El hombre, en la superficie de la tierra, no tiene derecho a dar la espalda e ignorar lo que sucede en el mundo.

Fiódor Dostoievski (El jugador)

lunes, 29 de diciembre de 2008

Los fantasmas de Edimburgo.


¿Merece la pena leer esta novela de Eloy M. Cebrián (alias Bucéfalo, otro de los pobladores de PL.com)? Sí, sin duda.

Tras empezar por la conclusión, procedo a despedazar con sanguinaria impiedad el libro: la novela comienza con una brillantez deslumbrante que le mueve a uno a preguntarse cómo demonios no se ha oído hablar (ni se ha leído) más del autor. El texto tiene un inequívoco carácter freudiano que evoca a los escritos de Jesús Tíscar; no obstante, el citado siempre es directo y contundente como un puñetazo en los morros, mientras que Cebrián es retorcido y alambicado como un martirio chino. Un poco más tarde, el lector se percata de que el autor va a narrar toda la biografía anterior a los hechos del protagonista y que no debe distar mucho de la propia, un recurso de principiante (el famoso paradigma de Auster/Sachs que he citado varias veces en esta página) que nunca hubiese sospechado de un autor tan breado como Eloy. Jamás se es objetivo en lo que respecta a uno mismo, sobre todo en la relevancia que pueden tener para otros los acontecimientos que se consideran capitales, y esta es la clave de que el libro flojee en su trama central, la adolescencia y época universitaria del protagonista. El final lo encuentro correcto (y la última frase genial), si bien, en los prolegómenos del mismo, la historia se antoja más propia de un adolescente calenturiento y onanista que de un escritor cuarentón, detalle que no contribuye, precisamente, a acrecentar la verosimilitud del libro.

A pesar de que la lectura me  ha resultado fácil y entretenida, admito que he quedado defraudado ante la avalancha de críticas (sin duda en exceso) elogiosas que había leído sobre el mismo y que me habían hecho fijar unas expectativas demasiado elevadas.

Estoy de vuelta



Y aprovecho para responder (y corresponder) a todas las felicitaciones navideñas que me habéis dejado.

Un servidor ha pasado estas fiestas (y pasará el resto de los días que no trabaje) en este pueblo de nombre tan curioso como propenso al chascarrillo, al que, por supuesto, no puede recurrir por ser la localidad natal de su santa esposa, donde no dispone de acceso a internet y uno se siente como una suerte de Robinson cibernético.

¡Felices fiestas a todos!

lunes, 15 de diciembre de 2008

Adiós confianza

Si algo va a cambiar esta crisis, es la confianza que al ciudadano de a pie le inspiraba la banca. En estos tiempos de descreimiento absoluto, el ciudadano medio profesaba una fe ciega por el sistema bancario y jamás se le hubiese ocurrido imaginar que el dinero de su cuenta corría alguna clase de riesgo…hasta que le pusieron límite a la garantía.

El caso Maddof le ha administrado la puntilla a la confianza en el sistema bancario, e imagino que buena parte de los pequeños ahorradores que tenga inversiones en fondos estará ahora mismo tratando de rescatar sus cuartos. Cuando uno invertía en fondos, asumía que igual que subían podían bajar, pero jamás se le podía pasar por la cabeza que un fondo se pudiera desvanecer como el humo, y menos procediendo de una entidad tan “seria” como el Santander.

Al final, van a tener razón los aldeanos de toda la vida, y lo mejor va a ser tener el capital invertido en tierras, pues no hay ingeniería financiera capaz de hacerlas evaporarse.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Violencia griega

El nombre parece perfectamente adecuado, ya que los autores de la misma no albergan otro propósito que “dar por culo”.

En todos los sitios existen descerebrados violentos: a algunos, les da por apalear a los hinchas del equipo contrario, a otros, por quemar autobuses en nombre de la autodeterminación. En este caso, tratan de disfrazar bajo tintes pseudopolíticos (antisistema, les da por llamar a este subterfugio) lo que no es más que violencia ciega e irracional.

En ningún caso, el estado de derecho puede permitir que los comerciantes y vecinos del centro de Barcelona y Madrid vuelvan a ser rehenes de estos rebaños de mozalbetes sin desasnar, para lo cual se precisa de una acción policial contundente y, sobre todo, de una dureza judicial ejemplarizante.

martes, 9 de diciembre de 2008

Curioso bando


El ayuntamiento de Gijón publicó este curioso bando. De su lectura cabe colegir que, si te pillan con aquello en lo otro, lo mejor es dejarlo ahí, ya que sacarlo te puede costar seis euros.

Yihad laica

La arenga final de Tardá pidiendo “muerte al Borbón”, además de una pasayada, es un síntoma delator del afán talibanizante que manifiestan buena parte de los partidos políticos. 

Los primeros en evidenciar esta tendencia fueron los nacionalistas que, carentes de cualquier argumento o lógica que pueda sustentar sus posturas, apelan a los más bajos instintos atávicos para justificar su cruzada contra el resto del mundo.

El partido socialista tampoco es ajeno a este vicio, y a la menor ocasión aprovecha para introducir la consigna “¡Que viene la derecha!” como si anunciara al hombre del saco.

A los políticos no les interesa que les juzguen por su gestión, es más cómodo basarse en el odio irracional al adversario.

Y todo esto se perpetúa porque la inmensa mayoría vota con los sentimientos más que con la cabeza. La gente vive las elecciones como un evento deportivo en el que defiende sus colores, en lugar de cómo la simple designación de unos gestores que se van a hacer cargo del país.

Así nos va.

jueves, 4 de diciembre de 2008

Académicos en calzones

La pasada semana, tuve ocasión de escuchar en la radio una entrevista a dos profesionales de la lucha libre mejicana, y me quedé atónito por la elocuencia con la que se expresaban, así como por la cultura que exhibían; dos señores, que se ganan la vida a mamporro limpio, perorando como académicos. Justo igual que aquí (para muestra, el botón de la “miembra” del gobierno).

Es innegable que en España estamos en franca desventaja, en lo que se refiere al uso del lenguaje, con muchos países hispanoamericanos, en especial con aquellos con más tradición cultural, como Argentina o Méjico. Aquí la mayoría de la gente se expresa con un lenguaje de “indio” de apenas doscientas palabras (si excluimos plurales, géneros, conjugaciones verbales, diminutivos, etc.).

Resulta evidente que pensamos mediante el lenguaje, y el hecho de poseer un lenguaje pobre implica tener un razonamiento paupérrimo. Es patético comprobar la incapacidad de muchas personas, incluso de algunas con estudios, cuando tienen que explicar algo (si se trata de un concepto abstracto,  puede ser la debacle).

Es indudable que buena parte de la culpa se debe al sistema educativo; no obstante, la riqueza o pobreza intelectual también se transmite a los herederos, como el patrimonio, si bien, y a semejanza del citado, uno la puede adquirir o perder por cuenta propia.

He podido comprobar como la mayor parte de los padres de los compañeros de mis hijos están obsesionados con el inglés; sin embargo, nadie parece preocuparse por el Español, ¿no resulta paradójico?

Cuando yo estudiaba el equivalente a la ESO actual, tenía una profesora, de lo que entonces se denominaba ciencias naturales, que dedicaba el primer cuarto de hora de cada clase a preguntar la lección: como a alguno se le ocurriera decir “es como”, “es cuando” o “es donde”, inmediatamente se sentaba con un cero como una casa. Aunque parezca una tontería, quizás yo, al igual que muchos de mis compañeros, tenga mucho que agradecer a esta señora.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Ya es oficial

Como podéis comprobar, la editorial Maghenta se acaba de caer del título de este blog. Esto es así porque la citada ha suspendido su actividad editorial, y la publicación de mi primera novela, que daba sentido a este blog y parecía el parto de la burra, no va a tener lugar.

Puesto que familiares y amigos ya habían leído el libro en versión electrónica, los supuestos derechos de autor no se antojaban muy pingües (el que no se consuela es porque no quiere).

Parece bastante probable que mi primer libro publicado no sea este, sino uno de los últimos, si bien mantengo el blog y el título por no confundir (aún más) a mis pocos pero fieles y apreciados lectores.

No es una noticia agradable, si bien tampoco es el fin del mundo. Un servidor no está en la literatura para publicar, sino para escribir, algo que seguiré haciendo mientras que la neurona no se me termine de resecar.

viernes, 28 de noviembre de 2008

¿Dónde está la pasta?

A pesar de que los bancos y cajas desdeñaron la mitad de los fondos (de todos los españolitos) que les ofrecía el gobierno (salían más baratos los de la unión europea), el dinero no acaba de llegar a quien de veras lo necesita: los particulares y, muy en especial, las PYMES.

No sólo las entidades bancarias no amplían el crédito, sino que a la mayor parte de las empresas a las que les vence la línea de crédito o de descuento no se la renuevan.

Con un sistema mercantil pervertido en el que los pagos se realizan a 90,120 e incluso 180 días, esta circunstancia va a provocar un colapso de la economía a poco que se descuide el gobierno.

Es evidente que la solución a este gravísimo problema no puede pasar por los bancos, que, en estos momentos, no piensan más que en deshacerse de cuanto riesgo sea posible, aunque sea a costa de quedarse sin sus comisiones y márgenes más apetitosos, y se han limitado a tomar el dinero que requerían para cubrir sus carencias de liquidez. Por todo lo citado, las administraciones van a tener que saltarse a estos intermediarios, que en este caso se han demostrado inoperantes e indeseables, y recurrir a entidades públicas, como el ICO o Avalmadrid, para lograr que el dinero llegue a quien lo precisa.

Cuatro quintas partes del empleo de este país están generadas por las PYMES, así que no está la cosa como para andar haciendo experimentos.

martes, 25 de noviembre de 2008

Intransigencia.

