Seguro que algunos de Uds. pensarán que un servidor es como una de esas visitas impertinentes que no cesa de despedirse, pero no acaba de irse.
Retomo el blog apenas para dejarles el enlace a un cuento, “Amigas”, que me acaba de “accesinar” el concurso literario bonaventuriano, de la universidad de Cali. Este curioso verbo, híbrido entre accesitar y asesinar, acuñado por el ilustre Jesús Tíscar, expresa a la perfección la paradoja que supone una mención honorífica en un concurso literario: no te brinda los honores del premio, pero fuerza la retirada de la circulación del cuento. En todo caso, como un servidor no está en la literatura para ganarse la vida, sino para dejársela, recibe esta modesta mención con honores de premio “gordo”. La circunstancia de que concurrieran 2462 participantes, al menos te concede la satisfacción de suponer que, después de todo, es posible que no se hagan las cosas tan mal.
Seguro que a muchos les causará la impresión de que a lo largo (no mucho) de sus dos páginas, me despacho a placer contra el género femenino. Lo cierto es que pensaba hacer un cuento sobre cómo un dato objetivo, una vieja fotografía, puede ser interpretado de formas completamente distintas por tres personas; al final, acabó siendo una historia de cómo tres personas, que se desprecian mutua y recíprocamente, pueden fingir que son íntimas amigas.
lunes, 27 de abril de 2009
jueves, 23 de abril de 2009
Cerrado por vacaciones
Esta casa cierra por vacaciones. No porque el casero se ausente (por cierto, el próximo jueves me voy a la feria de abril, pueden rabiar cuanto quieran los que no gocen de mi misma suerte), sino porque las obligaciones que le exige su atención le resultan demasiado onerosas.
El blog me ha servido para conocer, virtualmente, a gente estupenda, la mayor parte de los que firmáis por en esta página, perfectos desconocidos hasta entonces. También me ha brindado la satisfacción (no negaré que un tanto egótica y, sin duda, vanidosa) de saber que había gente en los confines más remotos del planeta que seguía con pasmosa fidelidad lo que aquí se relataba. Para un autor sin obra impresa, el mero hecho de saber que otros ojos, distintos de los propios, lean sus escritos ya es una grata recompensa.
Ignoro si se tratará de un cese de la actividad permanente, pero sí es indefinido, pues no me marco plazo alguno ni otra condición que la caprichosa y voluble voluntad de un escritor
Mi más sincero agradecimiento a todos ustedes de este seguro servidor.
El blog me ha servido para conocer, virtualmente, a gente estupenda, la mayor parte de los que firmáis por en esta página, perfectos desconocidos hasta entonces. También me ha brindado la satisfacción (no negaré que un tanto egótica y, sin duda, vanidosa) de saber que había gente en los confines más remotos del planeta que seguía con pasmosa fidelidad lo que aquí se relataba. Para un autor sin obra impresa, el mero hecho de saber que otros ojos, distintos de los propios, lean sus escritos ya es una grata recompensa.
Ignoro si se tratará de un cese de la actividad permanente, pero sí es indefinido, pues no me marco plazo alguno ni otra condición que la caprichosa y voluble voluntad de un escritor
Mi más sincero agradecimiento a todos ustedes de este seguro servidor.
lunes, 20 de abril de 2009
El hombre tras ZP
Acostumbramos a contemplar a nuestro presidente como alguien tan parecido a su propia imagen arquetípica, que cuesta trabajo concebir que, tras las innumerables corazas y caretas con las que se inviste (o guarece) pueda haber carne débil y mortal. ZP ha sido el primer político español que habla siempre para la cámara; de ahí su gestualización, exagerada y artificial, su discurso, buenista y bobalicón, y su sonrisa, infalible y ladina, casi un rictus, que le hace asemejarse tanto al Jocker (¿no tendrá alguno de sus asesores el valor de advertirle sobre la grima que causa?).
Ayer tuve la ocasión de verle en Cuatro patear los montes leoneses junto a Jesús Calleja y casi se diría un tipo normal, alguien con el que uno se tomaría una caña (él una coca-cola si hay alguna cámara presente). Alguien más parecido a sí mismo que a su propia caricatura.
