El hombre, en la superficie de la tierra, no tiene derecho a dar la espalda e ignorar lo que sucede en el mundo.

Fiódor Dostoievski (El jugador)

lunes, 20 de octubre de 2008

Caros presupuestos

Parece ser que tenemos presupuestos; por supuesto, no sabemos cuánto han costado, pues no se han dicho más que vaguedades al respecto y nunca se llegará a hacer pública toda la verdad.

Este pacto vergonzante, resulta semejante a la situación en la que un enajenado pretende obtener financiación para un proyecto descabellado: por supuesto, ningún banco está dispuesto a apoyarle. En vez de desistir, lo que hace es pedir ayuda a los prestamistas más malcarados y peor nombrados de los bajos fondos.

Estos presupuestos no debieran aprobarse, y no sólo porque se basan en las falaces premisas de negación de la crisis que se han mantenido desde la precampaña, sino porque los apoyos usureros que los van a hacer posibles nos van a salir tanto o más caros que los presupuestos en sí.

viernes, 17 de octubre de 2008

Instructor, a tus sumarios

Garzón, adalid de las libertades y paladín universal de los derechos humanos, ha decidido entrar en el romancero gitano por el procedimiento de desenterrar los huesos de Lorca.

Y no digo yo que sus deudos no tengan derecho a visitar su tumba, pero es que este juez de cartón piedra y opereta pretende buscar a antiguos directivos de Falange pare imputarles los cargos, ¡hasta ha pedido el certificado de defunción de Franco! (no vaya a ser que se haya cumplido lo que preconizaba Vizaíno Casas y haya resucitado)

Este juez de exclusiva y reality, ignorando el unánime acuerdo de la transición, se dispone a destapar la caja de los truenos. En ese caso, le recuerdo que no hace falta investigar mucho para encontrar responsables de holocaustos: hay uno, bien vivo, a quien el rey abraza efusivamente, y que fue responsable, como presidente de la junta de orden público, de las tristemente famosas “sacas” en las que varios miles de personas fueron asesinadas en Paracuellos a finales del 36.

Y mientras este “juez” dilapida su tiempo (que sufragamos todos) en este dislate, hace unos pocos días se conocía que, una vez más, peligrosos delincuentes habían tenido que ser puestos en libertad, por defectos de instrucción de sumario de este “galáctico” Garzón.

Deje usted descansar a los muertos, ponga los pies en la tierra (en vez de removerla) y dedíquese a encarcelar narcos y criminales, que es lo que nos preocupa a quienes le pagamos.

jueves, 16 de octubre de 2008

Nota de color sobre blanco y negro

Abro esta entrada para hacer propaganda de otro blog: http://montaycabe.blogspot.com/

Sus ilustraciones evocan sabores de otra época, películas de Berlanga y guiones de Azcona ; de un tiempo en el que no señoreaban la Play ni la DS, y la calle era un campo de juego; cuando los (rarísimos) coches cedían paso al fútbol y la merienda de pan y chocolate era una fiesta. Sus personajes son una mezcla entre los niños del TBO y los cuadros impresionistas.

Anímense Uds.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Paradojas

En vísperas de que vayamos a inyectar a la bolsa carretadas de euros que no tenemos, el Santander acaba de comprar otro banco, el segundo en los últimos días. No sé si esta conducta se debe a que al Banco que lidera Botín le sobra el dinero (en ese caso tome nota, señor Solbes, y no desperdicie nuestros fondos) o es que ya cuenta con el maná que va a recibir. Dadas las sospechosamente buenas relaciones que parece mantener con ZP, no me extrañaría que prevaleciese la segunda hipótesis.

¿Por qué se indignan tanto (y luego se escapan por los cerros de Úbeda) cuando la oposición pide control parlamentario a este colosal dispendio?

martes, 14 de octubre de 2008

Enhorabuena, Sr. Blanco

Porque con el affaire UPN ha demostrado, una vez más, su pasmosa y consumada habilidad para la intriga y el navajazo trapero: no solo se ha refocilado con la mujer de su enemigo, sino que ha conseguido que esta le ponga la maleta en la calle.