El hecho de que uno, que nunca ha sido especialmente religioso, coincida, aunque sólo sea alguna vez, con el pensamiento de los Obispos, sin duda es preocupante y puede llegar a ser sintomático de que, quizás, vaya siendo demasiado mayor.

Aún así, es cierto que a un cierto sector de la progresía más rijosa y gazmoña le sale urticaria ante la vista de un crucifijo o de una placa con el nombre de una santa, ¡vade retro! Lo más curioso, es que estos mismos integristas laicos no se alteran ante la vista de los símbolos de otras religiones, que además representan la sumisión del género femenino.

Lo peor de todo es que, con la que está cayendo (o justamente por eso), se desperdicie tanto tiempo y energías en estas minucias.

lunes, 24 de noviembre de 2008

La vacuna

Hace apenas unos días, teníamos ocasión de escuchar en todos los noticiarios que un grupo de científicos habían desarrollado una vacuna contra la cocaína.

Esta clase de adelantos, que se antojan puro portento, casi arte de magia, te hacen entender por qué surgió la teoría del positivismo. Esta ciencia todopoderosa y tangible resulta mucho más fácil de adorar que un Dios riguroso, incomprensible y, por qué no, caprichoso , que además parece haberse olvidado de uno.

La lástima es que de paso no hayan inventado otras para la estupidez individual y colectiva, para el integrismo religioso y laico, para los políticos mediocres, los demasiado ambiciosos, los dispendiosos y los chorizos (quizás fuera precisa una para los políticos en general), para los centros comerciales en fin de semana y los atascos de la N-VI, para las franquicias de comida rápida, para las cañas sin tapas, para la telebasura, las Asensis y los Zafones.

Lo iremos poniendo en la carta a los Reyes

miércoles, 19 de noviembre de 2008

El maquillaje de Corbacho

Lo peor de que el ministro Corbacho trate de manipular las cifras del paro es que este intento de falsear la realidad delata que se ha perdido toda esperanza de poder cambiarla.

Estos no son los afeites con los que una veinteañera realza sus encantos para resultar más atractiva, sino un maquillaje fúnebre para disimular la lividez e infundir al cadáver un ilusorio aspecto de vida.

Por enésima ocasión, se comprueba que este gobierno se preocupa más de las apariencias que de los hechos.

martes, 18 de noviembre de 2008

La cópula de Barceló

No se trata de una errata, sino de una metáfora del placer orgásmico y casi orgiástico que seguro experimentará ZP cuando en la ONU se inaugure esta obra faraónica (al menos en lo que respecta al presupuesto) que responde al huero y altisonante nombre de “alianza de civilizaciones”.

Al igual que Miterrand plantó su pirámide de cristal a la entrada del Louvre, ZP cuenta ya con un legado que resume el espíritu de su mandato: pegotes y churretones, mucho colorido, puro ornamento y nada de fondo.

lunes, 17 de noviembre de 2008

La vida invisible

En esta obra de Juan Manuel de Prada, con la que ganó el premio primavera de novela, se entrelazan dos historias independientes vinculadas de un modo un tanto artificial. Una de ellas es la de un escritor acosado por una admiradora, aquejada de trastornos piscóticos, que está convencida de que está embarazada de él, cuando en realidad el culpable es un violinista canadiense. La otra relata la historia de una pin-up que se acaba convirtiendo en una psicópata asesina.

A pesar de que en esta ocasión Prada hace gala de una prosa exquisita, superior incluso a la de “Las máscaras de héroe” (prueba irrefutable de que nadie deja de aprender), ambos argumentos están desaprovechados y rematados de una forma bastante chapucera, y el primero de ellos por momentos se me antoja un poco largo.

En esta obra, el autor ha tratado de bucear en ese “lado oscuro” que todos tenemos tan cerca y que Auster retrató a la perfección en sus primeras novelas, pero el intento ha resultado fallido.

A mi entender, lo que marca la diferencia entre un gran escritor y un buen escribidor es la capacidad que debe tener el primero para trascender la naturaleza humana y perfilar un personaje con un solo gesto o una frase; a pesar de la maestría indudable y envidiable que exhibe Prada en el manejo del lenguaje, no logra lo primero.

Los personajes de Prada respiran, pero no transpiran; hay en ellos un aire de impostada perfección que impide que puedan resultar verosímiles. Además, la trama se adivina forzada por momentos, retorcida en contra de toda lógica para encajar unas escenas con otras, como es el caso del final del libro.

En cuanto al estilo, existe una particularidad común a los tres libros suyos que he leído, y es que están narrados en primera persona, si bien, a menudo, parece como si estuviesen relatados por un narrador omnisciente. Esta técnica, que en “Las máscaras del héroe” estaba administrada con maestría, en este caso “chirría” en cierta medida, pues en ocasiones el narrador es demasiado omnisciente y acaba restando credibilidad al libro.

A pesar de esta crítica sanguinaria, el libro se deja leer razonablemente bien y es muy superior a la mayoría de lo que se publica. Quizás, después de leer “Las máscaras del héroe”, uno fija unas expectativas y unos baremos demasiado altos.

En todo caso, Juan Manuel de Prada no deja de ser alguien muy joven, cinco años menos que yo, y que pasa demasiado tiempo entre libros. Es posible que esté demasiado apartado del mundo real, encaramado en su torre de marfil de sesudo escritor, como para poder plasmarlo fidedignamente (o al menos de forma plausible).

viernes, 14 de noviembre de 2008

Siete minutos

Este es el tiempo que va a disponer ZP para exponer su aportación a la refundación del capitalismo y, según cuentan, los va a invertir en cargar las tintas contra los americanos por su responsabilidad en la gestación de la crisis financiera mundial.

Tantos desvelos y tantas fatigas, tantos besamanos y tantas mercedes mendigadas, que sin duda nos cobrarán, para lograr asistir a la fiesta de Jorge que, contumaz, se resistía a invítanos, y cuando lo logramos vamos y nos cagamos sobre el mantel.

Esta nueva salida por la tangente de nuestro presidente se me antoja una pataleta infantil, resultado del despecho por haber tenido que acudir al evento de esta forma bastarda y un tanto vergonzante, y verse obligado a ocupar uno de los asientos reservados a los franceses.

Una vez más, ZP hace gala de su proverbial estrechez de miras, y suma un nuevo desaire a los americanos, que, sin duda alguna, Obama no le va a perdonar.

Luego vas y los votas.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

¿Protección del menor?

El supuesto asesino de la joven de Ripollet, cumplirá un máximo de 8 años de reclusión: este es el precio de segar bestial y despiadadamente una vida de 14 años.

Es incomprensible que un crimen tan execrable le resulte tan barato al asesino; constituye un auténtico dislate que la ley de protección del menor tan sólo salvaguarde al criminal y deje desamparadas a las víctimas.

Quizás, sería una buena ocasión para replantearse esta ley.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Prioridades

Mientras que ZP sigue invirtiendo todos sus esfuerzos en tratar de asistir a la fiesta de Jorge, la par que sus ministros cumplen con la consigna de difamar a Bush a la menor ocasión (¡somos únicos haciendo amistades!), Correa acaba de sacar a Repsol de Ecuador con un enérgico puntapié.

Un gobierno medio serio, como el de nuestro vecino Sarkozy, estaría removiendo el cielo y la tierra para defender los intereses de una de sus empresas señeras y emblemáticas; el nuestro comenzará a preocuparse cuando el clamor de los medios se haga intolerable, mas, como siempre, no por defender los legítimos intereses de España, sino por evitar un mayor deterioro de su imagen, y se limitará a realizar unas declaraciones tibias y buenistas, algo así como: “el gobierno de España (©) esta dialogando con todas las partes para lograr un entendimiento”

Aquí no se puede alegar desconocimiento, ni que la decisión nos pille por sorpresa. Correa tenía enfilada a REPSOL desde noviembre del año pasado, cuando Correa subió los impuestos de los hidrocarburos al 99% y REPSOL llevó a su gobierno a los tribunales. Todo esto tiene pinta de ser una turbia maniobra para desposeer de sus contratos a la empresa española a favor de la brasileña Petrobrás, que seguro que ofrece una mayor “mordida”.

Pero aquí nos seguimos preocupando de la fiesta de Jorge, de la memoria histórica a golpe de sumario, y continuamos gastando dinero de los contribuyentes en las originales campañas que idean las más geniales “miembras” del gobierno. Parece que hemos resucitado la vieja máxima Unamuniana de “Que inventen ellos”, pero referida a la economía, ese ente pérfido y diabólico que se resiste a doblegarse ante el talante de ZP (¿Puede ser que obedezca a los malévolos designios de Aznar?)

viernes, 24 de octubre de 2008

Atraco a decreto armado

Un robo en toda regla, y no otra cosa, es el tristemente célebre cristinazo. En primer lugar, porque ha despojado de sus ahorros a muchos abnegados argentinos que, con todo su esfuerzo, procuraban acumular una reserva para su vejez. Pero, tan grave como este lamentable hecho, es que, junto con los fondos de sus ciudadanos, ha robado al país su prestigio internacional y la confianza que inspiraba a los inversores extranjeros, algo que cuesta decenas de años conseguir, pero que se evapora con una mala maniobra. Con esta fechoría de puro bandolerismo, esta dirigente irresponsable ha logrado que su país entre en el club de indeseables irrespetuosos de la legalidad que capitanean Hugo y Evo ¿Quién se aventurará ahora a invertir en Argentina?

Señora (es un decir) Cristina: tenía Ud. la gallina de los huevos de oro y se la acaba de comer frita ¡Qué preclara inteligencia la suya (la honradez ni la citamos)! Qué lástima que ese magnífico país vuelva a ser víctima de sus gobernantes.

Déme algo, payo

Hoy ZP viaja a China para mendigar a cuantos mandatarios se le pongan a tiro que le dejen asistir a la fiesta superguay de Jorge. Además de patético, es absurdo, pues quien le tiene que facilitar la entrada es Jorge y no sus invitados.

jueves, 23 de octubre de 2008

Un regalo inesperado

Hoy he recibido una carta de D. Francisco Garzón céspedes en persona; incluía el acta del certamen, el diploma acreditativo y un emotivo presente esta foto con esta dedicatoria en el reverso.