Ayer tuve la ocasión de verle en Cuatro patear los montes leoneses junto a Jesús Calleja y casi se diría un tipo normal, alguien con el que uno se tomaría una caña (él una coca-cola si hay alguna cámara presente). Alguien más parecido a sí mismo que a su propia caricatura.
viernes, 17 de abril de 2009
Microfábula (y II)
Un mono se coló en la locomotora de un tren. El maquinista acababa de fallecer de forma súbita, y el mono se caló su gorra. Aunque no tocó ningún mando, como el tren seguía en marcha, el mono no tardó en creerse de veras que el maquinista era él. El tren comenzó a bajar una cuesta y a avanzar más deprisa, y el mono, convencido, supuso que esto se debía sólo a él, quizás por la prestancia con la que portaba la gorra. La cuesta abajo (como todas las cosas buenas) se acabó para dejar paso a la cuesta arriba. El mono, alarmado, comenzó a presionar todos los botones de color rojo (una vez que estuvo encerrado en un laboratorio, cada vez que pulsaba un botón rojo, la máquina le dispensaba un cacahuete), pero el tren cada vez se desplazaba más despacio. Por supuesto, el mono no pensó que el hecho se debiese a la cuesta arriba, ni a su manipulación alocada de los mandos, sino que culpó al maquinista muerto y al fabricante del tren.
Que conste que no he mencionado a ZP, y, si ustedes extraen paralelismos, es cosa suya.
Que conste que no he mencionado a ZP, y, si ustedes extraen paralelismos, es cosa suya.
In vino veritas
Un servidor, que es un blogero, modesto y prácticamente anónimo, puede permitirse el lujo de proclamar cuanto piensa, lo primero que se le pasa por la cabeza o lo que le sale de las narices. Aunque no puedo reprocharle lo que piensa (que tire la primera piedra el que esté convencido de lo contrario), sí que lo manifieste, pues se supone que un presidente debiera decir siempre lo más conveniente para cada ocasión, y no lo que de veras piensa, aunque se haya bebido el Sena
jueves, 16 de abril de 2009
El equipo A
Para nuestra desgracia, no se trata de un grupo de mercenarios perseguidos por la justicia a causa un delito que no cometieron, sino de los nuevos miembros del gobierno.
Con la A de aláteres, tenemos a Trinidad Jiménez y Elena Salgado, cuyos principales méritos (los únicos, en el caso de la primera) son su fidelidad y sumisión al poder; y con la A de apparatchik, tenemos a José Blanco, que, a pesar de su probada (y por muchos envidiada) habilidad para destrozar a sus adversarios políticos, tanto del partido propio como de los ajenos, no inspira mucha confianza como alguien con capacidad para llevar a cabo una tarea constructiva.
Resulta sangrante la inauguración en el cargo de este último levantando el pie que el ejecutivo mantenía aplastando el callo de la presidenta madrileña (el bloqueo del plan de infraestructuras) ¿Hay alguien tan ingenuo como para suponer que la anterior ministra no obedecía directa y escrupulosamente las órdenes de la Moncloa? Entonces, ¿qué clase de hipocresía es esta? Aunque seguro que contribuye el hecho de que las relaciones entre el gobierno regional de Madrid y la dirección del partido no son las mejores, un detalle ladino, muy propio de Blanco, sin duda este le ha exigido a ZP poder estrenarse con este explosivo golpe de efecto, pues, antes de que se hiciese oficial su nombramiento, pero ya era de dominio público, ya le asaeteaban los tertulianos de uno y otro color poniendo en duda su bagaje intelectual por no haber sido ni siquiera capaz de acabar primero de derecho (ahora ya se ha apresurado a proclamar que se ha matriculado en la UNED) y ha querido hacer una exhibición, amañada y mamporrera, de sus dotes ministeriales.
Viendo la planta de los podencos, uno se puede imaginar el resultado de la cacería. Pues eso, que nos pillen confesados.
