recordado por la posteridad como el campeón del recorte, jamás llegué a creer que se atreviese a acometer la reforma de la administración que anuncia estos días.
En todo caso, y aún que aún está por ver que se cumpla la máxima que anuncia: “una competencia, una administración”, no puedo dejar de reconocer la valentía de Rajoy al osar siquiera plantear meter mano al abrevadero de familiares y amigos, cementerio de elefantes y pagadero sin fondo de favores en el que se han convertido buena parte de las administraciones, en especial las autonómicas.
No es de extrañar que la oposición, casi en bloque, se haya opuesto a la citada, pues estos cholletes son la única forma que les queda de acomodar a sus cesantes.
Desde  esta página, a menudo hemos clamado porque siempre se fuera a por la cartera más débil, la del contribuyente, se recortase el salario a funcionarios y se despidiera a muchos interinos, la mayor parte de ellos desempeñaba labores esenciales en la educación y la sanidad, en lugar de cerrar estos sumideros de fondos públicos instalados en muchas administraciones.
Ya veremos en qué queda todo.

lunes, 4 de marzo de 2013

Italia estornuda y a España le sube la fiebre


Peculiaridades de esta economía globalizada y caprichosa como una muchachuela malcriada: los italianos parecen sufrir un episodio de demencia colectiva y votan en masa a un tipo al que jamás uno le confiaría siquiera el coche para ir al supermercado, alguien con nombre casi de chiste y aspecto de mesías zumbado, a medio camino entre Einstein y Andy Warhol, y la que se resiente es la ya bastante maltrecha economía española: nuestra prima de riesgo vuelve a entrar en ebullición mientras que el Ibex se derrumba.
Nunca fue más certero el viejo dicho de que “A perro flaco todo se le vuelven pulgas”, y cada eventualidad de la política internacional parece afectarnos, siempre de forma negativa. Viajamos en el vagón de cola de Europa, el reservado a los menesterosos, y cualquier vaivén nos arroja al suelo.
Mientras tanto, un nuevo sondeo revela que, entre los dos grandes partidos, apenas superarían el cuarenta por ciento de los votos. Es cierto que se lo están ganando a pulso, que el ciudadano común está ahíto de Bárcenas, Amy Martins y contiendas cainitas en el PSC a costa de España, y hambriento de empleo, cuando no, en los casos más dramáticos, de mero pan, pero no menos cierto que esta balcanización a la italiana sería mala para los grandes partidos, pero mucho más para el país.
Cada día, parece más evidente que la sociedad reclama una verdadera regeneración política e institucional, una auténtica catarsis, mientras que los políticos profesionales se limitan a ocultar la cabeza debajo del ala y rezar para que escampe el temporal, cualquier cosa por mantener el cargo, aunque sea a costa de España, como si viviéramos una situación que pudiera arreglarse sola. Se quejan de su mala imagen y de la desafección de la sociedad, y lo único que hacen para remediarlo es ofrecer cada día un nuevo escándalo, carnaza para la prensa política que, por desgracia, cada vez se parece más a la amarilla.

viernes, 25 de enero de 2013

Quiero ser Amy Martin


No seré yo quien desmienta que Amy Martin era en realidad la esposa de Carlos Mulas, pues es bien conocido que el trabajo provoca urticaria  y anafilaxis en los medradores seculares y cazadores de cholletes.
En todo caso, este escándalo ejemplifica a la perfección el modelo de clientela y pesebrismo que pudre cualquier cosa que permanezca a menos de diez leguas de un político.
Los tres mil euracos de vellón que se embolsaba Mulas, o su mujer, por estos artículos soporíferos, fieros competidores de la valeriana y la dormidina, constituyen el protoparadigma de la corrupción de segundo grado en la que se ceban las manos derechas y allegados a los mandarines oficiales de los partidos, esos rostros sin nombre pero con bolsillo insaciable, como los de Harpo, que le valen al oficio de político el mal nombre que se ha ganado.
En estos manejos, cargos cosméticos, asesorías innecesarias e informes que nunca llegan a ver la luz, se entierran millones de euros de dinero de todos para mayor provecho y engrase de la maquinaria que mueve a los partidos. Admito que estos casos son menos vistosos que las amnistiadas cuentas suizas de Bárcenas, incluso menos mal vistos, si bien, mientras persistan, ningún político tiene derecho a quejarse por la mala fama de su casta.



lunes, 19 de noviembre de 2012

Contradicciones nacionalistas.