Y es que el dinero no lo es todo.

martes, 21 de octubre de 2008

No somos nadie

Y esto no es una frase hecha pronunciada en una situación lamentable, aunque la actual no sea como para tirar cohetes, sino la constatación de que Sarkozy no quiere codearse con ZP, y eso que el dignatario francés es un consumado abrazafarolas (Angela Merkel se queja de los achuchones que le propina cada vez que se ven).

¿Será que a ZP le ha abandonado el desodorante, o es que se la tiene jurada desde su apoyo a Segolène Royal? Desde luego, nuestro presidente ha demostrado una gran clarividencia en lo que se refiere a apoyar candidatos, incluso es posible que, como algunos aseguran, sea gafe (con la que nos está cayendo, no es una hipótesis que se pueda descartar a la primera).

En todo caso y una vez más, nos vamos a ver excluidos de las reuniones donde se parte el bacalao. Si en verdad somos la octava potencia económica mundial, ¿cómo es que no cuentan con nosotros? Solbes se ha apresurado a quitarle importancia al asunto: “como nunca nos invitan” mientras que ZP ha respondido con un chulesco “ya veremos”. Preclara demostración de inteligencia: que sean otros los que decidan; seguro que, de forma completamente altruista, pensarán en primer lugar en lo más conveniente para España y, después, en sus propios intereses.

lunes, 20 de octubre de 2008

Caros presupuestos

Parece ser que tenemos presupuestos; por supuesto, no sabemos cuánto han costado, pues no se han dicho más que vaguedades al respecto y nunca se llegará a hacer pública toda la verdad.

Este pacto vergonzante, resulta semejante a la situación en la que un enajenado pretende obtener financiación para un proyecto descabellado: por supuesto, ningún banco está dispuesto a apoyarle. En vez de desistir, lo que hace es pedir ayuda a los prestamistas más malcarados y peor nombrados de los bajos fondos.

Estos presupuestos no debieran aprobarse, y no sólo porque se basan en las falaces premisas de negación de la crisis que se han mantenido desde la precampaña, sino porque los apoyos usureros que los van a hacer posibles nos van a salir tanto o más caros que los presupuestos en sí.

viernes, 17 de octubre de 2008

Instructor, a tus sumarios

Garzón, adalid de las libertades y paladín universal de los derechos humanos, ha decidido entrar en el romancero gitano por el procedimiento de desenterrar los huesos de Lorca.

Y no digo yo que sus deudos no tengan derecho a visitar su tumba, pero es que este juez de cartón piedra y opereta pretende buscar a antiguos directivos de Falange pare imputarles los cargos, ¡hasta ha pedido el certificado de defunción de Franco! (no vaya a ser que se haya cumplido lo que preconizaba Vizaíno Casas y haya resucitado)

Este juez de exclusiva y reality, ignorando el unánime acuerdo de la transición, se dispone a destapar la caja de los truenos. En ese caso, le recuerdo que no hace falta investigar mucho para encontrar responsables de holocaustos: hay uno, bien vivo, a quien el rey abraza efusivamente, y que fue responsable, como presidente de la junta de orden público, de las tristemente famosas “sacas” en las que varios miles de personas fueron asesinadas en Paracuellos a finales del 36.

Y mientras este “juez” dilapida su tiempo (que sufragamos todos) en este dislate, hace unos pocos días se conocía que, una vez más, peligrosos delincuentes habían tenido que ser puestos en libertad, por defectos de instrucción de sumario de este “galáctico” Garzón.

Deje usted descansar a los muertos, ponga los pies en la tierra (en vez de removerla) y dedíquese a encarcelar narcos y criminales, que es lo que nos preocupa a quienes le pagamos.

jueves, 16 de octubre de 2008

Nota de color sobre blanco y negro

Abro esta entrada para hacer propaganda de otro blog: http://montaycabe.blogspot.com/

Sus ilustraciones evocan sabores de otra época, películas de Berlanga y guiones de Azcona ; de un tiempo en el que no señoreaban la Play ni la DS, y la calle era un campo de juego; cuando los (rarísimos) coches cedían paso al fútbol y la merienda de pan y chocolate era una fiesta. Sus personajes son una mezcla entre los niños del TBO y los cuadros impresionistas.

Anímense Uds.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Paradojas

En vísperas de que vayamos a inyectar a la bolsa carretadas de euros que no tenemos, el Santander acaba de comprar otro banco, el segundo en los últimos días. No sé si esta conducta se debe a que al Banco que lidera Botín le sobra el dinero (en ese caso tome nota, señor Solbes, y no desperdicie nuestros fondos) o es que ya cuenta con el maná que va a recibir. Dadas las sospechosamente buenas relaciones que parece mantener con ZP, no me extrañaría que prevaleciese la segunda hipótesis.

¿Por qué se indignan tanto (y luego se escapan por los cerros de Úbeda) cuando la oposición pide control parlamentario a este colosal dispendio?

martes, 14 de octubre de 2008

Enhorabuena, Sr. Blanco

Porque con el affaire UPN ha demostrado, una vez más, su pasmosa y consumada habilidad para la intriga y el navajazo trapero: no solo se ha refocilado con la mujer de su enemigo, sino que ha conseguido que esta le ponga la maleta en la calle.

La lástima es que su gobierno no haga gala de esa misma habilidad, ni siquiera de la misma aplicación y tesón, para gobernar el país ni para contener la crisis económica o las cifras del desempleo. Y es que la política no es el arte de gobernar, sino de conseguir votos a cualquier precio.

jueves, 9 de octubre de 2008

La tempestad de Prada

Cuesta trabajo creer que el autor de “Las máscaras del héroe” pueda ser el mismo que el de “La tempestad”; no obstante, resulta mucho más inverosímil el hecho de que la primera sea anterior a la segunda; lo más probable, porque en verdad no haya sido así: son cosas que tienen estos certámenes mercenarios y mamporreros en los que el premio es anterior a la obra.

La tempestad adolece de una total falta de coherencia interna, tanto de los personajes principales como de la historia en sí. Puede ser que esto se deba a que “Las máscaras” las creo a partir de su inmensa erudición mientras que esta obra la ha tenido que edificar a partir de su magra experiencia vital, si bien esta explicación no parece suficiente. El lenguaje de “La tempestad” es gótico, sobrecargado y cae, en numerosas ocasiones, en la afectación, forzando el lenguaje con el único propósito de parecer original.

Una historia se construye sobre sus personajes, es lo que le da intensidad y vida; para que estos sean creíbles, deben, además de respirar, transpirar: los personajes de “La tempestad” son planos e impostados como monedas de chocolate.

“Las máscaras del héroe” se publicó en septiembre1996, y escribir un libro así lleva varios años (y muchos meses de correcciones). “La tempestad“ ganó el Planeta en el 97, por lo que debió presentarlo, como muy tarde, en junio de ese año. Si tenemos en cuenta que en el 94 publicó "Coños" y en el 95 "El silencio del patinador", se ve con claridad que las cuentas no cuadran. Mi opinión personal es que Prada debió escribir este libro con apenas veinte años, cuando el mundo se le antojaba una inmensa ecuación plagada de incógnitas (ya me hubiese gustado a mí ser capaz de escribir así con su edad)

Como conclusión, se trata de un libro mediocre, por supuesto por encima del nivel (subterráneo, que diría Marsé) de Asensis y Navarros, pero muy por debajo de la capacidad del autor, que sólo por “Las máscaras” merece figurar en los anales de la literatura. Un servidor continuará a la caza y captura de los otros libros del mismo puño: no se piensen que es una empresa fácil. De momento, mi próxima víctima será"La vida invisible".

Levanto mi sombrero

Ayer hablaba sobre la necesidad de financiación de las PYMES. La comunidad de Madrid (parece como si leyeran esta página) anunció al mediodía que iban a abrir en Avalmadrid una línea de crédito para este fin. Igual que nos apresuramos a repartir palos cuando pintan bastos, uno debe quitarse el sombrero ante la rapidez de reflejos de unos administradores que, lo harán mejor o peor, pero demuestran afán de ganarse el sueldo que les pagamos los contribuyentes.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Barcos sin honra.

Por una vez (y sin que sirva de precedente) mi admirado ZP ha tratado de anticiparse a los acontecimientos en vez de limitarse a dejarse arrastrar por ellos.

No existe gran diferencia entre que se garanticen 50.000 o 100.000€ de nuestros depósitos; el españolito medio lo que suele tener es una deuda con el banco, y lo importante es el mensaje subyacente: que los fondos (del que los tenga) no están tan seguros en el banco como nadie se hubiese atrevido a dudar hace unos pocos meses.

La medida importante de veras es la que se sacó de la manga, la referente a apoyar la financiación de las empresas, si bien, y a falta de más detalles, sospecho que sólo está orientada a las grandes empresas. A pesar de que en España la mayor parte del empleo lo crean las PYMES, esta medida es buena en tanto que, aunque no las apoye, evita que sean arrastradas en la caída de las grandes.

En este país nadie paga al contado: todas las operaciones mercantiles se realizan a 90,120 e incluso 180 días. Arrastrados por esta psicosis financiera, los bancos están negándose a renovar las líneas de crédito y descuento de empresas con las que jamás ha tenido problema alguno, medida que provoca el estrangulamiento de cualquier PYME. Por esta razón, es vital que el único que puede, el estado, medie o avale de algún modo a las PYMES para atajar esta situación.

Ahora bien: ¿de dónde va a salir todo este dinero? Es público y notorio que en España hay más de 500.000 millones de Euros de dinero negro tan sólo en billetes de 500. Durante la crisis del 92, el gobierno de González ya realizó una emisión de deuda con opacidad fiscal. Es cierto que esta amnistía fiscal vulnera toda ética, mas, ¿permitiremos que nos hundamos todos con tal de fastidiar a los defraudadores? Volvemos a la vieja cuestión de Felipe II.

martes, 7 de octubre de 2008

¿Europeos?