Con la A de aláteres, tenemos a Trinidad Jiménez y Elena Salgado, cuyos principales méritos (los únicos, en el caso de la primera) son su fidelidad y sumisión al poder; y con la A de apparatchik, tenemos a José Blanco, que, a pesar de su probada (y por muchos envidiada) habilidad para destrozar a sus adversarios políticos, tanto del partido propio como de los ajenos, no inspira mucha confianza como alguien con capacidad para llevar a cabo una tarea constructiva.
Resulta sangrante la inauguración en el cargo de este último levantando el pie que el ejecutivo mantenía aplastando el callo de la presidenta madrileña (el bloqueo del plan de infraestructuras) ¿Hay alguien tan ingenuo como para suponer que la anterior ministra no obedecía directa y escrupulosamente las órdenes de la Moncloa? Entonces, ¿qué clase de hipocresía es esta? Aunque seguro que contribuye el hecho de que las relaciones entre el gobierno regional de Madrid y la dirección del partido no son las mejores, un detalle ladino, muy propio de Blanco, sin duda este le ha exigido a ZP poder estrenarse con este explosivo golpe de efecto, pues, antes de que se hiciese oficial su nombramiento, pero ya era de dominio público, ya le asaeteaban los tertulianos de uno y otro color poniendo en duda su bagaje intelectual por no haber sido ni siquiera capaz de acabar primero de derecho (ahora ya se ha apresurado a proclamar que se ha matriculado en la UNED) y ha querido hacer una exhibición, amañada y mamporrera, de sus dotes ministeriales.
Viendo la planta de los podencos, uno se puede imaginar el resultado de la cacería. Pues eso, que nos pillen confesados.
miércoles, 15 de abril de 2009
De vuelta
La realidad es eso que te aguarda cuando retornas de vacaciones.
Uno pasa cinco días fuera y, a la vuelta, te esperan cientos de emails (en su mayoría spam), docenas de asuntos que no pueden esperar (y sin embargo han esperado, pacientes, los cinco días previos) e incluso cinco comentarios en el blog, algo de veras notable, y a los que no se tiene siquiera tiempo de responder.
Vuelves de las vacaciones, tras cinco días sin ver los telediarios ni escuchar la radio, y tienes la impresión de ser un Robinson que retorna del naufragio o el protagonista de “Puerta al verano”, la magistral novela de Heinlein. Descubro, con indudable extrañeza y cierto punto de incredulidad, que Solbes ya no tiene nada que envidiar a mi paisano Bermejo, salvo, quizás, el hecho de seguir disfrutando del piso oficial tras casi dos meses de dejar el cargo.
La realidad es tozuda y, por mucho que te empeñes en ignorarla, jamás te corresponde. Aunque ZP se empeñe en enguarrinar la charca con leyes de aborto y catecismos laicos, la economía y el empleo siguen como siguen y, además, la victoria en la comunidad autónoma vasca le comienza a pasar factura y se verá forzado a hacer encaje de bolillos parlamentario para no quedarse en minoría.
ZP se hartó a prometer cuando daba por supuesto que hacerlo era gratis, y ahora las comunidades le vienen con la factura. Va a ser complicado negociar con los taifistas catalanes, si no es previo pago, algo complicado tal como andan los asuntos de los dineros, y con los vascos ni te cuento. Con un poco de suerte, cuando se consume el previsible descalabro europeo, habrá terminado de cabrear a propios y extraños y la cosa estará madura para una moción de censura, porque este país no se encuentra en condiciones de aguantar otros tres años de desgobierno talantudo y pancartero.
Y, si no, que nos pillen confesados.
Uno pasa cinco días fuera y, a la vuelta, te esperan cientos de emails (en su mayoría spam), docenas de asuntos que no pueden esperar (y sin embargo han esperado, pacientes, los cinco días previos) e incluso cinco comentarios en el blog, algo de veras notable, y a los que no se tiene siquiera tiempo de responder.
Vuelves de las vacaciones, tras cinco días sin ver los telediarios ni escuchar la radio, y tienes la impresión de ser un Robinson que retorna del naufragio o el protagonista de “Puerta al verano”, la magistral novela de Heinlein. Descubro, con indudable extrañeza y cierto punto de incredulidad, que Solbes ya no tiene nada que envidiar a mi paisano Bermejo, salvo, quizás, el hecho de seguir disfrutando del piso oficial tras casi dos meses de dejar el cargo.