Admito que no se le puede pedir racionalidad a una doctrina política que se basa únicamente en los sentimientos más primarios y atávicos: el egoísmo y la noción de pertenencia a la tribu, pero alguna de las contradicciones que exhiben sin pudor alguno los nacionalistas sobrepasan con mucho la barrera del ridículo.
A guisa de ejemplo, esta mañana veía en los informativos imágenes de un mitin ce CiU en el que los incondicionales del grupo (¿asiste a los mítines de cualquier partido alguien que no sea incondicional, cuando no deudo, del partido en cuestión?) ondeaban casi tantas banderas europeas como catalanas.
No se concibe nada más absurdo que, cuando la unión europea consiste en renunciar a fronteras y soberanía nacional en favor de una entidad supranacional europea, tratar de conciliar este espíritu con el provincianismo y la apología de los reinos de taifas que supone el separatismo.
Semejante estupidez es equivalente a que un perro se defina como vertebrado, pero arda en ira e indignación ante la mera mención del orden de los mamíferos. En resumen: europeos sí, españoles no.
A todo esto, Mas, el aprendiz de brujo de turno, se siente despavorido ante la legión de escobas animadas (o golems independentistas) que acaba de crear y que, incontroladas e ingratas, parecen decididas a votar en masa a ERC, otros separatistas de una añada no tan reciente como la suya. Él, que ha organizado todo este jaleo para desviar la atención de la pésima gestión de la crisis que ha realizado y salir relegido  es posible que incluso no consiga siquiera la mayoría precisa para gobernar.

lunes, 20 de febrero de 2012

Autobombo


¿Qué sentido tiene que el PP haya celebrado su congreso el pasado fin de semana?
Sin duda, después de ocho años de desierto, estaban deseosos de palmearse la espalda de forma muta y recíproca, si bien, dada la coyuntura que atraviesa el país, cabe cuestionarse si es adecuado este festival de la autocomplacencia y la egomegalia, máxime si de él no ha salido nada que no pueda reseñarse como más de lo mismo.
Es cierto que el partido acumula las mayores cuotas de poder de la historia, que pueden incrementarse con la previsible victoria andaluza, pero también debemos recordar que estos éxitos no se deben a aciertos propios (en la memoria tenemos la tibia, nada clara y exasperante respuesta de Rajoy al caso Camps), sino a las consecuencias de ocho años de gobierno del presidente más nefasto de la historia reciente, que acumuló méritos sobrados para recibir el apelativo del Innombrable.
Sobraba este fin de semana carnavalero en Sevilla, y ese 97.56% de apoyo se me antoja más farisaico que nunca. Supongo que los nueve votos nulos se deben a sobredosis de manzanilla y rebujito, y me gustaría pensar que los 63 blancos obedecen a libertad de conciencia, pero me temo que son fruto de una estrategia calculada para no parecer un conclave de los extintos sindicatos verticales.