Ahora, que rechinan los aceros de la crisis, cuando lo más lógico sería convenir una respuesta unánime y coherente de la unión, se ha lanzado una alocada carrera del “sálvese quien pueda”, cual ratas huyendo del navío que hace agua, prueba irrefutable de que el tan cacareado europeísmo, supuesto catecismo de unos y otros, ni tan siquiera era una pose, como mucho un maquillaje, y somero. En vez de acordar por consenso la mejor forma de evitar el naufragio y arrimar el hombro para superar el desastre, nos lanzamos todos a la carrera para no quedarnos fuera del bote salvavidas ¡Qué demostración de inteligencia y sentido de estado (europeo) de nuestros doctos dirigentes!

Esta crisis también está demostrando que nuestra supuestamente “cualificada” clase política sólo es experta en arañar votos, y que, en cuanto a lidiar con este morlaco, sabe poco más que un servidor, que no tiene la más remota idea: la canciller alemana el sábado pone de vuelta y media Irlanda por correr al rescate de sus entidades financieras y el domingo la imita. Al menos, la debacle nos está sirviendo para comprobar que nuestros dilectos próceres no son más que aprendices de brujo (perdóneme ud. por la comparación, señor Mickey Mouse).

lunes, 6 de octubre de 2008

El que no quiere ver

No puedo evitar que las declaraciones que ha realizado Eguiguren este fin de semana, referentes a que no descarta volver a negociar de nuevo con los de las pistolas, me colmen de desazón. Es comprensible (aunque no lo comparta en absoluto) que ZP, un iluminado a pesar de su dogmático e integrista laicismo, fuese tan iluso como para creer que con él (y su talante) la negociación fuese posible; no obstante, si después del enorme fiasco que supuso, sigue en sus trece (como por otra parte lo demuestra, a pesar de su aparente postura de firmeza, el hecho de que no haya derogado en el parlamento la ley que autorizaba a negociar a su gobierno), se demuestra que este ejecutivo está lastrado con una ceguera patológica y lesiva para sus gobernados.

Es algo tan sencillo como que con gente que no maneja otros argumentos que balas de nueve milímetros no se negocia: se les vence o permitimos que nos venzan.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Hasta la bandera

Lo ha dicho instituciones penitenciarias: en las cárceles españolas no cabe un recluso más. Lo siguiente que ha apuntado es que, quizás, la solución no pase por construir más cárceles, sino por buscar alternativas a la reclusión: si le preguntan a la Sra. Aído, es posible que sugiera, como terapia de rehabilitación, un taller de punto de cruz (una actividad claramente no sexista). Sebastián podría idear alojarles en los hoteles costeros en temporada baja, y así se paliariaría la crisis en nuestro emblemático sector turístico.

Lo malo de esto es que al pobre hombre que pierda trabajo y vivienda ni siquiera le va a quedar el recurso de atracar una churrería para alojarse y comer a costa del estado. Aunque lo más probable es que a este desgraciado lo metan el la celda del fondo y arrojen la llave a la alcantarilla, y a un delincuente violento y reincidente lo despachen con una terapia de reinserción y un cursillo de tasador de embudos.

Pero lo peor de todo es que, al final, en vez de acometer el problema de raíz (por qué a nuestro país acuden todos los delincuentes internacionales), nos saldrán con alguna ocurrencia tan descabellada como las que acabo de citar.

lunes, 29 de septiembre de 2008

Que paguen los de siempre

A lo largo de los últimos años, nos hemos acostumbrado a que, una y otra vez, las cifras de resultados de las entidades financieras arrojasen cifras record. Ahora, cuando se descubre que lo que creíamos recias fortalezas no eran más que castillos de naipes, parece ser que le va a tocar pagar la cuenta de la juerga al de siempre, al sufrido contribuyente. En EEUU, van a salir a razón de 4.000$ por barba, y enEuropa ya se empiezan a rumorear intervenciones similares.

No voy a entrar a discutir si esto es necesario o no, pues no soy un experto y además me consta que el derrumbamiento del sistema bancario sería lo peor que le podría pasar a nuestro modelo económico, pero no deja de ser una injusticia clamorosa que cuatro se hayan enriquecido inmoralmente y al pobre ciudadano con un sueldo –el que de verdad sustenta al fisco– le toque siempre perder.

viernes, 26 de septiembre de 2008

Quiero ser mujer florero

– ¡Qué niña tan linda! ¿Y tú que vas a ser de mayor, guapa?
– Quiero que todo el mundo me admire, que todos estén pendientes de mis palabras, aunque no diga más que obviedades o disparates, que me vistan los mejores diseñadores y salir a todas horas en la tele.
– ¡Qué encanto! Tan pequeña y ya aspira a ser artista.
– ¿Cómo que artista? Yo lo que quiero ser es ministra de igualdad.

jueves, 25 de septiembre de 2008

Me lo diga Usted en la calle

La última salida extemporánea de la ministra de fomento no (sólo) es una demostración de sus modos barriobajeros y de su poca altura moral e intelectual, sino una prueba más de la patente incompetencia de ZP, que, en vez de haberla adjudicado la cartera de fomento, debía haberla puesto al frente de defensa, algo mucho más apropiado para sus modales cuarteleros y su aspecto, no se sabe si de sargento chusquero o bulldog enrabietado.

martes, 23 de septiembre de 2008

Las máscaras de Prada

No es facil imaginar que una persona con un aire tan serio, sesudo y circunspecto como Juan Manuel de Prada pueda haber escrito un libro como “Las máscaras del héroe”.

Si calificase esta novela como monumental, sin duda me quedaría corto, pues se trata de una obra ciclópea y megalomaníaca, una suerte de pirámide de Keops literaria. Pero lo que más trabajo cuesta creer es que este libro haya sido publicado cuando el autor era un mozalbete, apenas veintiséis años, pues cualquiera que lo leyese sin saber quién es el mismo supondría que se trata de un catedrático sesentón con un ejercito de becarios a sus ordenes para realizar la ardua tarea de investigación y documentación.

La historia en sí es un colorido (y un tanto esperpéntico) retrato de la bohemia, relatado en primera persona por un personaje de ficción, Fernando Navales, un crápula y calavera sin escrúpulos, aunque el verdadero eje de la misma es Pedro Luis de Gálvez, escritor bohemio, excéntrico y excesivo por excelencia. Tan sólo la carta inicial de este al director de prisiones merecería un libro aparte. A lo largo de la trama realizan notables cameos buena parte de los escritores de las generaciones del 98 y 27, así como gran número de personajes célebres de la época, conformando un argumento ágil y sumamente divertido. La prosa del autor es exquisita, quizás un tanto prolija y florida, pero sin caer en la afectación o el barroquismo, algo que lleva de nuevo a causar extrañeza, dada la edad del autor. La única circunstancia que podría inducir a sospechar de este particular es su excesiva afición por los episodios venéreos.

Con este, el primer libro que leo del autor, ha conseguido ganarme como lector incondicional. Animo a cuantos quieran pasar un buen rato (bien largo, casi seiscientas páginas) a que acometan su lectura.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Unidos por el EURIBOR

Lo acaba de decir un estudio (siempre, por exótico que pueda parecer el tema, hay un grupo de gente desocupada dispuesto a realizar un estudio sobre él): lo que nos une a nuestra pareja ya no es el amor, ni siquiera el sexo; tampoco la pasión por los hijos (los que de verdad sufren en las separaciones) sino el dichoso EURIBOR. Parece ser que el número de divorcios ha disminuido y la razón no es otra que la imposibilidad de pagar la letra de la vivienda conyugal y además costarse otra.

No es de extrañar ese aire místico y recogido que muestran los notarios cuando te reciben en su despacho, esa entonación de plegaria, casi letanía, con la que leen los contratos antes de su firma, pues son de sobra conscientes de que ellos, y no los curas, son los vicarios del Señor en la tierra, y de que lo que ellos unen queda bien atado, quizás no para siempre, pero sí durante un buen número de años, y sin riesgo de que el desamor, la rutina o una rubia de curvas imposibles lo malogre.

Acude a mi cabeza un eslogan, un tanto cursi, muy en boga en las joyerías hace unos años: “Hoy te quiero más que ayer, pero menos que mañana”. A esto cabría ahora añadir: “(EURIBOR + 0.75)”

PD: A.P.A. te dedico esta entrada, en tu condición de banquera aplicada.

lunes, 15 de septiembre de 2008

Un hombre en la oscuridad

Mentiría si dijese que no me ha decepcionado la última entrega de Paul Auster. Aunque el autor hace gala de su característica prosa hipnótica, con la que es capaz de atraparte aunque se limite a narrar cómo el protagonista envuelve un bocadillo, me veo obligado a afirmar que este es uno de esos casos en los que, partiendo de un planteamiento sublime, se acaba con un final absolutamente piojoso (como afirmaba Javier Pérez en el caso del Club Dante).

El arranque del libro es canónicamente “austeriano”; un articulista y crítico literario jubilado, dolorosamente viudo y casi inválido a causa de un accidente de tráfico, convive con su hija, abandonada por su esposo, y su nieta, cuyo novio ha sido asesinado en Irak: tres barcos desarbolados y a la deriva que coinciden al embarrancar en la misma playa. El articulista, que padece insomnio, por las noches se dedica a inventar una historia en la que un hombre es arrebatado de su “realidad” y aparece en otra paralela, en la que los Estados Unidos no están embarcados en la guerra de Irak, sino enfrascados en una contienda civil secesionista. Al protagonista de esta segunda trama, le encomiendan matar a un hombre (que, aunque desde del principio ya se sospecha, a mitad del libro se confirma que es el propio articulista inválido) para que la guerra civil deje de existir.

