El hombre, en la superficie de la tierra, no tiene derecho a dar la espalda e ignorar lo que sucede en el mundo.

Fiódor Dostoievski (El jugador)

martes, 29 de noviembre de 2011

Las tontas del Twitter


En efecto, este, y no el bote, es ya el juguete predilecto de los tontos de solemnidad, como lo probaron las diputadas autonómicas navarras Nekane Pérez, de Nafarroa Bai, y Amaya Zarranz, del PP, cuando, en mitad de un pleno en el que se debatían los presupuestos, intercambiaban chismes sobre tacones, sexo y el atuendo de los diputados.
Y postulo su tontuna no por escribir estas frivolidades, que ya supondría bastante mérito, sino por hacerlo mediante Twitter, donde cualquiera puede leerlas y comprobar a qué se dedican las diputadas autonómicas durante un pleno tan transcendente.
Y, cómo no, una vez más, se prueba lo absurdo que resulta mantener un parlamento donde un montón de máquinas orgánicas de votar, pagadas a precio de oro, matan el tiempo en memeces durante los plenos, ya que no tienen otra cosa que hacer que votar lo que les manda su partido. También, por añadidura, el dislate que supone el mantener una panoplia de parlamentos autonómicos para más de lo mismo, así como la miríada de altos cargos y sus cortes y cohortes que implica el estado de las autonomías.
Mientras tanto, representantes electos y costeados por el erario público reducidos a meritorios de varietés, inspiración para una nueva comedia de Lina Morgan.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Refundación institucional


A la vista de lo ocurrido en las elecciones del 20N y cuánto claman unos y otros por lo injusto de los resultados efectivos obtenidos (número de representantes en las cámaras) frente a los votos recibidos, cabe colegir que urge impulsar las siguientes medidas:

1-  Implantar la circunscripción electoral única para que los partidos minoritarios de ámbito nacional como IU o UPyD no resulten marginados frente a los partidos de taifas, cuyo único afán, bajo la bandera  de una supuesta autodeterminación, su única razón de ser, pues carecen de otro ideario, es devorar el estado a cucharaditas.
2-  Nadie se deja influir por los carteles ni la propaganda electoral, cuya retirada supone un importante dispendio a los municipios, por lo que se prohibiría la propaganda electoral en formato físico y se permitirían sólo los espacios en medios de comunicación y redes sociales. Además, así los partidos evitarían tener que hacer frente a unas onerosas campañas que se suelen sufragar de forma un tanto opaca.
3-  Estamos en el siglo XXI. Permitamos votar telemáticamente mediante certificado digital o DNIe, habilitando unos pocos centros de votación para las personas que no dispongan de recursos propios para hacerlo. Se ahorraría un importe nada despreciable en papeletas y urnas, además de pagos a presidentes y vocales de mesa. El recuento sería inmediato.
4-  Entre senado y congreso contamos con 558 altos cargos, cuya función se limita a ejercer de meras máquinas orgánicas de votar, además de secretarias, traductores, administrativos, etc., y no hablemos de gimnasios, jacuzzis y otros lujos asiáticos, un dispendio que el país no se puede permitir en tiempos de crisis, por lo que basta que se reúna un representante de cada partido, con su voto ponderado por la representación obtenida.
5-  Dado que no ya se necesitarían ambos edificios, bastará con una pequeña sala de reuniones en la Moncloa, incluso un plató, si los políticos no se quieren quedar sin escaparate, por lo que se venderán y se dejará de gastar un potosí en su mantenimiento.

Por supuesto, el siguiente paso sería acabar con las comunidades autónomas, pero todos los partidos se nutren en estos abrevaderos y ninguno estará dispuesto a renunciar a ellos.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Ley D’Hondt, ley del embudo


Resulta llamativo que locutores y tertulianos políticos coincidieran tras los comicios en la clamorosa injusticia que suponen los más de doscientos mil votos que le ha costado cada escaño a  UPyD o los ciento cincuenta mil  de IU, frente a las gangas de poco más de sesenta mil de CiU o los cuarenta y siete mil de la nueva marca de ETA, hecho objetivo y sobre el que no se puede disentir, pero lo de veras asombroso es que unos y otros atribuyeran la causa de esta tropelía a la siempre vilipendiada ley D’Hondt. Incluso, una famosa periodista especializada en estos asuntos (Pilar Cernuda, para qué andarnos con rodeos) se atrevía a afirmar que, por paralelismo con los partidos de taifas,  la formación de Rosa Díez hubiera obtenido más diputados si se hubiera presentado sólo por Madrid, prueba notoria de que la ignorancia no está reñida con la notoriedad, muy al contrario, y además emparentada con la osadía.