La realidad es tozuda y, por mucho que te empeñes en ignorarla, jamás te corresponde. Aunque ZP se empeñe en enguarrinar la charca con leyes de aborto y catecismos laicos, la economía y el empleo siguen como siguen y, además, la victoria en la comunidad autónoma vasca le comienza a pasar factura y se verá forzado a hacer encaje de bolillos parlamentario para no quedarse en minoría.
ZP se hartó a prometer cuando daba por supuesto que hacerlo era gratis, y ahora las comunidades le vienen con la factura. Va a ser complicado negociar con los taifistas catalanes, si no es previo pago, algo complicado tal como andan los asuntos de los dineros, y con los vascos ni te cuento. Con un poco de suerte, cuando se consume el previsible descalabro europeo, habrá terminado de cabrear a propios y extraños y la cosa estará madura para una moción de censura, porque este país no se encuentra en condiciones de aguantar otros tres años de desgobierno talantudo y pancartero.
Y, si no, que nos pillen confesados.
lunes, 6 de abril de 2009
¿Tienes algo que hacer los próximos tres años?
Elena Salgado pasaba por ahí y, por lo visto y sin saber muy bien cómo, se va a encontrar al frente del ministerio de los dineros. El hecho que le hayan cargado el muerto que Solbes ha abandonado insepulto sólo puede obedecer a tres causas, a saber:
A: Que a ZP, en su visita a Turquía, le hayan añadido subrepticia y alevosamente algún opiáceo a la comida.
B: Que ZP haya perdido el poco juicio que nunca tuvo.
C: Que nadie más haya querido ese pastel envenenado y, de no haber sido por Doña Elena, hubiesen tenido que nombrar ministro al bedel, al gran Wyoming o a la señora de la limpieza.
A: Que a ZP, en su visita a Turquía, le hayan añadido subrepticia y alevosamente algún opiáceo a la comida.
B: Que ZP haya perdido el poco juicio que nunca tuvo.
C: Que nadie más haya querido ese pastel envenenado y, de no haber sido por Doña Elena, hubiesen tenido que nombrar ministro al bedel, al gran Wyoming o a la señora de la limpieza.
viernes, 3 de abril de 2009
Doble rasero
La caja de Castilla la Mancha, con unos recursos propios de 600 millones de € va a recibir una primera inyección de dinero de todos de 9000. Que vaya cualquier empresa o particular a pedir al banco quince veces más de lo que tiene y comprobará la capacidad de carcajear hasta descoyuntarse es capaz de ostentar alguien tan aparentemente serio y circunspecto como parecía ser su banquero de cabecera. Tan sólo en el “virtual” aeropuerto de Ciudad Real, ha perdido el mismo monto al que ascienden todos sus recursos propios.
Es inconcebible que dislates así se sigan perpetrando una y otra vez. Todas las entidades financieras debieran someterse a auditorias periódicas para evitar estos desmanes, máxime las cajas, que son de titularidad pública.
¿Y qué le ocurrirá al señor Moltó, responsable de este estropicio? En vez de responder con su patrimonio, como le sucedería a cualquier pequeño empresario o autónomo, lo más probable es que reciba una buena indemnización.
Es inconcebible que dislates así se sigan perpetrando una y otra vez. Todas las entidades financieras debieran someterse a auditorias periódicas para evitar estos desmanes, máxime las cajas, que son de titularidad pública.
¿Y qué le ocurrirá al señor Moltó, responsable de este estropicio? En vez de responder con su patrimonio, como le sucedería a cualquier pequeño empresario o autónomo, lo más probable es que reciba una buena indemnización.
martes, 31 de marzo de 2009
El embrujo de Shangai
Marsé es un novelista de raza, que exhibe una narración fluida y poco artificiosa, y que engendra unos personajes sólidos, coloridos y llenos de matices, no es de extrañar que hayan adaptado al cine tantas de sus obras.