Este argumento, complejo y de múltiples ramificaciones entrelazadas, casi neuronal, sello de la casa, acaba siendo resulto de un modo chapucero, apresurado y de forma que le priva de sentido al resto de la trama, haciendo que el libro resulte ser un camino que no lleva a ninguna parte. Cuando uno anhelaba con ansia descubrir cómo Auster conseguía encajar este rompecabezas (lo cierto es que esperaba algo a la altura de Vértigo), él se limita a matar al personaje inventado, que el articulista le cuente a su nieta sus amores de juventud y se acabe el libro, sin más.

Se diría que el autor acabó sin fuelle, o llegó a un callejón sin salida, y terminó presuroso el libro presionado (a punta de pistola, o algo peor) por su agente, o que fue concluido por uno de sus negros menos talentosos, en una mañana de resaca y deseoso de marcharse de vacaciones.

Si he de ser sincero, me da la impresión de que el Auster que tanto me deslumbró en sus comienzos cada vez se va volviendo más opaco, tal vez por los efectos acomodaticios de la fama. Quizás no sea ajeno a este hecho el de que haya simultaneado la lectura de este libro con “Las máscaras del héroe”, de J.M. de Prada, y, aunque las comparaciones siempre sean odiosas, en este caso son particularmente despiadadas, máxime teniendo en cuenta el asombroso hecho de que el español publicase este libro con tan sólo veinticinco años. También puede ser que uno se vaya volviendo cada vez más exigente, es posible que demasiado (miedo me da releer mis antiguos escritos).

Como concusión, cabría decir que, aunque se trata de una novela que se lee con comodidad, incluso agrado, en la opinión de este humilde servidor el libro no vale el dinero que se paga por él ni es uno de los que volvería a releer. Si sienten curiosidad, sáquenlo de la biblioteca.

Un premio

Me acabo de enterar, gracias a un mensaje de mi “primo” lejano y estupendo escritor, Ernesto Ortega Garrido, de que me han concedido el Premio Internacional de Pensamiento del Concurso Internacional de Microtextos "Garzón Céspedes" 2008.

No deja de tener gracia que nada más me premien microtextos cuando lo mío es la novela, y que además me hayan galardonado ahora, cuando apenas concurso, ya que el escaso tiempo que consigo robarle al sueño y otros menesteres lo dedico a corregir mi tercera novela.

Aunque el premio no tiene dotación económica alguna, no deja de colmarme de alegría y satisfacción, ya que en esta afición tan ingrata, en la que uno cosecha tantos sinsabores y el único poso agradable agradable que suele quedar es la propia dicha que produce el trabajo en sí, cualquier pequeña gota se celebra como chaparrón sobre tierra reseca.

Como sé que algunos (en particular familiares y amigos) me van a reclamar el texto premiado, sobre todo porque es poco más de una línea y se puede leer sin temor a la fatiga ocular, al esguince de córnea o al desprendimiento de retina, lo reproduzco aquí:

“Viajero: quien entiende la vida como la búsqueda de la mayor distancia entre dos puntos.”

Noticia en Canal Literatura

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Cateados en septiembre

De nuevo, el informe de la OCDE ha vuelto a suspender a la educación española; y lo peor de todo no es esto, que ya es bastante malo, sino que este hecho no nos sorprenda en absoluto y, aún más lamentable, que nadie se rasgue las vestiduras a causa de ello.

Es cierto que los últimos gobiernos han hecho demasiados experimentos con la educación, en general poco provechosos, que muchos la han empleado como un arma arrojadiza y algunas autonomías como un instrumento para realizar proselitismo, que muchos padres contemplan los centros educativos como una suerte de guarderías y que la educación (la de los buenos modos) de nuestros estudiantes ha sido descuidada por los progenitores y, en general, deja bastante que desear, pero el problema de fondo no es ninguno de los anteriores, sino el poco respeto (de estima mejor no hablamos) que la educación inspira en la sociedad española.

En tiempos no muy lejanos, la educación era uno de los principales factores a la hora de determinar el prestigio social, si bien primero la cultura del pelotazo, después los “realities” y su exaltación del mamarracho y para terminar la deleznable moda del “bulling” grabado en el móvil y colgado en Youtube, han convertido los estudios en un fin poco apetecible y a las personas que los cursan en poco menos que unos “frikis”.

El verdadero problema es que no se quiere estudiar, y los centros educativos se han convertido en algo similar a centros de confinamiento.

A ver quién es el guapo que cambia esto.

lunes, 1 de septiembre de 2008

El disparate autonómico (y II)

Esta mañana escuchaba en la radio que tan sólo con la suma de los importes que figuran en los flamantes estatutos de Cataluña, Andalucía y Valencia, se llega al 74% del total del presupuesto autonómico. En una mesa con 17 comensales, al servir tercero ya casi nos hemos quedado sin melón.

Y es que, con la financiación autonómica, el gobierno se ha comportado con una irresponsabilidad inverosímil para alguien que tenga un mínimo sentido de estado (o que aspire a estar en el poder más de cuatro años). Para ser exactos, su comportamiento ha sido del todo semejante al de un jugador borracho que ha pasado una noche loca firmando pagarés por todas las mesas del casino y, al día siguiente, en plena resaca, se encuentra que se ha endeudado por mucho más de lo que alcanzará nunca su patrimonio.

Eso sí, a talante nadie nos gana.

lunes, 25 de agosto de 2008

El melón autonómico

Por los pelos (o por treinta monedas de plata) se ha librado mi queridísimo ZP de acudir al congreso a explicar cómo se compone este rompecabezas imposible donde faltan o sobran piezas, según quien lo mire.

Durante la pasada legislatura, hemos asistido al dislate de cómo primero una autonomía pedía la Luna, después otra, enrabietada, solicitaba Marte, para que al final otra, envalentonada, reclamase sus derechos sobre la Vía Láctea, y el gobierno, en un alarde de talante y capacidad de diálogo, ha concedido a todos absolutamente todo cuanto pedían. Lo malo es que, ahora, estas pérfidas autonomías van y solicitan que les den lo que les corresponde según sus flamantes, remodelados y ombligocéntricos estatutos, y resulta que no hay. En vez de admitirlo (o de haber cumplido con su deber y oponerse cuando fue el momento), este gobierno de la inoperancia y la negación de la verdad se limita a echar un poco de tierra, apenas dos paladas, sobre el cadáver y a rezar para que no apeste demasiado y aguante, aunque sea, hasta la próxima legislatura.

Aun así, esto no nos va a salir gratis, porque, para acallar a unos y a otros, va a tener que ir aflojando por aquí y por allá, sin dejar a nadie satisfecho, pero, al fin y al cabo, aflojando. Y no debemos olvidar que el dinero no es del gobierno, sino de nosotros, los pobrecitos contribuyentes, y que el gobierno se limita a administrarlo (o a jugar al monopoly con él, según como se mire).

Este servidor jamás ha entendido la supuesta utilidad del estado de las autonomías y siempre lo ha contemplado como una absurda multiplicación de cargos y organismos que sólo sirve para tirar dinero, un dispendio tolerable, a duras penas, en tiempos de bonanza, mas inadmisible con la que se avecina.

Por supuesto, en esta familia de hijos caprichosos y pedigüeños que son las autonomías, ninguno está satisfecho y todos quieren más. Las autonomías más favorecidas empiezan a solicitar que se revise la balanza fiscal. Ya puestos a revisarla, que se continúe con las provincias, los municipios, los barrios, las comunidades de vecinos, y al final, con cada uno de los contribuyentes: es decir, que se vaya al cuerno el modelo de estado de la solidaridad y que cada cual se apañe con lo suyo. Así no pagaríamos impuestos, y el que tenga trabajo que coma y el que no que ayune. Que cada cual construya sus veinte centímetros de autovía y se pague el médico cada vez que enferme.

A pesar de lo evidente de la situación, seguimos empeñados en hacer un pan con unas hostias, cada cual reclamando obstinado los derechos de su autonomía a un estado (al que no deben pertenecer) en apariencia ubérrimo e inagotable. Aquí tenemos el melón, abierto y ya medio podrido. Y además hay menos rodajas que comensales. A ver como sirves este postre, ZP.

lunes, 18 de agosto de 2008

La cuenta de la vieja

La “desaceleración acelerada” no se debe tan sólo a que los bancos no tengan ni un euro que prestar al insensato que decida invertir en ladrillos, ni a los cientos de miles de nuevos parados que se han generado en los últimos meses, sino a la sensación que tienen la mayoría de los ciudadanos, aquellos que no tienen cuenta de gastos en los presupuestos generales del estado y por tanto no pueden permitirse el lujo de pensar que estamos mejor preparados que el resto de Europa para capear este temporal, de que la cosa está fastidiada de veras, y, cuando uno se encuentra ante una tesitura así, lo primero que hace es apretarse el cinturón un par de agujeros.

Y para darse cuenta de que esto ya está sucediendo no se precisa conocer los indicadores macroeconómicos, que lo más probable es que el gobierno “cocine” hasta que resulten de su gusto, sino que basta con observar pequeños detalles de la vida cotidiana. Un servidor, que el año pasado y los precedentes sufría los monumentales atascos que se producían en la A6 todos los fines de semana, este año no ha encontrado ni uno sólo, ni siquiera este puente en el que media España celebra fiestas y siempre se producían embotellamientos antológicos. Y no sólo se trata de eso, sino que se puede ver bastantes mesas vacías en terrazas que antes siempre tenían cola, y, si se le pregunta al carnicero, al pescadero o a cualquier otro, sin excepción te confirmarán que se vende menos y que además la gente se decanta por los productos más baratos.

Pero claro, si uno vive en una torre de marfil y no sabe cuánto cuesta un café, puede osar decir que la cosa no está tan mal y quedarse tan fresco. Cuando no se ha perdido el empleo ni se pasan apreturas para llegar a fin de mes, uno se puede permitir alegrías dialécticas y dedicarse a jugar con el lenguaje, como si esto cambiase la realidad.