La tan maltratada ley no puede ser la causa de estos desmanes, ya que esta ley perjudica a las minorías en general, y en estos comicios, como en todos, quienes se ven siempre más desfavorecidos son los partidos de ámbito nacional frente a los partidos de taifas, y esta infamia se produce por la compartimentación geográfica de los escaños: esto es: trescientos mil votos repartidos en cuarenta provincias pueden no suponerte ningún diputado, mientras que si se concentran en tres pueden valerte siete.

Es evidente que esta fragmentación del voto no tiene sentido alguno, ya que la asignación territorial de los diputados es meramente nominal, y, a diferencia de lo que ocurre en Gran Bretaña u otros países, no existen diputados de distrito a quienes acudir cuando uno tiene un problema con la administración, por lo que es evidente que debiera existir una circunscripción electoral única que eliminase esta fuente de agravios, y ahora, que el gobierno no precisa de los partidos de taifas para gobernar, debiera ponerse de acuerdo con el PSOE para cambiar de una vez la ley electoral.

Y, por lo que respecta a la denostada ley D’Hondt, imaginen que no existiera: en ese caso, el PP no podría gobernar ni siquiera en coalición con CiU, y eso que ahora entre ambos suman más de doscientos escaños. Un parlamento meramente proporcional sería ingobernable: incluso con el sistema actual, durante la mitad de las legislaturas, todas las que no ha existido mayoría absoluta, los gobiernos han sido rehenes de los partidos de taifas, así que la ley D’Hondt ni me la toquen.

martes, 8 de noviembre de 2011

Y, después del debate, ¿qué?



Mi primera conclusión sobre el debate es que su importancia se ha sobredimensionado.
A lo largo de los días previos, se ha estado otorgando una desmesurada notoriedad al debate y a cómo lo estaban preparando, como si los candidatos fueran dos púgiles que optaran al mundial de los pesos pesados. Tras contemplar su desarrollo, tuve más la impresión de asistir a una pelea de pesos moscas poco belicosos, que intercambian unos pocos golpes, más coreográficos que contundentes, los justos para que el público no les silbe.
En cuanto a los contenidos que aportaron ambos candidatos, los encontré del todo irrelevantes: Rubalcaba se limitó a formular una serie de ideas peregrinas, más propias de ZP que de él mismo, mientras que Rajoy recurría una y otra vez a una idea tan bonita como abstracta, crear empleo, sin explicar cómo iba a lograr tan meritorio fin.
En el aspecto frívolo, me sorprendió el modo escandaloso en el que Rubalcaba guiña y bizquea cuando habla, especialmente llamativo en su exposición final (porque no le quitaron el plano), y que, al menos a mí, me hacía sentirme bastante incómodo, pues daba la impresión de que iba a sufrir alguna clase de colapso.
Mi segunda conclusión es que el debate resulta intrascendente. A la llegada a sus respectivas sedes, los candidatos fueron aclamados por sus partidarios como hinchas futboleros que celebran un título europeo, y los medios de uno y otro signo incurren en el mismo pecado. Por ejemplo, Público abre su portada con “Rubalcaba acorrala a Rajoy con su ‘programa oculto’”, mientras que ABC titula “Rajoy, en las encuestas... y en el debate” y La razón “Rajoy presidente”
Resulta incuestionable que el debate no convence más que a quienes ya están convencidos, y que los indecisos se dejan guiar más por impulsos o intuiciones que por las vaguedades que se expresaron en el mismo.  Entonces, ¿qué sentido tiene celebrar estos cara a cara? Parece evidente que son una mera liturgia, una de las partes más vistosas del espectáculo mediático que constituye la campaña electoral, una mera exhibición de los candidatos frente a sus incondicionales, una pelea de mentirijillas o un combate de pressing catch.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Publicidad engañosa