El argumento está hilado con admirable maestría, entrelazando la historia real del protagonista con la ficticia que narra el embaucador y misterioso Forcat. Aún así, la trama central resulta un tanto espesa, quizás porque tenía ajustado con su editor o con su agente un determinado número de páginas y se entretiene demasiado en rodeos (algo que no perpetraría ningún cuentista que se precie), y el final se extiende demasiado tras el clímax, es posible que por el mismo motivo.
En todo caso, es un libro de lectura muy agradable y que deja ganas de repetir con otros del mismo autor.
El argumento está hilado con admirable maestría, entrelazando la historia real del protagonista con la ficticia que narra el embaucador y misterioso Forcat. Aún así, la trama central resulta un tanto espesa, quizás porque tenía ajustado con su editor o con su agente un determinado número de páginas y se entretiene demasiado en rodeos (algo que no perpetraría ningún cuentista que se precie), y el final se extiende demasiado tras el clímax, es posible que por el mismo motivo.
En todo caso, es un libro de lectura muy agradable y que deja ganas de repetir con otros del mismo autor.
lunes, 30 de marzo de 2009
Haciendo caja
Moltó quería "colarle" un caramelo envenenado a Chaves, pero, para consternación de Zapatero, al que no paran de crecerle los enanos, el presidente de los andaluces (no incurriré en la cursilada tan zapaterista de agregar “y las andaluzas”) no se ha dejado engatusar esta vez. Para levantar una cortina de humo, al ejecutivo no se le ocurre otra idea que llevar a caja Madrid al constitucional. Celebrándolo, Montoro, un tipo con voz de chiste que algunas veces estaría mucho más guapo calladito, cacarea que la caja manchega no será la última en caer, ¡así se inspira confianza en el sistema financiero!
Mientras tanto, ZP se afana de la ceca a la Meca, suplicándole una foto a Obama, que ya ha dejado claro que no piensa perder el tiempo en esa tontería bienintencionada que es la “Alianza de civilizaciones”, un vano intento de investirse una patina de grandeza arrimándose a este dirigente tan semejante a una estrella del pop, pues los asuntos domésticos los da por imposibles.
Mientras tanto, ZP se afana de la ceca a la Meca, suplicándole una foto a Obama, que ya ha dejado claro que no piensa perder el tiempo en esa tontería bienintencionada que es la “Alianza de civilizaciones”, un vano intento de investirse una patina de grandeza arrimándose a este dirigente tan semejante a una estrella del pop, pues los asuntos domésticos los da por imposibles.
viernes, 27 de marzo de 2009
Los autónomos se echan a la calle
Lo cierto es que imaginaba que esto sucedería bastante antes, ya que este colectivo se encuentra acogotado por el “cierre de grifo” de los bancos, los créditos ICO que no terminan de concederse a nadie (a estos sí que deberían llamarlos los “Bin Laden”; de nuevo, se ha gastado más en publicidad de lo que ha llegado a autónomos y PYMES) y la morosidad de las administraciones locales.
Veremos cuánto tardan en echarse al monte.
Veremos cuánto tardan en echarse al monte.
jueves, 26 de marzo de 2009
Profesionales del terror
Me pongo en la piel del pobre hombre al que han despertado esta madrugada en Amorebieta con la sutileza (y la cobardía) de una explosión, y me doy cuenta de lo complicado y peligroso que resulta llevar una vida normal a apenas cuatro horas en coche de aquí. Imagino que a este buen hombre le va a costar trabajo volver a dormir del tirón, si es que lo logra, y a cada momento va a sentir la necesidad a mirar a sus espaldas. Y todo esto por tener la mala suerte de vivir a pocos metros de estos desgraciados y, quizás, por tener la dignidad de negarse a someterse a sus exigencias.
Este es el perfecto ejemplo de víctima anónima, cuya tragedia apenas merece una breve reseña en las páginas interiores del diario y que mañana, sin ir más lejos, será desterrada sin pudor al olvido. Pero este pobre hombre, cuyo nombre no han facilitado, no podrá aliviarse con el bálsamo del olvido, por mucho tiempo que pase. Una bomba a tu puerta, aunque sólo rompa algunos cristales, es un estigma difícil de eliminar.