La lástima es que su gobierno no haga gala de esa misma habilidad, ni siquiera de la misma aplicación y tesón, para gobernar el país ni para contener la crisis económica o las cifras del desempleo. Y es que la política no es el arte de gobernar, sino de conseguir votos a cualquier precio.

jueves, 9 de octubre de 2008

La tempestad de Prada

Cuesta trabajo creer que el autor de “Las máscaras del héroe” pueda ser el mismo que el de “La tempestad”; no obstante, resulta mucho más inverosímil el hecho de que la primera sea anterior a la segunda; lo más probable, porque en verdad no haya sido así: son cosas que tienen estos certámenes mercenarios y mamporreros en los que el premio es anterior a la obra.

La tempestad adolece de una total falta de coherencia interna, tanto de los personajes principales como de la historia en sí. Puede ser que esto se deba a que “Las máscaras” las creo a partir de su inmensa erudición mientras que esta obra la ha tenido que edificar a partir de su magra experiencia vital, si bien esta explicación no parece suficiente. El lenguaje de “La tempestad” es gótico, sobrecargado y cae, en numerosas ocasiones, en la afectación, forzando el lenguaje con el único propósito de parecer original.

Una historia se construye sobre sus personajes, es lo que le da intensidad y vida; para que estos sean creíbles, deben, además de respirar, transpirar: los personajes de “La tempestad” son planos e impostados como monedas de chocolate.

“Las máscaras del héroe” se publicó en septiembre1996, y escribir un libro así lleva varios años (y muchos meses de correcciones). “La tempestad“ ganó el Planeta en el 97, por lo que debió presentarlo, como muy tarde, en junio de ese año. Si tenemos en cuenta que en el 94 publicó "Coños" y en el 95 "El silencio del patinador", se ve con claridad que las cuentas no cuadran. Mi opinión personal es que Prada debió escribir este libro con apenas veinte años, cuando el mundo se le antojaba una inmensa ecuación plagada de incógnitas (ya me hubiese gustado a mí ser capaz de escribir así con su edad)

Como conclusión, se trata de un libro mediocre, por supuesto por encima del nivel (subterráneo, que diría Marsé) de Asensis y Navarros, pero muy por debajo de la capacidad del autor, que sólo por “Las máscaras” merece figurar en los anales de la literatura. Un servidor continuará a la caza y captura de los otros libros del mismo puño: no se piensen que es una empresa fácil. De momento, mi próxima víctima será"La vida invisible".

Levanto mi sombrero

Ayer hablaba sobre la necesidad de financiación de las PYMES. La comunidad de Madrid (parece como si leyeran esta página) anunció al mediodía que iban a abrir en Avalmadrid una línea de crédito para este fin. Igual que nos apresuramos a repartir palos cuando pintan bastos, uno debe quitarse el sombrero ante la rapidez de reflejos de unos administradores que, lo harán mejor o peor, pero demuestran afán de ganarse el sueldo que les pagamos los contribuyentes.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Barcos sin honra.

Por una vez (y sin que sirva de precedente) mi admirado ZP ha tratado de anticiparse a los acontecimientos en vez de limitarse a dejarse arrastrar por ellos.

No existe gran diferencia entre que se garanticen 50.000 o 100.000€ de nuestros depósitos; el españolito medio lo que suele tener es una deuda con el banco, y lo importante es el mensaje subyacente: que los fondos (del que los tenga) no están tan seguros en el banco como nadie se hubiese atrevido a dudar hace unos pocos meses.

La medida importante de veras es la que se sacó de la manga, la referente a apoyar la financiación de las empresas, si bien, y a falta de más detalles, sospecho que sólo está orientada a las grandes empresas. A pesar de que en España la mayor parte del empleo lo crean las PYMES, esta medida es buena en tanto que, aunque no las apoye, evita que sean arrastradas en la caída de las grandes.