A despecho de todo sentido común, un servidor se embarca el miércoles pasado en el montaje de unos muebles de cocina de Ikea.
Primera cajonera: justo después de celebrar lo fácil que resulta ensamblarla, compruebo que he insertado el frontal equivocado en ella, y parece imposible desbloquear el diabólico sistema de resortes que lo aferra, como náufrago a su tabla.
Muy ufano, recuerdo que, al comienzo de todos los folletos de montaje de Ikea, aparece un monigote consternado porque no comprende las instrucciones y a continuación feliz tras telefonear a Ikea. Animado de esta guisa, me dispongo a rastrear por la www el susodicho número como un sabueso de caza, si bien, para mi desesperación, no aparece por parte alguna; apenas localizo un formulario de contacto, donde dejo constancia de mi problema y, tras hacerlo, me indican que se pondrán en contacto conmigo en 48 horas.
Dado que, ni en las instrucciones ni en lugar alguno, figura cómo desmontar ese pérfido archiperre, servidor opta por la ingeniería inversa e incrusta uno de los enganches en una guía y, a resultas de semejante osadía, este también se queda bloqueado. No contento con ello, empujo con un destornillador el mecanismo que me queda sin bloquear para observar cómo actúa, con el resultado de que este también se queda encajado de forma irreversible.
Dado que me he quedado sin más cajoneras con las que ensayar, enredo con las que tengo bloqueadas hasta que descubro cómo se libera el dichoso mecanismo.
Apenas hace unos minutos, recibo un email del servicio de atención al cliente de Ikea indicándome la respuesta, muy sencilla, por cierto, una vez que se sabe. Menos mal que lo que se había quedado bloqueado era el frontal de una cajonera y no un niño dentro de un armario.
¡Como para ir con unas prisas!

jueves, 3 de noviembre de 2011

Desunión Europea


El problema de que Papandreu haya sacado la vena levantisca, de adolescente rebelde en plena edad del pavo, no es que los mercados se hayan vuelto histéricos (siempre lo están: si no es por esta causa, lo será por otra), sino que el incidente demuestra el enorme sinsentido que supone la Unión Europea, ese monstruo con un solo cuerpo y 27 cabezas.
Imaginen ustedes una familia que comparte techo, pero cada cual hace su vida, dispone de sus finanzas a propia voluntad y se endeuda sin contar en el resto: pues bien, esa imagen es benévola comparada con la realidad de la Unión.
El despropósito se multiplica en España, donde además el gobierno central está casi desprovisto de competencias, y tenemos otras 17 administraciones autonómicas dedicadas a guerrear por su cuenta, cuando no entre ellas.
Por añadidura, padecemos el dislate de que las decisiones del parlamento europeo no sirven de nada si no cuentan con el visto bueno de la cancillera Merkel, y que los ”fuertes” se apresuran a ofrecer como chivo expiatorio a los “débiles” a la mínima sospecha de que pueden venir mal dadas, como constatamos que ocurrió con laobligación de  recapitalización de la banca española.
Tenemos un serio problema, que no se arregla con cataplasmas. La Unión precisa una verdadera vertebración, que pasa por la cesión de competencias de los estados miembros, que garantice que la Unión haga una política global, buscando el beneficio de su conjunto, en lugar de estas intrigas palaciegas en las que cada cual apenas aspira a su propio provecho.

lunes, 24 de octubre de 2011

Vivir como un Dios, morir como una rata


Perecer a manos de una turba iracunda es algo que no se le puede desear ni siquiera a un tirano sanguinario y execrable como Gadaffi, si bien es de justicia reconocer que el dictador libio se ganó a pulso su suerte.
Y no se trata tan solo de que haya sojuzgado a su pueblo durante cuatro décadas o que haya reprimido con mano de hierro cualquier disidencia; tampoco porque se haya permitido excesos como contar con una guardia de corps compuesta por 200 vírgenes o alojarse en una tienda de seda digna de las mil y una noches en sus desplazamientos por el extranjero pocos años atrás, cuando era considerado un amigo de occidente y no el enemigo público número uno, tras la caída de Bin Laden.
Gadaffi ha tenido múltiples ocasiones de dejar el poder honrosamente, y alguna más de hacerlo preservando el pellejo, pero las ha despreciado todas. Desde que la OTAN apoyara con decisión a la insurgencia, sus horas estaban contadas, y, a despecho de todo razonamiento, se empeñó en perpetuar un terrible y sangriento declive del régimen.
Por todo lo citado, no es de extrañar que haya encontrado su final como una pieza de caza: humillado, abatido y expuesto. Y los gobernantes occidentales no pueden aplaudirlo, pero respiran aliviados.

