El hombre, en la superficie de la tierra, no tiene derecho a dar la espalda e ignorar lo que sucede en el mundo.

Fiódor Dostoievski (El jugador)

martes, 26 de abril de 2011

Sí, pero sólo la puntita

Imagine Ud. que padece una enfermedad grave, pide cita para el médico y le emplazan al cabo de medio año para prescribirle paliativos, esto es: aspirinas y poco más, cuando lo que precisa es una urgente intervención quirúrgica.

Pues algo similar es lo que ha ocurrido en Libia, donde el conflicto parece haberse enquistado, y la solución, si la hay, será lenta, dolorosa y con múltiples secuelas.

En todo caso, la comunidad internacional no debiera andarse con medias tintas: o bien el gobierno de Gadafi es legítimo y la revuelta de Libia un conflicto interno, en el que, por tanto, debe inhibirse y no inmiscuirse en modo alguno, o bien, en caso contrario, Gadafi es un genocida execrable, en cuyo caso debiera actuarse de forma rauda, enérgica y decidida hasta quitarlo de en medio.

lunes, 25 de abril de 2011

Lejos del mundanal ruido

Me reincorporo al mundo después de pasar cinco días en Aveinte, sin internet y sin ver las noticias ni leer la prensa, apenas dedicado a charlar, tomar el aperitivo (alternar, que es como se dice por allí), algunas rutas en bici (hasta que dos pinchazos consecutivos me dejaron en el dique seco) e invertir un par de horas al día en mi nueva novela que, poco a poco, comienza a tomar forma, a pesar de que el exhaustivo proceso de documentación está determinando que invierta más tiempo en leer que en escribir, algo a lo que un servidor no está acostumbrado, y su desarrollo sea mucho más lento de lo usual.

lunes, 18 de abril de 2011

Herencia envenenada

Supongo que Rajoy debe padecer los siete males cada vez que esa suerte de abuelo Cebolleta en el que parece haberse encarnado Aznar hace ademan de abrir la boca, porque sus intervenciones no tienen desperdicio.

Para colmo de despropósitos, no puede decir ni media al respecto, ya que fue el índice de Aznar quién lo designó, y estaría feo morder la mano que lo sustenta, una prueba más de que la ley de partidos políticos debiera contemplar las primarias como requisito ineludible.

Y es que, cuando uno gobierna dos legislaturas consecutivas, acaba creyéndose que el país es si dehesa y el partido su corral, y de semejantes supuestos nunca puede salir nada provechoso. Servidor nunca acabó de entender que quienes tanto soflaman alrededor de la democracia como solución universal (esto es: para usted y para mí) no la quieran ni en pintura para ellos; no me extraña que Orwell los retratara como cerdos.

viernes, 15 de abril de 2011

Si es que son todos iguales

¡Qué bochorno, rediós!

Pero imaginesen ustedes allí en mi lugar: rodeado de miles de chinicos, todos iguales ellos, con esos ojicos rasgados y esa sonrisa idéntica, que parece que viene de serie, y que no cesan de farfullar esa jerigonza que no hay Cristo que la entienda.

No es de extrañar que uno se líe y piense que un chino le ha dicho que invertirá 9.000 millones en las cajas de ahorros españolas, cuando lo que en realidad lo que le han dicho es que nueve chinos van fabricar mil millones de cajas, que si alguien en España quiere invertir en ellas sus ahorros.

Y es que cuando todo es tan igual a sí mismo, uno se acaba liando, claro, y luego esos periodistas son tan tiquismiquis que no le pasan a uno ni media. Ríanse ustedes, pero vénganse aquí y pásense todo el santo día comiendo arroz y haciendo y recibiendo reverencias, y verán ustedes si no se lían también.

Lo que si que es verdad es que invertir, sí que van a invertir. Al menos, a Sonsoles le ha dicho su prima Teresa, que no vive en piso oficial, que en su barrio todos los negocios los están comprando los chinos, aunque los condenados no sueltan prenda en lo que respecta a lo que les cuesta y, claro, así no hay cristiano al que le cuadren las cuentas, aunque estoy por mandar por allí a Pepiño, que a buen ojo no le gana nadie y enseguida nos echa la suma.

Por lo demás, la china mu bonica, pero enseguida se cansa uno de tanta muralla, que al final acaba siendo todo igual. Es lo que tiene el extranjero, todo muy grande y muy hermoso, pero, como en casa, en ningún lado.

Saludos.