Y los que han colocado la bomba es posible que ahora estén desayunando tan campantes, como un trabajador cualquiera que acaba su turno de noche. Nos engañaríamos si pensáramos que se trata de una contienda política; esta gente ha hecho de la extorsión y el chantaje su medio de vida, y no lo va a dejar así como así. Y a estos mismos les quiere regalar, por los meritos exhibidos, 225.000 € Ibarreche, prueba fehaciente de la catadura moral del sujeto. Tanta dicha lleve como tranquilidad deja.
Este es el perfecto ejemplo de víctima anónima, cuya tragedia apenas merece una breve reseña en las páginas interiores del diario y que mañana, sin ir más lejos, será desterrada sin pudor al olvido. Pero este pobre hombre, cuyo nombre no han facilitado, no podrá aliviarse con el bálsamo del olvido, por mucho tiempo que pase. Una bomba a tu puerta, aunque sólo rompa algunos cristales, es un estigma difícil de eliminar.
Y los que han colocado la bomba es posible que ahora estén desayunando tan campantes, como un trabajador cualquiera que acaba su turno de noche. Nos engañaríamos si pensáramos que se trata de una contienda política; esta gente ha hecho de la extorsión y el chantaje su medio de vida, y no lo va a dejar así como así. Y a estos mismos les quiere regalar, por los meritos exhibidos, 225.000 € Ibarreche, prueba fehaciente de la catadura moral del sujeto. Tanta dicha lleve como tranquilidad deja.
martes, 24 de marzo de 2009
De película

El guirigay que se han traído nuestros dilectos mandatarios con la retirada de las tropas de Kosovo a mi me trae a la cabeza la célebre escena de Viridiana.
En verdad, este ejecutivo se diría una cuadrilla de menesterosos que se han colado en la casa del rico y, aunque se sienten en su mesa, no saben comportarse en absoluto y, a la más mínima, les sale a relucir el pelo de la dehesa. Sucede ahora, y sucedió durante el famoso desfile en el que ZP no se quiso poner en pié frente a la bandera americana. Ha ocurrido cada vez que nos codeamos con Evos y Hugos mientras que escupimos en la olla de la que hemos de comer.
Y luego ZP pretenderá que Obama comparta con él talante y pancarta.
miércoles, 18 de marzo de 2009
Crueldad intolerable
Me imagino lo que tiene que estar pasando la familia de Marta del Castillo mientras que sus más que presuntos asesinos se chotean de la justicia. Después de hacer que la Guardia Civil se pasase un mes rastreando, en vano, el Guadalquivir, ahora pretenden que se dediquen a peinar los vertederos.
El código penal debería incluir alguna fórmula para impedir que inculpados y defensores chuleen a la justicia de este modo.
El código penal debería incluir alguna fórmula para impedir que inculpados y defensores chuleen a la justicia de este modo.
martes, 17 de marzo de 2009
Nos van a crujir vivos
Eso es lo que ha dicho “El tío de la vara”, pero por desgracia no se trata de José Mota, sino de Paul Krugman, Nobel de economía y gurú particular de Obama.
Mientras tanto, nuestro presidente, como si del bálsamo de Fierabrás se tratase, esgrimía, patético, su fracasado antes de nacer plan E, el de los cartelones de doce metros cuadrados. Arreglar, lo que se dice arreglar, no vamos a arreglar el país. Eso sí, lo vamos a dejar todo empapelado con los dichosos cartelones.
Mientras tanto, nuestro presidente, como si del bálsamo de Fierabrás se tratase, esgrimía, patético, su fracasado antes de nacer plan E, el de los cartelones de doce metros cuadrados. Arreglar, lo que se dice arreglar, no vamos a arreglar el país. Eso sí, lo vamos a dejar todo empapelado con los dichosos cartelones.
lunes, 16 de marzo de 2009
Por un puñado de trajes
Si al final se confirmase (algo de veras difícil) que Camps se avino a recibir los trajes regalados por Pablo Crespo, sería un increíble caso de estulticia rayano en la memez más absoluta ¡Mi reino (de taifas) por un traje!