lunes, 17 de octubre de 2011

Admitimos Rubalcaba como animal de compañía



Eso sí, después de las declaraciones que ha perpetrado  este fin de semana, atado y con bozal.
Cuando el candidato socialista afirmó sin pudor alguno: “Si esperamos a que Dios mande indicaciones económicas, vamos listos", debía pensarse que se encontraba en el bar del congreso con el tercer güisqui en la mano. No se puede ofender a más de la mitad de la población, delante de micros y cámaras, y después aspirar a presidir la nación.
Rubalcaba encarna a la perfección lo que el saber popular denomina “un cabo latiguero”, un tipo despiadado a quien nada se le escapa y que fustiga inmisericorde a diestro y siniestro, y lo último que debe hacer alguien así es meterse a chistoso, porque sus chuscas ocurrencias, maldita sea la gracia,  levantan ampollas a todos salvo a los cuatro acólitos que están obligados a reírselas.


Columna publicada en El Soplón

jueves, 13 de octubre de 2011

Por unos palmos de tela


Contemplo con estupor en las noticias que un ex concejal de Masquefa atropelló a dos vecinos por retirar una bandera de España que él acababa de colocar frente al ayuntamiento. Pero me dejan aún más atónito las declaraciones de uno de los atropellados, que calificaban a la causa de la discordia como “bandera trampa”, y afirmaba, indignado, que él había caído en ella.

Muy mal están las cosas si una bandera nacional, amparada por la constitución que nos rige a todos, supone una provocación de tal calibre que ningún vecino puede sustraerse a ella. Volvemos de nuevo a esas historias de opereta y España profunda (en este caso Cataluña profunda), dignas de protagonizar una película de Berlanga.

Poco futuro le auguro a Europa con esta mentalidad: se supone que debiéramos sentirnos ciudadanos europeos y después del mundo, pero cada vez nos vemos más infiltrados por el espíritu de la taifa, ese estúpido afán de sentirnos diferentes del resto por algo tan nimio como haber nacido unos kilómetros más allá de un lado u otro.

Estas son las consecuencias de la creciente radicalización nacionalista auspiciada y alimentada por el mercadeo de favores con unos y otros en el parlamento nacional: dos ciudadanos corrientes a los que la mera vista de la enseña nacional les supone una afrenta intolerable, y un ex concejal dispuesto a atropellarles por ello. Esto viene a probar que hablar de nacionalismo moderado es una antinomia, así como que toda doctrina política que se base en la diferenciación geográfica constituye una clara lacra para la sociedad, máxime si les permitimos hacer de los centros de enseñanza sus sedes de implantación ideológica o lavado de cerebro, llámese como se quiera.

lunes, 10 de octubre de 2011

Peres y peras



Se ve que, bien el calentón preelectoral, bien este impropio y tórrido comienzo otoñal, evaporaron el seni de Duran i Lleida, y no se le ocurrió otra cosa que afirmar que la fruta de los payeses catalanes se pudre en los árboles porque los agricultores andaluces y extremeños se funden el subsidio del PER en el bar.
 No es la primera vez que escucho esta falacia (que los impuestos de los catalanes pagan los vicios la mitad sur de España) en boca de un catalán, pero sí la primera que un político de cierta enjundia y que no sea un zumbado de Esquerra se atreve a sumar su nombre a lo que es evidente que constituye un sentir, no me atrevería a decir mayoritario, pero sí de una notable popularidad en Cataluña. Los nacionalismos, a falta de otra doctrina, por fuerza han de nutrirse de estas mentiras.
Más que el hecho en sí de que el Sr. Roca piense esta barbaridad, lo que de veras me sorprende es que se muestre tan torpe como para manifestarlo delante de cámaras y micrófonos: hay ciertas incorrecciones políticas implícitas en cada ideología, si bien, en un país donde la política es el arte del embuste y la apariencia, jamás se pueden formular abiertamente.
No obstante, lo que resulta incluso más asombroso es que esta diarrea verbal del Sr. Roca haya servido, por vez primera y sin que sirva de precedente, para que  PSOE, PP e IU de Andalucía se ayunten en un ménage à trois tan antinatural y aberrante para solicitar su reprobación, que solo cabría imaginar posible si se tratara de una cuestión vital para el destino de la región, como subirse el sueldo al comienzo de la legislatura.