En este país nadie paga al contado: todas las operaciones mercantiles se realizan a 90,120 e incluso 180 días. Arrastrados por esta psicosis financiera, los bancos están negándose a renovar las líneas de crédito y descuento de empresas con las que jamás ha tenido problema alguno, medida que provoca el estrangulamiento de cualquier PYME. Por esta razón, es vital que el único que puede, el estado, medie o avale de algún modo a las PYMES para atajar esta situación.

Ahora bien: ¿de dónde va a salir todo este dinero? Es público y notorio que en España hay más de 500.000 millones de Euros de dinero negro tan sólo en billetes de 500. Durante la crisis del 92, el gobierno de González ya realizó una emisión de deuda con opacidad fiscal. Es cierto que esta amnistía fiscal vulnera toda ética, mas, ¿permitiremos que nos hundamos todos con tal de fastidiar a los defraudadores? Volvemos a la vieja cuestión de Felipe II.

martes, 7 de octubre de 2008

¿Europeos?

Ahora, que rechinan los aceros de la crisis, cuando lo más lógico sería convenir una respuesta unánime y coherente de la unión, se ha lanzado una alocada carrera del “sálvese quien pueda”, cual ratas huyendo del navío que hace agua, prueba irrefutable de que el tan cacareado europeísmo, supuesto catecismo de unos y otros, ni tan siquiera era una pose, como mucho un maquillaje, y somero. En vez de acordar por consenso la mejor forma de evitar el naufragio y arrimar el hombro para superar el desastre, nos lanzamos todos a la carrera para no quedarnos fuera del bote salvavidas ¡Qué demostración de inteligencia y sentido de estado (europeo) de nuestros doctos dirigentes!

Esta crisis también está demostrando que nuestra supuestamente “cualificada” clase política sólo es experta en arañar votos, y que, en cuanto a lidiar con este morlaco, sabe poco más que un servidor, que no tiene la más remota idea: la canciller alemana el sábado pone de vuelta y media Irlanda por correr al rescate de sus entidades financieras y el domingo la imita. Al menos, la debacle nos está sirviendo para comprobar que nuestros dilectos próceres no son más que aprendices de brujo (perdóneme ud. por la comparación, señor Mickey Mouse).

lunes, 6 de octubre de 2008

El que no quiere ver

No puedo evitar que las declaraciones que ha realizado Eguiguren este fin de semana, referentes a que no descarta volver a negociar de nuevo con los de las pistolas, me colmen de desazón. Es comprensible (aunque no lo comparta en absoluto) que ZP, un iluminado a pesar de su dogmático e integrista laicismo, fuese tan iluso como para creer que con él (y su talante) la negociación fuese posible; no obstante, si después del enorme fiasco que supuso, sigue en sus trece (como por otra parte lo demuestra, a pesar de su aparente postura de firmeza, el hecho de que no haya derogado en el parlamento la ley que autorizaba a negociar a su gobierno), se demuestra que este ejecutivo está lastrado con una ceguera patológica y lesiva para sus gobernados.

Es algo tan sencillo como que con gente que no maneja otros argumentos que balas de nueve milímetros no se negocia: se les vence o permitimos que nos venzan.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Hasta la bandera

Lo ha dicho instituciones penitenciarias: en las cárceles españolas no cabe un recluso más. Lo siguiente que ha apuntado es que, quizás, la solución no pase por construir más cárceles, sino por buscar alternativas a la reclusión: si le preguntan a la Sra. Aído, es posible que sugiera, como terapia de rehabilitación, un taller de punto de cruz (una actividad claramente no sexista). Sebastián podría idear alojarles en los hoteles costeros en temporada baja, y así se paliariaría la crisis en nuestro emblemático sector turístico.

Lo malo de esto es que al pobre hombre que pierda trabajo y vivienda ni siquiera le va a quedar el recurso de atracar una churrería para alojarse y comer a costa del estado. Aunque lo más probable es que a este desgraciado lo metan el la celda del fondo y arrojen la llave a la alcantarilla, y a un delincuente violento y reincidente lo despachen con una terapia de reinserción y un cursillo de tasador de embudos.