jueves, 19 de enero de 2012

El fin de la barra libre


Reclama Montoro responsabilidades penales para los políticos que se salten los presupuestos a la torera, y no tardan en brotar las reacciones escocidas, como endemoniados al contacto con el agua bendita, en particular de los políticos de izquierdas. Llama especialmente la atención la del ex coordinador de Izquierda Unida, Llamazares, que saca la vena cinéfila y califica a la medida como “Todos a la cárcel”, prueba evidente de que para algunos políticos los presupuestos son un engorro necesario, algo que se debe confeccionar para cumplir con la legalidad, pero no algo que a lo que haya que atenerse, ni muchísimo menos, y por eso profetiza condenas masivas.
Montoro, al igual que Gallardón, es un político reo de su imagen: el segundo por su aire de alumno aventajado modelo “Repelente niño Vicente”, y el primero por su cara de chiste y su voz gangosa, que dificultan tomarle en serio incluso hablando de dineros. Sin embargo, debo aplaudir esta iniciativa, y apenas lamento que no piensen ampliarla y aplicarla con carácter retroactivo, y no sólo penalice el no ajustarse a los presupuestos, sino el gobernar en contra de las buenas prácticas y el más elemental sentido común por meras proyecciones de intención del electorado.
Estamos hartos de que emplear el estado en beneficio del partido o de uno mismo salga gratis o, como mucho, redunde en un castigo en las urnas. De que el tirar dinero público en planes disparatados e ideas peregrinas, en pago de favores innombrables y apoyos en el congreso, en ministerios sin funciones y alianzas de civilizaciones no tenga un coste en los juzgados.
No obstante, me temo que la idea es demasiado buena como para que logre salir adelante.

martes, 29 de noviembre de 2011

Las tontas del Twitter


En efecto, este, y no el bote, es ya el juguete predilecto de los tontos de solemnidad, como lo probaron las diputadas autonómicas navarras Nekane Pérez, de Nafarroa Bai, y Amaya Zarranz, del PP, cuando, en mitad de un pleno en el que se debatían los presupuestos, intercambiaban chismes sobre tacones, sexo y el atuendo de los diputados.
Y postulo su tontuna no por escribir estas frivolidades, que ya supondría bastante mérito, sino por hacerlo mediante Twitter, donde cualquiera puede leerlas y comprobar a qué se dedican las diputadas autonómicas durante un pleno tan transcendente.
Y, cómo no, una vez más, se prueba lo absurdo que resulta mantener un parlamento donde un montón de máquinas orgánicas de votar, pagadas a precio de oro, matan el tiempo en memeces durante los plenos, ya que no tienen otra cosa que hacer que votar lo que les manda su partido. También, por añadidura, el dislate que supone el mantener una panoplia de parlamentos autonómicos para más de lo mismo, así como la miríada de altos cargos y sus cortes y cohortes que implica el estado de las autonomías.
Mientras tanto, representantes electos y costeados por el erario público reducidos a meritorios de varietés, inspiración para una nueva comedia de Lina Morgan.

martes, 8 de noviembre de 2011

Y, después del debate, ¿qué?



Mi primera conclusión sobre el debate es que su importancia se ha sobredimensionado.
A lo largo de los días previos, se ha estado otorgando una desmesurada notoriedad al debate y a cómo lo estaban preparando, como si los candidatos fueran dos púgiles que optaran al mundial de los pesos pesados. Tras contemplar su desarrollo, tuve más la impresión de asistir a una pelea de pesos moscas poco belicosos, que intercambian unos pocos golpes, más coreográficos que contundentes, los justos para que el público no les silbe.
En cuanto a los contenidos que aportaron ambos candidatos, los encontré del todo irrelevantes: Rubalcaba se limitó a formular una serie de ideas peregrinas, más propias de ZP que de él mismo, mientras que Rajoy recurría una y otra vez a una idea tan bonita como abstracta, crear empleo, sin explicar cómo iba a lograr tan meritorio fin.
En el aspecto frívolo, me sorprendió el modo escandaloso en el que Rubalcaba guiña y bizquea cuando habla, especialmente llamativo en su exposición final (porque no le quitaron el plano), y que, al menos a mí, me hacía sentirme bastante incómodo, pues daba la impresión de que iba a sufrir alguna clase de colapso.
Mi segunda conclusión es que el debate resulta intrascendente. A la llegada a sus respectivas sedes, los candidatos fueron aclamados por sus partidarios como hinchas futboleros que celebran un título europeo, y los medios de uno y otro signo incurren en el mismo pecado. Por ejemplo, Público abre su portada con “Rubalcaba acorrala a Rajoy con su ‘programa oculto’”, mientras que ABC titula “Rajoy, en las encuestas... y en el debate” y La razón “Rajoy presidente”
Resulta incuestionable que el debate no convence más que a quienes ya están convencidos, y que los indecisos se dejan guiar más por impulsos o intuiciones que por las vaguedades que se expresaron en el mismo.  Entonces, ¿qué sentido tiene celebrar estos cara a cara? Parece evidente que son una mera liturgia, una de las partes más vistosas del espectáculo mediático que constituye la campaña electoral, una mera exhibición de los candidatos frente a sus incondicionales, una pelea de mentirijillas o un combate de pressing catch.