Columna publicada en El Soplón

lunes, 3 de octubre de 2011

Adiós a Jauja


En menos de un año, desde que Obama y Merkel metieran en cintura a ZP, hemos pasado de vivir en el estado del bienestar a padecer el estado de indigencia. Como prueba, los tijeretazos que están sufriendo la educación madrileña o la sanidad catalana, por no hablar del agujero negro manchego. Es cierto que todos hemos vivido y gastado por encima de nuestras posibilidades, pero es de justicia reconocer que en esa fiebre derrochadora se han distinguido muy especialmente las administraciones locales y autonómicas.
Aunque políticos de uno y otro signo prometan lo contrario (por más que el calendario afirme otra cosa, hace tiempo que nos encontramos en plena campaña electoral), resulta imprescindible, si es que se quiere recortar de veras, pegar tijeretazos tanto a la sanidad como a le educación, pues en ellas es donde se va la parte del león de los presupuestos. Lo que no era imperativo era recortar como se está haciendo, siempre apuntando al objetivo más fácil y evidente.
Aunque resulte una obviedad, lo urgente raras veces coincide con lo importante y casi nunca con lo aconsejable. Pero claro, si se pretende recortar de un día para otro, no queda otro remedio que hacerlo con el dinero que se tiene más a mano: el sueldo de los funcionarios y los pagos a proveedores. Es innegable que padecemos un estado sobredimensionado y derrochador, en el que se pueden realizar infinidad de ajustes sin mermas en el servicio, pero que deben ejecutarse como resultado del análisis y la planificación, no como dictado de la improvisación y las prisas.
En todo caso, estos recortes administrativos van a tener como consecuencia una nueva oleada de desempleados, con miles de interinos y ex beneficiarios de cargos de libre designación en la calle, y, si la lucha contra la crisis se limita a meter la tijera, no vamos a lograr otra cosa que profundizar la hondura de la crisis.
Tiene razón Obama cuando critica la actuación de Europa. Aunque nos hagamos los dignos y le recordemos que el causante de que se hundiera Lehman Brothers y así se desencadenara la crisis financiera mundial fue la administración americana, lo que precisa una economía como la nuestra es una política keynesiana en la que, aunque se recorte el gasto corriente de la administración, se realice un esfuerzo inversor en infraestructuras que actúe como catalizador de la reactivación.
Eso, o felicitarnos por haber contenido el déficit de una economía muerta


Columna publicada en el Soplón

sábado, 24 de septiembre de 2011

A la tercera fue la vencida


Dicen las malas lenguas que el jurado del Martín Gaite ha tenido la osadía de premiar la obra “Tres objetos inútiles y un vacío difícil de llenar”, firmada por un escritor diletante, autodidacta y guerrillero que responde al mismo nombre que quien mantiene este blog. Se supone que en breve, podrá leerse en la biblioteca del certamen.


Aunque Mario Jurisch afirmase que “un escritor es alguien con un gran talento para tolerar el rechazo”, y vive Dios que es cierto, de tanto en tanto, su ego necesita alimentarse con alguna pequeña vanidad para sobrevivir a tanto desastre.

En cuanto a la obra premiada, es un cuento en el que siempre creí, pero que ha pasado por una veintena de premios sin pena ni gloria. Hace unos años (no muchos), la hubiera desterrado a un recoveco del disco duro, pero gracias al consejo y el ejemplo de mi amiga, la Vieja Maestra, Teresa Núñez, he persistido, contumaz, hasta que no han tenido otro remedio que premiarle.

Da la casualidad de que recibo el premio en un momento en el que apenas concurso, enfrascado en la lectura de miles de páginas de documentación para una nueva novela. También, que llega al final de un día particularmente duro por motivos personales, cuando comenzaba a clarear un tanto la tormenta.


Tal como es costumbre en esta casa, también puede leerse aquí.


martes, 20 de septiembre de 2011

Rub Al Kaba


Cualquiera que no lo conociera mínimamente podría suponer que, desde su proclamación como candidato, el dirigente socialista ha sufrido un súbito ataque de talibanización, cuando no una exótica demencia transitoria, que un día lo hace arremeter contra los banqueros y al día siguiente contra el constitucional, hasta el punto de que a nadie le extrañaría encontrárselo con rastas, bombachos y una camiseta de tirantes, o vistiendo chilaba y postrado hacia la Meca.