Pero lo peor de todo es que, al final, en vez de acometer el problema de raíz (por qué a nuestro país acuden todos los delincuentes internacionales), nos saldrán con alguna ocurrencia tan descabellada como las que acabo de citar.

lunes, 29 de septiembre de 2008

Que paguen los de siempre

A lo largo de los últimos años, nos hemos acostumbrado a que, una y otra vez, las cifras de resultados de las entidades financieras arrojasen cifras record. Ahora, cuando se descubre que lo que creíamos recias fortalezas no eran más que castillos de naipes, parece ser que le va a tocar pagar la cuenta de la juerga al de siempre, al sufrido contribuyente. En EEUU, van a salir a razón de 4.000$ por barba, y enEuropa ya se empiezan a rumorear intervenciones similares.

No voy a entrar a discutir si esto es necesario o no, pues no soy un experto y además me consta que el derrumbamiento del sistema bancario sería lo peor que le podría pasar a nuestro modelo económico, pero no deja de ser una injusticia clamorosa que cuatro se hayan enriquecido inmoralmente y al pobre ciudadano con un sueldo –el que de verdad sustenta al fisco– le toque siempre perder.

viernes, 26 de septiembre de 2008

Quiero ser mujer florero

– ¡Qué niña tan linda! ¿Y tú que vas a ser de mayor, guapa?
– Quiero que todo el mundo me admire, que todos estén pendientes de mis palabras, aunque no diga más que obviedades o disparates, que me vistan los mejores diseñadores y salir a todas horas en la tele.
– ¡Qué encanto! Tan pequeña y ya aspira a ser artista.
– ¿Cómo que artista? Yo lo que quiero ser es ministra de igualdad.

jueves, 25 de septiembre de 2008

Me lo diga Usted en la calle

La última salida extemporánea de la ministra de fomento no (sólo) es una demostración de sus modos barriobajeros y de su poca altura moral e intelectual, sino una prueba más de la patente incompetencia de ZP, que, en vez de haberla adjudicado la cartera de fomento, debía haberla puesto al frente de defensa, algo mucho más apropiado para sus modales cuarteleros y su aspecto, no se sabe si de sargento chusquero o bulldog enrabietado.

martes, 23 de septiembre de 2008

Las máscaras de Prada

No es facil imaginar que una persona con un aire tan serio, sesudo y circunspecto como Juan Manuel de Prada pueda haber escrito un libro como “Las máscaras del héroe”.

Si calificase esta novela como monumental, sin duda me quedaría corto, pues se trata de una obra ciclópea y megalomaníaca, una suerte de pirámide de Keops literaria. Pero lo que más trabajo cuesta creer es que este libro haya sido publicado cuando el autor era un mozalbete, apenas veintiséis años, pues cualquiera que lo leyese sin saber quién es el mismo supondría que se trata de un catedrático sesentón con un ejercito de becarios a sus ordenes para realizar la ardua tarea de investigación y documentación.

La historia en sí es un colorido (y un tanto esperpéntico) retrato de la bohemia, relatado en primera persona por un personaje de ficción, Fernando Navales, un crápula y calavera sin escrúpulos, aunque el verdadero eje de la misma es Pedro Luis de Gálvez, escritor bohemio, excéntrico y excesivo por excelencia. Tan sólo la carta inicial de este al director de prisiones merecería un libro aparte. A lo largo de la trama realizan notables cameos buena parte de los escritores de las generaciones del 98 y 27, así como gran número de personajes célebres de la época, conformando un argumento ágil y sumamente divertido. La prosa del autor es exquisita, quizás un tanto prolija y florida, pero sin caer en la afectación o el barroquismo, algo que lleva de nuevo a causar extrañeza, dada la edad del autor. La única circunstancia que podría inducir a sospechar de este particular es su excesiva afición por los episodios venéreos.