Pepelu.

PD: apenas se nota que esta semana un servidor ha estado en Zaragoza.

viernes, 8 de abril de 2011

Salir del armario

Los papeles de Chaves aguardan, como los males del mundo en la caja de Pandora, en el interior de un armario acorazado y custodiado por la guardia civil, esperando que el supremo le permita a la juez Alaya abrir sus puertas y que las actas de los eres muestren al mundo su verdadera naturaleza.

Tenía que ser un armario, y no una caja fuerte o un arcón blindado, pues estos papeles poseen ese carácter oprobioso y vergonzante (también de liberación, por qué no, que de una vez se sepa a la verdad) asociado a una "salida del armario" en toda regla.

Ahora es cuando uno se pregunta el porqué de tanto dispositivo. Si en verdad Chaves fue tan estúpido como para poner por escrito sus trapicheos, no solo es un mangatario, sino tonto de solemnidad, aunque ya hace tiempo que un servidor perdió la capacidad de asombro ante la estulticia de nuestra clase gobernante.

jueves, 7 de abril de 2011

Se precisa una regeneración ética

Al igual que la fruta se pudre cuando se deja cierto tiempo al sol, los cargos públicos se corrompen en cuanto que llevan demasiado tiempo en el puesto, o , en su defecto, se corrompe su entorno y ellos se vuelven demasiado permisivos.

El caso del hijo de Chaves viene a probar que este país necesita una regeneración ética urgente, y, como parte de ella, una limitación de los cargos electos a dos legislaturas.

Tampoco estarían mal unas listas abiertas: el problema de este método es que el ciudadano medio no conoce a quién vota y, al final, ocurre lo mismo que sucede en el senado, donde acaban siendo elegidos aquellos cuyos sus apellidos son los primeros ortográficamente.

Otra solución sería la de circunscripciones, implantada en algunos países anglojasones: esto es, en vez de votar a una lista con cuarenta candidatos, yo elijo el que ha de representar a mi zona, con lo cual ya se cuidará mucho de que le conozca y de atenderme como merezco si le pido cita.

Vamos: cualquier cosa menos lo que tenemos.

martes, 5 de abril de 2011

De qué hablo cuando hablo de correr

Comienzo con la conclusión: el libro de Haruki Murakami se lee con soltura y disfrute.

Si ahora tuviera que etiquetarlo, no sabría decir si se trata de un ensayo sobre la carrera de fondo, una obra autobiográfica o una declaración de principios, aunque lo más probable es que sea las tres cosas a la vez.

Por lo demás, resulta sorprendente que alguien que disfruta de una sólida posición y renombre mundial con su actividad profesional,en este caso la escritura, dedique muchos más afanes y esfuerzos al desarrollo de una afición en la que apenas resulta mediocre.

De cualquier modo, no se trata del único caso que me consta en el que la anécdota se eleva a categoría, pues he conocido varios casos de empresarios, directivos y profesionales de éxito que apenas se dedican a su profesión de forma rutinaria y, por el contrario, dedican la mayor parte de sus energías a un entretenimiento, golf, pádel, incluso el mus, en el que apenas resultan mediocres.

Aunque quizá un servidor no sea la persona más indicada para opinar a este respecto.

lunes, 4 de abril de 2011

Si hay que irse, uno se va

ZP ha anunciado que se marcha, algo que ni nos sorprende ni nos alivia; lo primero, porque era previsible, lo segundo, porque sus intenciones (veremos cuánto duran) pasan por agotar la legislatura.

Y era previsible que lo anunciara antes de los próximos comicios de mayo porque su imagen (quién se lo iba a decir a él, con lo que ha hecho por nosotros, ingratos) es un lastre demasiado pesado para unos candidatos que se saben perdedores y contaminados por su contacto con Zapatero, a quien vitoreaban hasta hace dos días, pero necesitan un un chivo expiatorio a quien cargar la culpa del seguro fracaso.

Y también es previsible que no agote su legislatura, porque el batacazo es seguro, y es más fácil hacer leña del árbol caído que abatir uno que permanece erguido.