¿Y saben qué les digo? Pues que hacen muy requetebién. Si los votantes te lo permiten, ¿por qué vas a tolerar que la realidad te estropee un bonito discurso?

martes, 12 de agosto de 2008

Hipocresía

Estos días nos estamos enterando, gracias a los telediarios, de la existencia de una remota región llamada Osetia, y además, miren Uds., que hay una del norte y otra del sur. Por otra parte, es absolutamente sorprendente la fría asepsia con la que todos medios tratan la noticia y, hasta la fecha, este servidor no ha escuchado ni siquiera a un tertuliano marginal, levantar una voz indignada en contra del conflicto bélico, a diferencia de lo que pasó con la guerra de Irak. Lo mismo sucede con los gobiernos occidentales, tan ardorosos defensores de los derechos humanos; tan sólo se ha hecho patente la tibia queja de los americanos.

A uno, que nunca se ha vanagloriado de estar al tanto de los entresijos de la política rusa ni se conoce al dedillo la región, le da la impresión de que al gobierno ruso, que nunca se ha caracterizado porque el bienestar de sus ciudadanos (y más si son de los que no votan) le quite el sueño, le animan otros motivos distintos de los que alega como causa de la intervención. Entonces, de modo casual, te enteras de que esos territorios ignotos son atravesados por varios gaseoductos y oleoductos con los que Rusia nos abastece a buena parte de occidente y todo empieza a estar mas claro.

Los octanos ni me los toquen, oigan.

lunes, 11 de agosto de 2008

El timo de la estampita

Recomiendo encarecidamente leer hasta el punto final este enlace que he copiado del blog de Soboro. Explica, como no he visto en ningún otro sitio, el porqué de la crisis que estamos viviendo, que no se debe a otro motivo que a las malas artes de los “genios” que se dedican a inventar arabescos financieros, los de los sueldos de vértigo y contratos blindados, que no son otra cosa que versiones refinadas del viejo timo.

Ahora parecemos sorprendidos por la aparición de la crisis, pero antes nadie se hacía de cruces cuando se construía muy por encima de las necesidades reales de vivienda, se vendía muy por encima de su precio razonable y se daban créditos muy por encima de los umbrales de riesgo más temerarios. Hasta hace bien poco, la mayoría pensaba que el ladrillo era la mejor forma de inversión y que la vivienda jamás bajaría de precio, ¡y eso que ya estábamos viendo lo que pasaba en América! Y es que, en este mundo globalizado hasta las últimas consecuencias, caíamos en la infinita ingenuidad de pensar que lo que sucedía en Illinois no afectaba al vecino de San Quirico

Léanlo ustedes, y después me cuentan.

martes, 29 de julio de 2008

Borricos sobre ruedas

Ayer escuchaba en las noticias que una a “señorita”, por llamarla de algún modo, reincidente para más INRI, la habían sorprendido circulando a 219km/h. Si la limitación de velocidad es de 120km/hora, es del todo absurdo que la mayoría de los coches del mercado puedan superar con creces, muchos incluso duplicar, esta velocidad, cuando es algo que, de un modo muy sencillo, podría limitarse en la centralita electrónica del vehículo, que, por ejemplo, al los 140km/h cortase la inyección.

Este hecho revela una hipocresía absoluta de las leyes al respecto, que ningún gobierno, de cualquier signo, se ha dignado ni siquiera a estudiar, pues parece evidente que entran en liza intereses de la industria automovilística. El hecho sería equivalente a que vendiesen armas automáticas en el “super”, pero que luego una ley prohibiese su tenencia.

En vez de medidas sancionadoras y penales, ¿no sería mucho más lógica una ley que obligue a limitar la velocidad máxima de los vehículos? Pero claro, ¿cómo se justificaría, entonces, que te vendan un coche con trescientos caballos bajo el capó (y un borrico al volante)?

lunes, 28 de julio de 2008

El que no tiene pueblo es un “desgraciao”

Si se vive en Madrid, esto es una verdad incontestable. Y no sólo por el lujo que supone ir el fin de semana y dormir dos noches del tirón, además con mantita, sino porque en estas macrourbes, rodeados de millares de congéneres, no conocemos el nombre de pila del vecino de rellano. Uno se va al pueblo y parece que no sólo cambia su ubicación unos pocos quilómetros, sino que hasta se muda la personalidad: aquí se reparten los buenos días en cada esquina y se alterna amigablemente con el primero que aparece por el bar.

Aunque he nacido en una ciudad, pequeña, y llevo más de media vida en Madrid, reconozco que cada día me estoy haciendo más “de pueblo” .

martes, 22 de julio de 2008

¿Y ahora qué?

Las estadísticas siempre están referidas a un hipotético universo del discurso del que uno jamás forma parte; mientras que las cifras macroeconómicas no adquieren cara y nombre propio, las observamos con el distanciamiento propio de los números abstractos. Por eso hemos estado contemplando con frialdad, incluso con cierto regocijo, cómo este gobierno, de una forma bastante patética y en lugar de tratar de solucionar la crisis económica, se estrujaba las entendederas buscando circunloquios con los que evitar el maldito palabro.

Ahora que la crisis inmobiliaria en general, y de la construcción en particular, es una contundente realidad, no podemos ignorar el hecho de que cientos de miles de personas que acostumbraban a trabajar sin papeles, por días y con unos elevados ingresos (según pude ver en un reportaje de televisión, más de doscientos euros al día), se han quedado sin trabajo y sin subsidio de desempleo que mitigue esta situación. Esto ya ha dejado de ser una fría cifra para convertirse en una escalofriante realidad. Haga usted el ejercicio mental y póngase en su lugar: ¿se conformaría, en su caso, con meter las manos en los bolsillos y quedarse sin hacer nada? Esta situación se va a convertir, a no mucho tardar, en un problema social y de orden público de primera índole, y los que deberían buscarle solución se dedican a festejar que llevan cien días sin hacer nada.

miércoles, 9 de julio de 2008

El gobierno de los gestos.

Si algo caracteriza a este gobierno, “talantudo” y zapaterista, es su profusión de guiños a cuanto colectivo se le pone a tiro ante la más mínima sospecha de que con ello se pueda arañar un voto. Por eso no es de extrañar que el resultado de su congreso haya sido un puñado de gestos dirigidos a las mujeres y a los emigrantes (parafraseando el anuncio de un conocido refresco: a los gays y las lesbianas, a los sin papeles y a los desempleados, a los jóvenes e iletrados…)

Lo malo es que, con esta profusión de gestos, apenas les sobra tiempo y energía para nada más. Tanto gesto, tanto guiño, tanta alharaca, aspaviento y cucamona, vacíos por completo de contenido alguno hasta el punto de convertirlos en “tics”, ¿no les trae algo a la cabeza?

A mí sí: un tonto de baba

jueves, 3 de julio de 2008

Vivo sin vivir en mí.

A diferencia de mi paisana, no espero una vida más alta, sólo más tranquila.
Gastadas, y casi olvidadas, las breves vacaciones, uno se enfrenta a la cruda realidad como si se tratase de una fuerza de la naturaleza, con la resignación ovina de quien asume lo inexorable. Asediado desde múltiples frentes simultáneos, un servidor se apresura a atender a lo urgente y se olvida de lo importante. Un paso fugaz por la oficina me depara miles de correos, en su mayor parte spam, y multitud de asuntos que van a tener que esperar, pues uno no ha aprendido, todavía, a dividirse como las amebas.

Este fin de semana a montar muebles de cocina en el pueblo, y el lunes a Canarias. Después, Dios dirá.

jueves, 19 de junio de 2008

Quema de libros.

Reproduzco aquí el comunicado que me han hecho llegar mis buenos amigos de Maghenta:

Maghenta Editorial invita a quemar ejemplares de uno de sus libros en las próximas hogueras de San Juan.
Editorial Maghenta quiere celebrar el próximo solsticio de verano con fuego y libros. Solicita a sus lectores una dirección postal y el lugar donde pasarán la noche de San Juan para enviarles por correo un ejemplar de la obra "Bt Portman, el último petrolero" de Diego Meca.
Los responsables de la editorial se acogen a la cita de Ray Bradbury:
"hay peores cosas que quemar libros, una de ellas es no leerlos", en el convencimiento que nadie se atreverá a leer la obra mencionada, por lo que invitan alegremente a prenderle fuego. Eso sí, también solicitan una foto digital del momento del incendio del libro, que deberán enviar a la dirección maghentaeditorial@gmail.com
Maghenta propone a sus lectores sentirse cómplices de Carvalho, "que prendía sus hogueras con letra impresa"; a disfrutar de ser el último aliado de Henry Miller, "empeñado en incendiar todas las bibliotecas del mundo", o de un espíritu tan romántico como el del Kafka "que quiso alumbrar la inmortalidad con la quema de sus obras completas".


No deja de ser curioso que una editorial fomente la quema de libros, aunque si uno se entera de lo que les hizo el autor (merece la pena leerlo aquí, pasando todas las diapositivas del slideshare), lo que extraña es que no se decidieran por hacer lo propio con el autor.

Por cierto, pasado mañana me voy Almerimar, esta vez de vacaciones.

sábado, 14 de junio de 2008

El reino de los cielos

No deja de tener gracia que este gobierno de tibiezas y medias tintas, que lo único en lo que aparenta mostrarse firme sea en su carácter republicano y en su laicismo militante y beligerante, haya acabado por instalarse en el reino de los cielos. Y no digo esto por que el buenismo de opereta del que hace ostentación le haya valido la salvación eterna, sino porque hace tiempo que ha perdido contacto con los problemas terrenales que padecemos los que no le podemos pasar al erario público el cargo por las reformas del pisito, también del estado.