Con este, el primer libro que leo del autor, ha conseguido ganarme como lector incondicional. Animo a cuantos quieran pasar un buen rato (bien largo, casi seiscientas páginas) a que acometan su lectura.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Unidos por el EURIBOR

Lo acaba de decir un estudio (siempre, por exótico que pueda parecer el tema, hay un grupo de gente desocupada dispuesto a realizar un estudio sobre él): lo que nos une a nuestra pareja ya no es el amor, ni siquiera el sexo; tampoco la pasión por los hijos (los que de verdad sufren en las separaciones) sino el dichoso EURIBOR. Parece ser que el número de divorcios ha disminuido y la razón no es otra que la imposibilidad de pagar la letra de la vivienda conyugal y además costarse otra.

No es de extrañar ese aire místico y recogido que muestran los notarios cuando te reciben en su despacho, esa entonación de plegaria, casi letanía, con la que leen los contratos antes de su firma, pues son de sobra conscientes de que ellos, y no los curas, son los vicarios del Señor en la tierra, y de que lo que ellos unen queda bien atado, quizás no para siempre, pero sí durante un buen número de años, y sin riesgo de que el desamor, la rutina o una rubia de curvas imposibles lo malogre.

Acude a mi cabeza un eslogan, un tanto cursi, muy en boga en las joyerías hace unos años: “Hoy te quiero más que ayer, pero menos que mañana”. A esto cabría ahora añadir: “(EURIBOR + 0.75)”

PD: A.P.A. te dedico esta entrada, en tu condición de banquera aplicada.

lunes, 15 de septiembre de 2008

Un hombre en la oscuridad

Mentiría si dijese que no me ha decepcionado la última entrega de Paul Auster. Aunque el autor hace gala de su característica prosa hipnótica, con la que es capaz de atraparte aunque se limite a narrar cómo el protagonista envuelve un bocadillo, me veo obligado a afirmar que este es uno de esos casos en los que, partiendo de un planteamiento sublime, se acaba con un final absolutamente piojoso (como afirmaba Javier Pérez en el caso del Club Dante).

El arranque del libro es canónicamente “austeriano”; un articulista y crítico literario jubilado, dolorosamente viudo y casi inválido a causa de un accidente de tráfico, convive con su hija, abandonada por su esposo, y su nieta, cuyo novio ha sido asesinado en Irak: tres barcos desarbolados y a la deriva que coinciden al embarrancar en la misma playa. El articulista, que padece insomnio, por las noches se dedica a inventar una historia en la que un hombre es arrebatado de su “realidad” y aparece en otra paralela, en la que los Estados Unidos no están embarcados en la guerra de Irak, sino enfrascados en una contienda civil secesionista. Al protagonista de esta segunda trama, le encomiendan matar a un hombre (que, aunque desde del principio ya se sospecha, a mitad del libro se confirma que es el propio articulista inválido) para que la guerra civil deje de existir.

Este argumento, complejo y de múltiples ramificaciones entrelazadas, casi neuronal, sello de la casa, acaba siendo resulto de un modo chapucero, apresurado y de forma que le priva de sentido al resto de la trama, haciendo que el libro resulte ser un camino que no lleva a ninguna parte. Cuando uno anhelaba con ansia descubrir cómo Auster conseguía encajar este rompecabezas (lo cierto es que esperaba algo a la altura de Vértigo), él se limita a matar al personaje inventado, que el articulista le cuente a su nieta sus amores de juventud y se acabe el libro, sin más.

Se diría que el autor acabó sin fuelle, o llegó a un callejón sin salida, y terminó presuroso el libro presionado (a punta de pistola, o algo peor) por su agente, o que fue concluido por uno de sus negros menos talentosos, en una mañana de resaca y deseoso de marcharse de vacaciones.

Si he de ser sincero, me da la impresión de que el Auster que tanto me deslumbró en sus comienzos cada vez se va volviendo más opaco, tal vez por los efectos acomodaticios de la fama. Quizás no sea ajeno a este hecho el de que haya simultaneado la lectura de este libro con “Las máscaras del héroe”, de J.M. de Prada, y, aunque las comparaciones siempre sean odiosas, en este caso son particularmente despiadadas, máxime teniendo en cuenta el asombroso hecho de que el español publicase este libro con tan sólo veinticinco años. También puede ser que uno se vaya volviendo cada vez más exigente, es posible que demasiado (miedo me da releer mis antiguos escritos).