Como dijo Jonathan Swift: “La ambición suele llevar a las personas a ejecutar los menesteres más viles. Por eso, para trepar, se adopta la misma postura que para arrastrarse”. Así lo prueba este candidato que, por si alguien no lo tenía del todo claro, está demostrando que es capaz de cualquier bajeza con tal de arañar un voto. La mera hipótesis de que alguien así pueda regir los destinos del país le arranca escalofríos al más insensible.

Esta casta de políticos oportunistas, dispuesta a ganar a todos sus adversarios con sus propias armas y, si es preciso, se muestra más antisistema que los del 15M o más separatista que ER, le está haciendo un flaco favor al país, pues cada voto que mercan con estos engaños le renta beneficios a las minorías con las que compiten, además de a la propia imagen de la clase política, a la que, por fuerza, estamos comenzando a contemplar como una caterva de seres amorales y carentes de escrúpulos, capaces de todo por aspirar el poder, no digamos ya por mantenerse en él.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Nuevos ricos (y II)


Cualquiera que lea sólo solo los titulares de prensa (o que se entere de las noticias por telediarios) podría pensar que vivimos en el mundo al revés o que el presidente americano ha acabado por perder el juicio, ya que cualquiera diría que Obama está copiando las medidas económicas de ZP/Rubalcaba, circunstancia merecedora de colmar de pasmo al más escéptico, pues, incluso los alumnos menos avispados de la ESO, saben que, si se ha de copiar de alguien, a ser posible que no sea del que peores notas saca de todo el colegio.

A despecho de las obvias similitudes, la medida americana gravará a quienes hayan ingresado más de un millón de dólares en el último año, mientras que la  española considera ricos a quien posea un patrimonio superior a 700.000€, incluido en este  la vivienda habitual, que sólo permanecerá exenta si su valor es inferior a 300.000€, considerado este como el mayor del precio de venta, el valor catastral o el precio tasado de hacienda, que puede ser el que al gobierno le dé la gana.

Así que ya sabe: si posee una vivienda de tres dormitorios o mayor en una gran ciudad, vaya agarrándose los machos, pues, a ojos del gobierno, puede ser Ud. rico. Y no se consuele pensando que apenas les quedan dos meses, pues no sería la primera ocasión que un gobierno del PP da de paso leyes que criticó en la oposición (a modo de ejemplo,  la de interrupción del embarazo).

Columna publicada en El Soplón.

martes, 13 de septiembre de 2011

Nuevos ricos



Usted, que se encuentra tan tranquilo leyendo estas líneas, puede ser uno de los nuevos ricos que piensa crear Rubalcaba. Miles de españoles que se creían uno más de la clase media, y no precisamente de su escalafón superior, pueden acabar convertidos, de la noche a la mañana, en unos ricos de tomo y lomo.


Por si no fuera bastante por sí solo dicho portento, más pasmoso aún resultará que este súbito enriquecimiento no va a lograrse aumentando el peculio de los agraciados, sino gravándoles con un nuevo impuesto de patrimonio.

Así que ya sabe: si Ud. es una de esas personas que integran una familia en la que se ingresan dos sueldos dignos (por ejemplo, un médico y un profesor, ambos funcionarios) y ha demostrado la desfachatez de ahorrar unos euros para pagar los estudios de los niños o se ha endeudado adquiriendo una segunda vivienda en el pueblo, es bien probable que, desde el punto de vista de Rubalcaba, se haya convertido uno de esos ricos alevosos a los que este epígono de Robin Hood va a esquilmar sin remordimiento alguno.

Por enésima vez, repito: si el problema es que no cuadran las cuentas, ¿por qué no se eliminan las comunidades autónomas? Máxime, cuando nadie duda de que constituyen el mayor sumidero de fondos del país, en buena parte despilfarrados. Quizá porque son el principal pesebre en el que abreva la clase política. No en vano, el taimado Rubalcaba también pretende que este nuevo impuesto, que antes era autonómico, pase a ser estatal.