En el congreso, Zapatero sigue negando la existencia de la crisis, a despecho de los cientos de miles nuevos parados, del precio del gasoil, de los pisos que no se venden ni regalados y de que las estanterías de los supermercados, en las que anteayer escaseaba de todo, retrotraían la memoria a la posguerra y las cartillas de racionamiento.

En el centro de este gobierno avestruz, al que sus votantes permiten ignorar la realidad a base de rodearla con el lenguaje, de modo que en vez de crisis tenemos aceleración de la desaceleración y donde los trasvases son reasignaciones temporales de caudal, se yergue su ministra tótem, la “miembra”del gobierno Aido. Esta señora iletrada e inexperta, a la que la han puesto a la cabeza de un ministerio sin contenido, ha entendido perfectamente la dinámica del gobierno y el predominio del lenguaje sobre la terca y pérfida realidad, por eso se empecina en que la ilógica y machista Real Academia acepte el término “miembra”.

La oposición tampoco es ajena a estos afanes divinos, y mira al cielo y aguarda el maná. Rajoy, a quien le estorba la vieja guardia que heredó de Aznar, reza para que estos molestos compañeros se descabecen solos y le presenten la ofrenda en bandeja de plata. Aguirre, y quién sabe más, que quiere ser califa en lugar del califa, pero que no se atreve a levantar la cabeza, no vaya a ser que se la afeiten, dirige sus plegarias para que sea Rajoy el que se marche y le facilite la tarea.

Queda claro que los únicos que vivimos en la tierra, por no decir en el purgatorio, somos los de siempre, los que pagamos impuestos.

martes, 10 de junio de 2008

Doce cuentos con premio


Vuelvo a hablar en este rincón de Jesús Tíscar, uno de los escritores más originales y talentudos del panorama actual (seguro que también sería uno de los más controvertidos si lo leyesen más).

Acabo de releer 12 cuentos con premio, una recopilación de cuentos galardonados del autor y que nada tiene que envidiar a otros volúmenes que han recibido grandes premios al conjunto. Antes de hacerme con el libro, ya había conseguido “pescar” alguno de los cuentos en la red, como “El convento de las niñas muertas”, ganador del prestigioso premio de la Asociación de la Prensa de Ávila, o mi favorito, una auténtica obra maestra, “Breve noticia de un folletinista provinciano de éxito”, con el que obtuvo el segundo premio del Fernando Quiñones. Incluso así, la impresión que produce el conjunto es mucho mayor que la suma de sus partes, pues entre los distintos cuentos se desarrollan indudables sinergias que potencian el resultado final. En “Obscenus” se vislumbra ya la estrella que estalló en supernova en “La poetisa”, y algunas obras, de auténtica paleontología del autor, como “Los satélites de Marte”, de 1996, prueban que el jienense lleva ya muchos años escribiendo con un nivel soberbio.

Una lectura indispensable; eso sí, quien no tolere el submundo freudiano de Tíscar, mejor que no se acerque a este libro.

lunes, 2 de junio de 2008

Las corrientes oceánicas, de Félix J. Palma.

Antes de abordar este libro, con el que consiguió el premio Luís Berenguer de novela, me gustaría contar otra anécdota relacionada con el autor.

Esta mañana, mientras que un taxi me llevaba al aeropuerto, he podido escuchar en la radio que, en Japón, una mujer de cincuenta y tantos años ha estado más de un año viviendo en un armario de otro hombre sin que este se enterase. Hace unos días, reseñaba aquí “Las interioridades”, del mismo autor; el cuento que da título al libro, uno de los mejores que ha leído este servidor, narra las andanzas de una particular fauna que pulula por los roperos ajenos. Uno admiraba esta historia justo por la maestría demostrada al narrar una situación tan fantástica e inverosímil haciendo gala de tal coherencia interna que uno se traga cada palabra sin pestañear, ¡y resulta que hay un caso real que parece plagiar al cuento!

Las corrientes oceánicas es un libro que, cuanto menos, podemos calificar como “particular”. El comienzo te hace sentir que vas a disfrutar de una obra maestra, pues arranca haciendo exhibición de un lenguaje de una riqueza exquisita, alejado de la habitual tendencia al barroquismo del autor, y repleto de unas observaciones que evidencian una agudeza y una perspicacia extraordinarias. Por desgracia, los preámbulos de la historia se prolongan durante la mitad de la novela, que te causa la impresión de estar leyendo un cuento extralargo, de una densidad inaudita, y que a mi casi me obliga a abandonar la lectura. En el tercer cuarto del libro, la narración sufre un giro radical, y el autor desarrolla una trama sorprendente, que te incita a devorar las páginas. El desenlace no está a la altura de la trama, pues es forzado, inverosímil y, por momentos, pueril. Incluso, en ocasiones, los personajes actúan con evidente desprecio a toda coherencia interna, incluso a la de la propia historia. El epílogo es memorable y bien podría ser considerado, en si mismo, como un cuento extraordinario.

A decir verdad, no tengo clara cuál es mi opinión sobre el libro, y si alguien me obligase a dar un veredicto tajante sobre el mismo (si me ha gustado o no), con sinceridad, no sabría qué decir.

Para los envidiosos: esta semana también estoy en Canarias.

viernes, 23 de mayo de 2008

jueves, 22 de mayo de 2008

Por qué sigue atentando ETA

Está claro que no es por la (sin)razón, descabellada e ilusoria, que se atrevió a apuntar Rubalcaba a principios de semana, cuando todavía no podía sacar pecho por las detenciones, que no era otra que ETA atentaba porque estaba débil. La causa tampoco radica en que los etarras piensen que volando casas cuartel van a conseguir la “ansiada” independencia, ni tan siquiera se debe a un intento de devolver los golpes al “opresor e imperialista” estado español, del cual se ve que no forman parte.

La causa es mucho más sencilla: toda esta gente son profesionales, y el detonador y la nueve milímetros son su medio de vida, que no van a abandonar más que cuando la policía los meta entre rejas. Pero no sirve de nada encarcelar a estos individuos, ni tampoco a los supuestos dirigentes “políticos”, si se les sigue permitiendo abonar el campo en el que crece su cantera.

Uno se puede tomar tranquilamente un vino en una errikotaberna rodeado de propaganda proetarra, asistir a una ceremonia municipal donde se nombra hijo predilecto a un asesino o enviar a sus hijos a ciertas eikastolas donde se imparte lo que se imparte. Aunque parezca mentira, todas estas actividades le salen gratis a quienes las realizan, en buena parte por la vergonzosa indolencia (por no decir descarada connivencia) del gobierno vasco y de la policía que está a sus órdenes, pero también en cierta medida por el cambio de rumbo tomado por el gobierno central a raíz de la falsa tregua.

La única forma de acabar con el terrorismo es lograr que cada paso previo de acercamiento a ETA se pague, y muy caro, y que todo el mundo tenga claro de sea cual sea el color del siguiente gobierno esto va a seguir siendo así y, por tanto, nadie pueda albergar esperanza alguna. Y si el gobierno autonómico no asume sus responsabilidades, el estado debería recuperar las competencias, tan sencillo como esto.

sábado, 17 de mayo de 2008

Ceremonias de interior


Este libro, que le valió a Ignacio Ferrando el prestigioso premio Tiflos de cuento, y en especial el relato que lo encabeza (y el mejor a gusto de un servidor), “Yardbird”, serviría como un perfecto y canónico ejemplo, compendio de los cursos de escritura creativa.

El arranque de “Yardbird”, un hombre, en silla de ruedas, que quiere aprender a tocar la suite Yardbird de Charlie Parker para enamorar a su vecina, una francesa sin brazos de la que está patológicamente prendado, motivo por el que se dedica a moldear obsesivamente Venus de Milo, supera en mucho el paradigma del hombre sin brazos que me quería vender una foto de mi casa, de Carver.

Aunque Ferrando derrocha imaginación y hace gala de un envidiable y preciso estilo, el libro me produce la misma impresión de matemática (y fría) perfección que una sonata de Mozart. Quizás no le vendría mal un poco de ese toque de vísceras y bajos instintos que derrama por quintales el genial Jesús Tíscar.

Por cierto, la imagen del músico en la azotea me trae a la cabeza el relato que ya comentamos aquí de Felix J.Palma en referencia a “La Campanella”, si bien, después de lo que contado sobre este particular, no seré yo quien hable de plagios.

De nuevo al hilo de los plagios, ayer leí, pescado en la web, un relato del citado Félix J. Palma –lo más probable es que sea de la época en la que gastaba dientes de leche– con notables semejanzas con uno que he escrito yo hace un par de meses. En el suyo, una bañera asesina poseída por el diablo se dedica a acabar con todos los ligues del narrador. En el mío, una nevera, golosa y vengativa, engulle (dejando apenas las bragas) a las mujeres de las que no sabe como deshacerse un enfermizamente apocado protagonista.

Por menos, más de uno me ponía un pleito.

lunes, 12 de mayo de 2008

El síndrome de la lavandería

Una vez más, vuelvo a Jack London y a su obra más emblemática: “Martín Edén”. El último mes, pero especialmente la última semana, uno se ha sentido como Martín cuando trabajaba en la lavandería, agotado y embotado, y sin hacer otra cosa que trabajar y satisfacer (en precario) las necesidades fisiológicas más primarias, sin tiempo ni ganas de leer (de escribir ya no hablamos).

Así que si no respondo a sus mensajes ni visito sus páginas, no se piensen que me he vuelto misántropo (aunque tampoco lo descarten) y confío en que esto sea un episodio temporal (y esperemos que breve), servidumbre del trabajo que me da de comer.

miércoles, 30 de abril de 2008

La espina de la amapola (reseña)


Con este sugerente título, el Zamorano afincado en León, Javier Pérez, presenta su segunda novela de la mano de Planeta. Al igual que en su primer libro, “La crin de Damocles”, que le brindó el premio Azorín 2006, la trama es coral, polifónica y compleja, como una composición de Tomás Luis de Victoria. Edificada a base de capítulos breves, la acción va saltando de un personaje a otro mientras que dibuja una historia ágil y dinámica, que evoluciona de modo lineal y en “crescendo” hasta el vibrante desenlace final, sin escamotear información ni tender alevosas trampas al lector, nobleza que es de agradecer en los tiempos que corren. A semejanza de la primera entrega, también está protagonizada por Müller, el tenaz comisario de asuntos políticos, en esta ocasión reconvertido en azote del naciente crimen organizado.