Y qué deja tras de sí: un candidato aquejado del mismo desgaste que lo ha consumido a él y una candidata de diseño (sí, otra más), que no acopia más méritos que los de ser joven, catalana y mujer, el primero de ellos transitorio y los otros dos circunstanciales, gran currículo. Da la impresión de que ZP hubiera querido emular al gran torero y mejor filósofo de salón, Rafael Guerra, Guerrita, cuando afirmó: "Después de mí, naide".

sábado, 2 de abril de 2011

Bienvenue

Los fenómenos virtuales también guardan sus misterios. La última semana, he recibido más de setecientas visitas desde Francia, al menos eso dicen las estadísticas de blogger, si bien no son capaces de determinar las fuentes del tráfico, por lo que supongo que debe tratarse de un correo electrónico que circula de mano en mano con un enlace a esta página.

En todo caso, sean ustedes bienvenidos y gracias por visitar esta, su casa.

martes, 29 de marzo de 2011

Código best seller

Veo que varias cadenas nacionales de TV entrevistan a Sergio Vila San Juan al respecto del título que acaba de sacar al mercado, prueba irrefutable de los distintos raseros de Planeta a la hora de promocionar a uno de sus autores (recuerdo a mi amigo virtual Javier Pérez batiendo el cobre en solitario, a lo numantino, con "La espina de la amapola").

A requerimiento de los periodistas, el citado acababa por enumerar una lista de las características que distinguen al best seller y compruebo, una vez más, cómo se reproduce el común fenómeno de que, cuando un periodista se mete a hacer ciencia, aunque sea metaliteraria, acaba haciéndose un lío y confundiendo causas y efectos.

Es posible que Ud., amigo lector, a su vez, se haya hecho un lío con mi disertación, por lo que procedo a clarificarla con un ejemplo: suponga Ud. que un extraterrestre visita nuestro planeta y observa lo que sucede cuando llueve. Si obrara como el citado periodista, este sería su relato:

Los terrícolas disponen de unos portentosos adminículos, consistentes en un casquete esférico de tela que se pliega en torno a una varilla central, y que, una vez abiertos, tienen la virtud de que comience a caer agua del cielo.

Y es que no se puede definir qué debe tener un best seller, si no qué no debe tener.

1- No debe tener un lenguaje trabajado y preciso, en el que cada palabra haya sido elegida por ser la que mejor representa lo que puede decir, y de modo que no falte ni sobre palabra alguna. Esto es: no puede emplear un lenguaje literario.
2- No puede tener un argumento que le resulte incómodo al lector porque remueva en sus entrañas algo de sus sentimientos o de sus convicciones. Esto es: no puede tener un argumento literario.
3- No puede tener unos personajes complejos, repletos de matices y contradicciones, a los que resulte difícil etiquetar. Esto es: no puede tener unos personajes literarios.

Tras lo que queda meridianamente claro es que, para llegar a ser un best seller, la obra no puede ser lo que en el gremio clasificamos como una obra literaria (¿no debieran serlo todas?).

En cuanto al resto, son legión los que intentan desentrañar, incluso pergeñar, qué es lo que que puede hacer de una obra un best seller y, por más se copian unos de otros, apenas un puñado logra el caprichoso favor del público, y menos aún son los que saben por qué.

lunes, 28 de marzo de 2011

Gracias, gracias, gracias...

A todos los asistentes a la presentación del viernes.

Lo cierto es que no esperaba tan distinguida y selecta concurrencia, pero sobre todo no esperaba tanta.

Aparte de los amigos y familiares con los que contaba y otros que no, disfruté de algunas sorpresas que no habría sospechado en modo alguno, como la de mi sobrino Pedro, que vino desde Mallorca, o la de Aurora Pimentel, doctorada en cirros y cumulonimbos.
Mi mas sincero agradecimiento a todos: os debo una.

martes, 22 de marzo de 2011

Aquelarre

Es cierto que da la impresión de que esta prolija y densa recopilación que ha sacado "Salto de página" es un evento de "amiguetes", ya que la mayoría de los autores compilados pertenecen a la misma generación, en torno al 75, habituales de los mismos concursos y publicaciones, si bien he encontrado muchos relatos dignos de leer de escritores desconocidos para mí, si bien, a quien suscribe el que más le ha gustado es el de Matías Candeira ("Los exploradores"), justo el que menos puede englobarse en dicha generación, que cierra el volumen. También hay un viejo cuento de Félix J. Palma, "Los arácnidos", que nunca fue de los que más he admirado del autor.