El hecho de que alguien reciba un obsequio de un proveedor, una fea costumbre hispana (aunque a nadie le desagrada una cajita de vino por navidad), no es prueba alguna de corrupción, pero, si el que lo recibe es alguien que se encuentra en una posición tan delicada, a todas luces debiera rechazarlo en pro de su buen nombre.
Este es un asunto tan turbio como estúpido: un presidente autonómico en un brete por culpa de unos trajes. Si al menos hubiese sido un soborno como Dios manda…
El hecho de que alguien reciba un obsequio de un proveedor, una fea costumbre hispana (aunque a nadie le desagrada una cajita de vino por navidad), no es prueba alguna de corrupción, pero, si el que lo recibe es alguien que se encuentra en una posición tan delicada, a todas luces debiera rechazarlo en pro de su buen nombre.
Este es un asunto tan turbio como estúpido: un presidente autonómico en un brete por culpa de unos trajes. Si al menos hubiese sido un soborno como Dios manda…
viernes, 13 de marzo de 2009
Mierda
Por más que todos sepamos que durante el boom inmobiliario los ayuntamientos han nadado en dinero, disfrutando de una bonanza inusitada e irrepetible, y que la voluntad humana es frágil, sobre todo cuando se tiene la saca al alcance de la mano, no me resigno a creer que tengamos que convivir forzosamente con la corrupción.
Es evidente que el caso Gürtel no es más que la punta del iceberg de la “corrupción de baja intensidad” que ha campado a sus anchas por casi todo ayuntamiento que manejase cifras de seis ceros, pero la sociedad, y muy especialmente los partidos políticos, no deberían conformarse con que se purgue, más o menos ejemplarmente, a los pocos sinvergüenzas que ha desenmascarado la justicia.
Es evidente que el caso Gürtel no es más que la punta del iceberg de la “corrupción de baja intensidad” que ha campado a sus anchas por casi todo ayuntamiento que manejase cifras de seis ceros, pero la sociedad, y muy especialmente los partidos políticos, no deberían conformarse con que se purgue, más o menos ejemplarmente, a los pocos sinvergüenzas que ha desenmascarado la justicia.
Por su propio bien, los partidos deberían vigilar a todos los cargos electos de sus listas que cobren un salario por ello (aunque parezca increíble, la mayoría, los de los pequeños pueblos, lo hace por amor al arte). Todos ellos deberían rendir cuentas periódicamente a un auditor sobre la procedencia de cada bien del que disfrutan y hasta el último euro de su patrimonio.
jueves, 12 de marzo de 2009
Garzón Capone (y otras cosas de investigar)
La circunstancia de que la carrera de Garzón (caracterizada por su afán de notoriedad, su probada parcialidad y su manifiesta incompetencia a la hora de instruir los sumarios, que determinaba que la mayoría de los delincuentes encausados por él acabasen en la calle) vaya a irse al garete por una irregularidad económica encierra una indudable ironía del destino. Y que un juez, que aspiraba (en pretérito) a presidir la audiencia nacional, alegue ignorancia, es de una desvergüenza inusitada y supina.
Por otro lado, la señora Aguirre, al cerrar de esta forma apresurada e indecorosa la comisión de investigación sobre supuestos espionajes en la comunidad de Madrid, hace gala de una ceguera política que bien se diría salida de una novela de Saramago (ahora anuncian en la tele que han hecho una película basada en “Ensayo sobre la ceguera”). Es un hecho archiprobado y de todos conocido que no hay comisión de investigación parlamentaria que saque nada en claro, por lo que, tanto si tenía algo que ocultar como si no, bien pudiera (y con el mismo resultado) haber permitido que la oposición citase a quien le viniera en gana y que preguntase hasta desgañitarse. Esta clausura precipitada y vergonzante sólo sirve para brindarle argumentos a la oposición, que aprovecha esta ocasión, que le sirven en bandeja, para descalificarse ella sola no asistiendo al homenaje a las víctimas del 11-M. Rajoy se frota los manos ante el descrédito en que cae su aspirante a delfina, sin caer en cuenta que toda esta mierda también le salpica a él.
Después de todo esto, uno acaba preguntándose si hay vida inteligente en la política española, o apenas vida, pues ya incluso dudas si estos políticos no serán todos humanoides o autómatas programados por un mono borracho.
