El hombre, en la superficie de la tierra, no tiene derecho a dar la espalda e ignorar lo que sucede en el mundo.

Fiódor Dostoievski (El jugador)

jueves, 3 de mayo de 2012

Lazaretoamérica


Evo Morales, envalentonado por la tibia respuesta al robo por decreto perpetrado por su colega austral, la Kirchner, mueve ficha y salta de oca a oca, comiéndose en este caso la filial de red eléctrica en Bolivia.
Es cierto que los más perjudicados a la postre serán los conciudadanos de estos dirigentes demagogos y oportunistas, condenados a vivir encerrados en el gueto financiero en el que acabarán convirtiéndose sus países a causa de la inseguridad jurídica reinante en los mismos, no obstante y entretanto, las primeras damnificadas son las esquilmadas empresas españolas.
Parece claro que pueden nacionalizarse empresas a precio de saldo, o gratis total, pero la historia prueba que estas gangas acaban pasando una onerosa factura.
La relación causa efecto parece tan evidente, que un servidor no alcanza a entender cómo los sufridos votantes de estos desgobernantes  aplauden a rabiar las nacionalizaciones, si bien tampoco alcanzo a entender cómo fue posible que los electores españoles votasen a Zapatero dos legislaturas consecutivas.

2 comentarios:

J. G. dijo...

vivimos en el engaño y absurdo más absoluto haya quien haya, bien expuesto

Aurora Pimentel Igea dijo...

Y lo que vendrá...