martes, 20 de septiembre de 2011

Rub Al Kaba


Cualquiera que no lo conociera mínimamente podría suponer que, desde su proclamación como candidato, el dirigente socialista ha sufrido un súbito ataque de talibanización, cuando no una exótica demencia transitoria, que un día lo hace arremeter contra los banqueros y al día siguiente contra el constitucional, hasta el punto de que a nadie le extrañaría encontrárselo con rastas, bombachos y una camiseta de tirantes, o vistiendo chilaba y postrado hacia la Meca.

Como dijo Jonathan Swift: “La ambición suele llevar a las personas a ejecutar los menesteres más viles. Por eso, para trepar, se adopta la misma postura que para arrastrarse”. Así lo prueba este candidato que, por si alguien no lo tenía del todo claro, está demostrando que es capaz de cualquier bajeza con tal de arañar un voto. La mera hipótesis de que alguien así pueda regir los destinos del país le arranca escalofríos al más insensible.

Esta casta de políticos oportunistas, dispuesta a ganar a todos sus adversarios con sus propias armas y, si es preciso, se muestra más antisistema que los del 15M o más separatista que ER, le está haciendo un flaco favor al país, pues cada voto que mercan con estos engaños le renta beneficios a las minorías con las que compiten, además de a la propia imagen de la clase política, a la que, por fuerza, estamos comenzando a contemplar como una caterva de seres amorales y carentes de escrúpulos, capaces de todo por aspirar el poder, no digamos ya por mantenerse en él.

miércoles, 1 de junio de 2011

Primarias de Playmobil

A pesar de la renuncia de Chacón, insiste el PSOE en celebrar primarias, como si pudiera presentarse alguien que no fuera un ingenuo integral que aún creyera en los milagros o algún meritorio que oficie de sparring para mayor lucimiento del actual vicepresidente en estas primarias de opereta.

Rubalcaba cuenta con el poder de representar ahora mismo la mano fuerte del gobierno, así como con el apoyo del aparato y de la vieja guardia de felipistas y guerristas. Toda una sin par conjunción planetaria, a la que apenas le resta un pequeño detalle para ser perfecta: el apoyo del votante.

No duden que se van a celebrar primarias, aunque sea el único candidato y tenga que verse obligado a ser el protagonista de este monólogo o bufonada, pues supone un excelente medio de hacerse con unos minutos diarios de publicidad gratuita en medio de los noticiarios mientras dure el proceso, y vivimos en un mundo de apariencias, donde lo importante es el decorado y resulta irrelevante que se represente una farsa o una tragedia.

También, como no, para revestir con un camuflaje de legitimidad lo que en realidad ha sido una designación a dedo.

Y lo peor de todo es que les seguimos el juego.

jueves, 15 de julio de 2010

La honradez de los políticos

Partiendo de que uno no puede otorgar crédito por completo a lo que ve en internet, está información, que aparece en infinidad de páginas, asegura que la esposa de Montilla, que según esas mismas fuentes no contaría siguiera con el bachillerato, disfruta de 16 altos cargos. Este desmentido asegura que apenas ostenta 11, una cifra ridícula para tan meritoria formación, e incluso fuentes como el diario ABC se hacen eco de la noticia.

Todo el mundo sabe que las empresas públicas, cajas y similares son los abrevaderos donde se pagan los favores políticos, y ningún partido dice, y mucho menos hace, nada al respecto, porque ninguno está libre de pecado, aunque este caso resulta particularmente llamativo.

No podemos recortar los sueldos de los funcionarios y congelar las pensiones, y a la vez seguir permitiendo semejante saqueo corsario a las arcas públicas. Doy mi voto al que se comprometa a cortar de raíz este mangoneo.