Un servidor nunca ha sido adepto en particular de ningún género, ni tampoco ha renegado de ellos. En concreto, pienso que lo importante es la calidad de la obra y el género se reduce a otra más de sus particularidades, aunque admito que tanto relato de terror junto (25) me ha causado un cierto empacho.

jueves, 17 de marzo de 2011

Presentación de "El hombre que leía a Dumas"



Tengo el placer de invitarles a la presentación que, Dios mediante, habrá de celebrarse en la librería Fuentetaja, sita en San Bernardo 25, Madrid, el próximo 25 de marzo, a las 20:00, del volumen compilatorio del certamen Torremocha, en el que se incluye un cuento de quien suscribe.

Comparecerán a la misma las escritoras Ana Iturgáiz y Blanca del Cerro, además de este seguro servidor, así como tantos de ustedes como quieran regalarnos con su presencia.

Allí les espero.

Una vez muerto el burro...

... la cebada al rabo.

Resulta más que vergonzosa e infame la pasividad y distanciamiento con el que occidente está contemplando la masacre del pueblo libio a manos de la aviación del tirano que los gobierna.

Igual de inane y oprobiosa se muestra la actitud de rusos y chinos, que vetan cualquier resolución al respecto en el inoperante consejo de seguridad de la ONU, unos por lo del interés te quiero Andrés y otros por ver remojar las barbas del vecino.

Al final, tendremos que ver aplastada la revuelta para que alumbremos una respuesta tibia e ineficiente cuando ya sea del todo inútil. Justo como postula el refrán.

lunes, 14 de marzo de 2011

Apártate, que me tiznas...

...le dijo la sartén al cazo.

Como ya adelantábamos por aquí a finales del año pasado, ZP ha pasado de ser un agente nocivo para el país en uno perjudicial para su propio partido, un obstáculo para los miles de correligionarios que aspiran a lograr o perpetuar un chollete en las administraciones locales y regionales, circunstancia que supone un paso más en su declive personal.

Cuando la última de tus mentiras (admito que venial y piadosa) en torno a los brotes verdes, en lugar de limitarse a provocar la ira de la oposición, lo que causa es un cachondeo generalizado entre tus gobernados, debieras darte cuenta de que estas tocando fondo. Uno puede mentirle a los ciudadanos de elección de elección; al menos los más acérrimos, cuya necesidad de creer es más perentoria, pueden fingir que carecen de memoria y cerrar los ojos. No obstante, cuando la mentira, más que en una herramienta política, se convierte en la única herramienta política, pierde toda su eficacia y se torna contraproducente.

Es por eso que nadie en su partido, ni siquiera los más modestos aspirantes a ediles, quieren que su nombre e imagen se vean relacionados en modo alguno con el de quien está llamado a ser recordado como uno más funestos gobernantes que recuerden los tiempos. Y ni siquiera así se marcha, van a tener que echarlo por aclamación popular tras el previsible batacazo de los próximos comicios.

Ya están tardando.

lunes, 7 de marzo de 2011

Brainstorm

Un servidor, ponderando la sucesión de ocurrencias peregrinas de este ejecutivo y la escasez de planes globales y concertados del mismo, ha llegado a sospechar que los consejos de ministros consistan en que cada cual suelte la primera tontería que se le pase por la cabeza y alguno de los ministros (quizá Leire o la Trini, siempre tan solícitas, que a Rubalcaba y Pepiño no hay quien les entienda la letra) se dedique a anotarlas y, al final de la reunión, se elijan las propuestas ganadoras arrojándolas al aire y rescatando aquellas que la inocente mano de ZP consiga atrapar al vuelo.

Admito que esta hipótesis pertenece por completo a mi imaginación, si bien, a la vista de los resultados, el método real no debe distar demasiado del expuesto.

martes, 1 de marzo de 2011

Legislativitis

No cabe duda de que el ejecutivo que preside Zapatero es demasiado intrusivo, que profesa un antinatural y desmedido afán por regular y organizarle la vida a sus conciudadanos, pero su última ocurrencia, la de reducir la velocidad máxima en autopista y autovía con el propósito de ahorrar, sobrepasa con holgura los límites del despropósito. Si me permiten el símil, sería como si a alguien el médico le diagnostica colesterol alto y, en lugar de someterse a dieta él mismo, pone a régimen a su cónyuge, sus hijos y el resto de la familia, si la hubiere.