Por otro lado, la señora Aguirre, al cerrar de esta forma apresurada e indecorosa la comisión de investigación sobre supuestos espionajes en la comunidad de Madrid, hace gala de una ceguera política que bien se diría salida de una novela de Saramago (ahora anuncian en la tele que han hecho una película basada en “Ensayo sobre la ceguera”). Es un hecho archiprobado y de todos conocido que no hay comisión de investigación parlamentaria que saque nada en claro, por lo que, tanto si tenía algo que ocultar como si no, bien pudiera (y con el mismo resultado) haber permitido que la oposición citase a quien le viniera en gana y que preguntase hasta desgañitarse. Esta clausura precipitada y vergonzante sólo sirve para brindarle argumentos a la oposición, que aprovecha esta ocasión, que le sirven en bandeja, para descalificarse ella sola no asistiendo al homenaje a las víctimas del 11-M. Rajoy se frota los manos ante el descrédito en que cae su aspirante a delfina, sin caer en cuenta que toda esta mierda también le salpica a él.
Después de todo esto, uno acaba preguntándose si hay vida inteligente en la política española, o apenas vida, pues ya incluso dudas si estos políticos no serán todos humanoides o autómatas programados por un mono borracho.
lunes, 9 de marzo de 2009
Una de cal y otra de arena
El viaje de ida y vuelta a Canarias de la semana pasada me bastó para devorar gustoso las casi cuatrocientas páginas de “Llámame Brooklyn”, de Eduardo Lago, ganador del premio Nadal en 2006. Este libro también ha servido para que un servidor se reconcilie como lector con el citado premio, que, como es de todos conocido, es una merienda de agentes (una versión más salvaje, despiadada y antropófaga de la merienda de negros).
Quizás llamar novela a este libro no es del todo adecuado, ya que se trata de un collage , en ocasiones incluso vertiginoso, de imágenes casi estáticas, con las que el autor dibuja con notable maestría la vida del protagonista, Gal Ackerman, un escritor alcohólico y autodestructivo de los que tanto prodiga como personajes la narrativa americana. El estilo, sencillo pero hipnótico, de Eduardo Lago a mi me trae a la cabeza a los primeros textos de Auster. En especial, resulta sorprendente que el autor consiga mantener con envidiable soltura la tensión narrativa contando con tan pocos elementos argumentales.
En contraste, una semana antes comencé a leer “Corazón tan blanco”, de Javier Marías, y no fui capaz de llegar a la página cien. A pesar de que el libro arranca con un pasaje de pasmosa intensidad, inusitada en el caso de Marías, en el segundo capítulo el libro ya se difumina en la vacuidad que caracteriza al autor, y se pierde por completo en los detalles, a despecho de una trama sólida que los sustente, algo que tampoco sorprende a este pobre lego, pues es la norma en lo poco que ha leído del citado escritor, del que no alcanza a comprender cómo ha logrado meterse a la crítica en el bolsillo.
Quizás llamar novela a este libro no es del todo adecuado, ya que se trata de un collage , en ocasiones incluso vertiginoso, de imágenes casi estáticas, con las que el autor dibuja con notable maestría la vida del protagonista, Gal Ackerman, un escritor alcohólico y autodestructivo de los que tanto prodiga como personajes la narrativa americana. El estilo, sencillo pero hipnótico, de Eduardo Lago a mi me trae a la cabeza a los primeros textos de Auster. En especial, resulta sorprendente que el autor consiga mantener con envidiable soltura la tensión narrativa contando con tan pocos elementos argumentales.
En contraste, una semana antes comencé a leer “Corazón tan blanco”, de Javier Marías, y no fui capaz de llegar a la página cien. A pesar de que el libro arranca con un pasaje de pasmosa intensidad, inusitada en el caso de Marías, en el segundo capítulo el libro ya se difumina en la vacuidad que caracteriza al autor, y se pierde por completo en los detalles, a despecho de una trama sólida que los sustente, algo que tampoco sorprende a este pobre lego, pues es la norma en lo poco que ha leído del citado escritor, del que no alcanza a comprender cómo ha logrado meterse a la crítica en el bolsillo.
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