Como concusión, cabría decir que, aunque se trata de una novela que se lee con comodidad, incluso agrado, en la opinión de este humilde servidor el libro no vale el dinero que se paga por él ni es uno de los que volvería a releer. Si sienten curiosidad, sáquenlo de la biblioteca.

Un premio

Me acabo de enterar, gracias a un mensaje de mi “primo” lejano y estupendo escritor, Ernesto Ortega Garrido, de que me han concedido el Premio Internacional de Pensamiento del Concurso Internacional de Microtextos "Garzón Céspedes" 2008.

No deja de tener gracia que nada más me premien microtextos cuando lo mío es la novela, y que además me hayan galardonado ahora, cuando apenas concurso, ya que el escaso tiempo que consigo robarle al sueño y otros menesteres lo dedico a corregir mi tercera novela.

Aunque el premio no tiene dotación económica alguna, no deja de colmarme de alegría y satisfacción, ya que en esta afición tan ingrata, en la que uno cosecha tantos sinsabores y el único poso agradable agradable que suele quedar es la propia dicha que produce el trabajo en sí, cualquier pequeña gota se celebra como chaparrón sobre tierra reseca.

Como sé que algunos (en particular familiares y amigos) me van a reclamar el texto premiado, sobre todo porque es poco más de una línea y se puede leer sin temor a la fatiga ocular, al esguince de córnea o al desprendimiento de retina, lo reproduzco aquí:

“Viajero: quien entiende la vida como la búsqueda de la mayor distancia entre dos puntos.”

Noticia en Canal Literatura

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Cateados en septiembre

De nuevo, el informe de la OCDE ha vuelto a suspender a la educación española; y lo peor de todo no es esto, que ya es bastante malo, sino que este hecho no nos sorprenda en absoluto y, aún más lamentable, que nadie se rasgue las vestiduras a causa de ello.

Es cierto que los últimos gobiernos han hecho demasiados experimentos con la educación, en general poco provechosos, que muchos la han empleado como un arma arrojadiza y algunas autonomías como un instrumento para realizar proselitismo, que muchos padres contemplan los centros educativos como una suerte de guarderías y que la educación (la de los buenos modos) de nuestros estudiantes ha sido descuidada por los progenitores y, en general, deja bastante que desear, pero el problema de fondo no es ninguno de los anteriores, sino el poco respeto (de estima mejor no hablamos) que la educación inspira en la sociedad española.

En tiempos no muy lejanos, la educación era uno de los principales factores a la hora de determinar el prestigio social, si bien primero la cultura del pelotazo, después los “realities” y su exaltación del mamarracho y para terminar la deleznable moda del “bulling” grabado en el móvil y colgado en Youtube, han convertido los estudios en un fin poco apetecible y a las personas que los cursan en poco menos que unos “frikis”.

El verdadero problema es que no se quiere estudiar, y los centros educativos se han convertido en algo similar a centros de confinamiento.

A ver quién es el guapo que cambia esto.

lunes, 1 de septiembre de 2008

El disparate autonómico (y II)

Esta mañana escuchaba en la radio que tan sólo con la suma de los importes que figuran en los flamantes estatutos de Cataluña, Andalucía y Valencia, se llega al 74% del total del presupuesto autonómico. En una mesa con 17 comensales, al servir tercero ya casi nos hemos quedado sin melón.

Y es que, con la financiación autonómica, el gobierno se ha comportado con una irresponsabilidad inverosímil para alguien que tenga un mínimo sentido de estado (o que aspire a estar en el poder más de cuatro años). Para ser exactos, su comportamiento ha sido del todo semejante al de un jugador borracho que ha pasado una noche loca firmando pagarés por todas las mesas del casino y, al día siguiente, en plena resaca, se encuentra que se ha endeudado por mucho más de lo que alcanzará nunca su patrimonio.

Eso sí, a talante nadie nos gana.