El gobierno debe preocuparse de ahorrar en el gasto que le compete y dejarnos al resto que nos ocupemos de nuestra economía en el modo que estimemos más oportuno, si es que nos da la real gana hacerlo. Esto claro, suponiendo que la medida obedezca a su propósito declarado y no sea en realidad un impuesto indirecto más en forma de sanciones.

viernes, 25 de febrero de 2011

Revoluciones mediáticas

La caída de los dictadores egipcio y tunecino tienen en común el hecho de que no se han debido tanto a las protestas populares como a la repercusión mediática de las mismas, razón por la que Gadafi trata a toda costa de blindar sus fronteras a los periodistas.

Estos tiranos, al igual que el de Marruecos, han estado sostenidos por occidente como una forma de frenar el fundamentalismo, incluso el pirado libio disfrutó en cierta medida de este amparo pese a su debilidad por el terrorismo, por lo que no es de extrañar la tibia (y vergonzosa) respuesta de los gobiernos, del mismo modo que otros sátrapas, en especial en iberoamérica, fueron sostenidos tiempo atrás para detener el avance del comunismo.

Lo que no sabemos es cómo va a explotar esta olla a presión, que, al menos en el caso de libia, tiene un aspecto realmente malo.

martes, 22 de febrero de 2011

Up in the air

Existen películas que te hacen pasar un buen rato y otras que te tocan la fibra sensible, si bien la inmensa mayoría se limita, mejor que peor, a hurtarle hora y media al tedio. No obstante, en contadas ocasiones, casi desde los primeros instantes uno tiene la sensación de que va asistir a la proyección de una obra maestra, y “Up in the air” es una de estas rarísimas excepciones.

La fórmula es tan sencilla de enunciar como difícil de llevar a cabo: un planeamiento original e innovador, un personaje central sólido y complejo, el interpretado por Clooney, y unos secundarios que le ponen el contrapunto justo para que la trama resulte desconcertante, insólita, divertida y emotiva, todo es su justa proporción para lograr una película para el recuerdo.

Imaginen ustedes alguien que se dedica a despedir a otros, un cínico curtido y con callo en todas sus emociones. Por añadidura, el tipo se dedica a impartir conferencias para ejecutivos aburridos sobre la necesidad de desprenderse de ataduras materiales y personales. Consideren, además, para sumar colorido a la historia, que este tipo, que viaja un día sí y otro también, se ha habituado a vivir en aviones y aeropuertos, haciendo de la eventualidad su razón de ser, alimenta la obsesión de llegar a ser la séptima persona que llegue a acumular diez millones de millas de American Airlines (el equivalente a puntos Iberia Plus).

Justo en ese punto, irrumpen en su vida dos mujeres: una es una suerte de improbable versión femenina de él mismo (ella llega a decirle: “yo soy tú con vagina”); la otra es una compañera de trabajo, la típica jovencita ambiciosa y sabelotodo que ha convencido al jefe de ambos para que se decida a realizar los despidos por videoconferencia, circunstancia que acabaría con el modo de vida del protagonista, forzándole a probar una dosis de su propia medicina. Cada una de estas mujeres impulsa uno de los dos hilos paralelos en los que se desarrolla la trama.

Como cabría esperar, él cínico acaba por enamorarse de su versión femenina, y la listilla emprende una suerte de viaje iniciático con el protagonista, que sirve de excusa para que este muestre a su compañera, por añadidura al público, por qué ha llegado a ser como es, su peculiar escala de valores, en realidad un castillo de naipes que está a punto de desmoronarse por ambos lados a la vez a causa de las dos mujeres. Y lo mejor de todo: cuando el espectador comienza a presagiar que va a contemplar un “happy ending” de los que tanto gusta el público americano, la película te sorprende con un final desconcertante que te deja sin aliento, también con muchas preguntas.

Una cinta que se te hace corta y te deja con ganas de más, o al menos de verla de nuevo.

lunes, 21 de febrero de 2011

En el nombre del cerdo

Sin duda Pablo Tusset, pseudónimo de David Homedes Cameo, ha logrado una novela original y que se lee sin dificultad; no obstante, buena parte de la trama (yo diría que más de la mitad) así como el que en principio se intuye como el personaje principal, el comisario Pujol, no tienen influencia alguna en el desarrollo de la misma, por lo que se dirían metidos de relleno o víctimas de la improvisación, revelando que el autor comenzó a escribir el libro sin saber cómo había de concluir y se vio en la necesidad de irse deshaciendo de personajes cuando se quedaban sin cometido.

En este punto, me veo obligado a reivindicar la redondez, esa perfección sin mácula que sólo es posible hallar en la narrativa breve, si bien la novela siempre debiera aspirar a este imposible aunque se sepa inalcanzable.