Columna publicada en El Soplón

jueves, 8 de septiembre de 2011

El nudo Keynesiano


Esta breve exposición de un catedrático de economía, realizada el pasado año, explica a de forma clara y concisa el quiz de los proplemas que acucian a la economía española. Lo peor de todo, es que detalla cómo las medidas que se están adoptando ahora no van a redundar sino en un empeoramiento de la situación.

martes, 6 de septiembre de 2011

Pandora en el FMI


Ha bastado que Cristine Lagarde abriera la boca para que los mercados se desplomaran como el castillo de naipes que son, haciendo dudar, hasta a los más escépticos, de que en verdad  posea dotes proféticas, aunque bien pudiera ocurrir que sus palabras sean la causa de la desgracia, y no un vaticinio.



Es cierto que tampoco ayuda que el presidente de la comisión europea, Durao Barroso, se limite a negar la mayor, ni que los países de la unión se dediquen a hacer la guerra por su cuenta, en particular Alemania, liderada por una Merkel en plena barrena electoral, que cada vez se arrepiente más de los socios que se ha echado.

En todo caso, esta nueva caída bursátil confirma, una vez más, que los mercados no se comportan como los sesudos y metódicos analistas económicos que debieran ser, sino como un corrillo de comadres histéricas, a las que el menor rumor hace de cambiar de parecer.

Ajeno a todo este revuelo, ZP permanece encerrado en su torre de cristal, descontando horas, y un cada vez más hierático Rubalcaba hace como si la cosa no fuera con él. Y, en Rodiezmo, el PSOE celebra su fiesta minera sin que acuda ningún dirigente nacional, y los únicos asistentes significados, Guerra y Mendez, se tapan las narices en un gesto pleno de significado, aunque sea casual.

Todo en este país tiene un aire transitorio y de impasse. No es de extrañar que el ciudadano de a pie no entienda por qué demonios padecemos esta inútil dilación. La economía es un estado de ánimo al que nada beneficia persistir sumidos en este estado de animación suspendida hasta noviembre.

miércoles, 17 de agosto de 2011

¿A la tercera va la vencida?

Interrumpo mis vacaciones de feliz incomunicación en Aveinte (sin internet y casi sin televisión) para realizar unas gestiones en Madrid y descubro que, por tercer año consecutivo, soy finalista del certamen internacional Martín Gaite que, en esta edición, ha contado con más de mil concurrentes.


A pesar de que lo más probable es que me quede en mero finalista, como en las dos ocasiones anteriores, siempre se agradecen estos estímulos que te indican que, después de todo, no se hacen las cosas tan mal, en especial este año, en el que apenas he concursado.

jueves, 11 de agosto de 2011

¿Cuánto pesa el alma?


A un servidor le deleita la historia de la ciencia y ha leído muchos volúmenes al respecto; en particular, recuerdo con especial cariño el memorable y antológico “Biografía de la física”, escrito por George Gamow, el padre de la teoría del “big bang” y uno de los mejores divulgadores que he tenido el placer de leer.

A pesar de esto, el libro de Len Fisher no es uno más de tantos, ya que, en lugar de realizar una aproximación convencional, anecdótica o sistemática, centra su visión en esos pasos dubitativos, erráticos y a menudo infructuosos que caracterizan a la historia de la ciencia, en vez de en los grandes logros que todos conocemos.

Además, el autor tiene una prosa fácil y, sin formular expresamente teorías, le lleva al lector a quitarse de la cabeza la idea preformada que asimila a  la ciencia en general con las ciencias exactas,  al constatar cómo la comunidad científica ha dado por buenos, durante décadas enteras, los errores más disparatados. En definitiva, a relativizar las verdades científicas, que a menudo asumimos como dogmas de fe y, en ocasiones, no son más que falsedades institucionalizadas.

Revolución NINI


Arde Londres, e Inglaterra entera la imita, con una violencia ciega e irracional. Cunde el despropósito entre los antaño flemáticos británicos, y las fuerzas del orden son incapaces de contenerlo, pero lo que causa más pasmo es que quienes protagonizan esta revuelta no son parados de larga duración ni padres desesperados, sino esa generación cuyo paradigma era la indolencia y la inacción.

Muchachos imberbes, que desconocen el significado de la palabra responsabilidad, sumen a un país entero en el caos, y demuestran, con dolorosa contundencia, las consecuencias de padecer una generación que no sabe lo que es la educación, el esfuerzo o la disciplina, de disfrutar de una PSP en lugar del atento cuidado de los padres.