Ambientada en 1923, en la Alemania de entreguerras, con el partido comunista debilitado y los principales dirigentes nazis encarcelados, una nueva amenaza se cierne sobre la abatida nación que sueña con salir de la miseria: las emergentes organizaciones de traficantes de morfina. En un país paupérrimo, donde las heridas de guerra han generado multitud de adictos en los hospitales de campaña, el tráfico de opiáceos se perfila como un negocio en auge del que tratarán de hacerse amos hombres sin escrúpulos, que no dudarán en desatar una cruenta guerra en las calles para hacerse con el control de tan suculento negocio. El propio Hermann Wilhelm Göring, creador de la Luftwaffe y segundo de Hitler al comienzo de la guerra, herido durante el Putsch de Múnich, circunstancia que lo convertiría en adicto a la morfina, es uno de los villanos de la historia.

Bajo estas premisas, el comisario Müller tiene que enfrentarse a los traficantes y soportar la presión del nuevo ministro, un superior concebido según los cánones del género negro: irracional, despótico y que no hace otra cosa que entorpecer la labor de su subordinado.

Un libro, sin duda recomendable, de un escritor que va a dar mucho que hablar: recuerden el nombre (su mérito tiene, lo reconozco).

martes, 29 de abril de 2008

Un gobierno de chiste

La gestión que se ha hecho de la crisis del aceite de girasol ha constituido todo un manual de qué es lo que no debe hacerse en estas circunstancias. Y, además, tienen la desfachatez de decir que no están para satisfacer la curiosidad de los periodistas (será porque los periodistas van a la rueda de prensa sólo para reírles los chistes).

Este gobierno a mí me recuerda a Homer Simpsom a los mandos de la nuclear, apretando botones al buntuntún, y me tiemblan las rodillas cuando pienso en que de estos “figuras” depende la gestión de la crisis económica en la que estamos inmersos.

lunes, 28 de abril de 2008

Pata Palo y secuaces

Como cabía esperar, este gobierno ha resuelto el incidente del “Playa de Bakio” de modo vergonzante y de tapadillo, muy en su línea. Por supuesto que había que pagar, pero a mi me hubiese gustado ver en la tele a un Zapatero digno (si se me permite la contradicción) afirmando sin vergüenza que había pagado, pero que lo de Sarkozy había sido una mierda al lado de la que le iba a organizar a los piratas a partir de ahora. Pero este gobierno de tibiezas y talantes se limita a aflojar bajo la mesa y a eludir respuestas, y en ningún modo cabe esperar firmeza o decoro alguno en sus posturas.

En cualquier caso y con todo respecto a las víctimas y a sus familias, este suceso no deja de ser una anécdota que, en el fondo, le ha venido bien al gobierno, pues todos estos días no se ha hablado más que de él y en los venideros cabe imaginar otro tanto, mientras que se ha olvidado a los verdaderos y temibles corsarios que se ciernen sobre todos y que responden a nombres tan temibles como “Desaceleración” (“Crisis” para los amigos), “IPC” y “Destrucción de Empleo”, liderados por el temible capitán “Euribor”.

Que nos pillen confesados.

miércoles, 23 de abril de 2008

Vivienda a cambio de sexo

Esta mañana lo escuché en la radio, y no hay más que rezarle un poco a San Google para comprobar que diversos portales están plagados de anuncios en este sentido.

¡Menos mal que Solbes empieza a recortar sus previsiones, pues la economía va tan mal que hasta el sexo se paga en especie! La idiosincrasia española hace que, aunque no tengamos qué llevarnos a la boca, siempre hallemos algo para vicios, y si estos se empiezan a adquirir mediante trueque, es que la cosa es preocupante de veras.

lunes, 21 de abril de 2008

¡Y tú más!

Este rifirrafe que se traen en el PP a mi me recuerda a una disputa entre dos muchachuelos bravucones que no se atreven a llegar a las manos, más por temor a la derrota que al adversario.

Al margen de la anécdota, me parece profundamente inmoral la falta de democracia interna de los partidos, más parecida a la democracia orgánica del Caudillo invicto que a lo que debería ser. Cualquier intento de aspirar al liderazgo se considera casi como un sacrilegio, y al aspirante se le ve como un peligroso cismático.

Que conste que no admiro nada a la “cultura” (fíjense que entrecomillo la palabra) americana, pero en ciertas cosas, como en esta, nos dan sopas con honda.

viernes, 18 de abril de 2008

Todos seremos iguales

Aunque unos lo sean más que otros, permitan que cite a Orwell. Se han cargado el ministerio de agricultura y, en su lugar, han creado este sofista ministerio de la igualdad.

De aquí a medio año, el filete de añojo será tan exótico como las angulas de Aguinaga, pues se están sacrificando cuando nacen a todos los terneros, debido a que el precio de mercado a las dos semanas de vida es bastante inferior al de la leche que se beben en estos quince días. El precio de los cereales (con los que se ceba al ganado) está por las nubes a causa de que a nuestro genial gobierno se le ha ocurrido apostar por los biocombustibles (sin preveer nada ni pensar en las consecuencias), y el del petróleo, que redunda en el de combustibles y fertilizantes, todos sabemos cómo está.

Aun así, es mejor ignorar todo esto y, cargándonos el ministerio, echamos una capa de tierra sobre el problema, rezando para que el muerto permanezca en su sitio al menos otros cuatro años. Y al transvase del Ebro se le llamará traslación espaciotemporal de óxido de hidrógeno en estado líquido, o cualquier otra majadería, como si eso no supusiera llevar agua de un sitio a otro. Y creamos un ministerio, desprovisto de contenido real, en torno a una bonita palabra. Puestos a ello, podrían haber creado también el ministerio del talante. Ya que este presidente se ha empeñado en gobernar a base de linguística, a ver si alguien le explica que talante, en sí, no es nada; otra cosa es que se diga talante moderado, talante autoritario, etc.

El resultado del experimento

En primer lugar, agradeceros vuestra colaboración a todos los que os habéis prestado a participar en él.

Aunque todavía me falta alguna respuesta por recibir, me atrevo a publicar los resultados porque son unánimes; todos los que me han contestado entendían que el comisario estaba de alguna forma implicado en el asesinato del fiscal anticorrupción, y de ahí su interés por acabar con el ruso: en eso habéis acertado todos, algo de lo que me alegro, pues era la parte más importante y la que daba sentido a la trama. El segundo punto, es donde todos habéis hecho aguas (o las he hecho yo, por no haberme explicado con más claridad), y es por qué el ruso, si era una suerte de “Super-Rambo” se deja atrapar como un corderito por un novato y un subinspector calzonazos; lo que el autor tenía en mente era que el ruso era un cabeza de turco; si de verdad hubiese sido quien decía el comisario, los protagonistas hubiesen terminado con el pescuezo roto o un par de balas entre las costillas.

Dice Javier Perez que en el relato negro todo debe justificarse; yo no opino así, sino que creo firmemente que en el relato negro, como en cualquier otro, la acción y los personajes deben ser coherentes con las premisas, si bien no es preciso que las expliquen al detalle; es más, un cierto margen de interpretación, como al parecer ha tenido este cuento (sin pretenderlo, todo hay que decirlo), hasta cierto punto lo enriquece.

QUEDA PROBADO, amigo Javier, que, al menos en este caso, el más raro de los dos eres tú, y lo único que lamento es que no nos hayamos apostado una buena cena (y que conste que tengo un apetito desordenado).

Aun así, debo confesar que no las tenía todas conmigo, pues, en más de una ocasión, he comprobado que el sentido que uno tiene de lo que es obvio no coincide con el del resto de los mortales. Para ilustrarlo les pondré un ejemplo, bastante ilustrativo.

Aquí donde me ven, este servidor fue uno de los socios fundadores de la asociación abulense de heráldica y genealogía (también el único causante de su disolución, pero eso no resulta tan honroso). El caso es que, como primera actividad, dicha asociación pretendía editar un boletín. Como, por supuesto, no tenía (y sigo sin tener) la más pajolera idea de heráldica o genealogía, escribí un relato humorístico que estaba protagonizado por un tipo bastante cursi (que se autodefinía como erudito, historiador y tasador de embudos) que en un lenguaje bastante pedante narraba cómo compró un escudo a un moro en el rastro. En la jerigonza heráldica, describía el contenido del escudo: un balde (que es como se llama en mi tierra a un barreño pequeño) y unos rábanos; en la parte trasera del escudo había una leyenda (encimadetinajapan, sin espacios, tal como se escribía en la edad media), y, al final del relato, el protagonista se daba cuenta de que algunas de las letras, en vez de grabadas, estaban pintadas con purpurina. La cuestión es que las dos gracias del relato, el apellido del escudo (Valderrábanos, uno bastante famoso en Ávila) y que si quitabas de la leyenda las letras pintadas con purpurina quedaba “made in japan”, no fueron entendidas por ninguno de los que leyeron el relato, y eso que era una caterva compuesta por los más asquerosamente culturetas de la ciudad.

A los que no os haya dado tiempo a enviar vuestra respuesta, la podéis dejar aquí abajo.

lunes, 14 de abril de 2008

Y, al que no quiera ser libre, le obligaré a serlo

Esto era lo que decía “Pepone”, el alcalde comunista del pueblo de “Don Camilo”; algo no demasiado diferente viene a ser el nuevo ministerio de la igualdad.

Es típicamente socialista (en realidad debería decir PSOE-ista, pues se confunde la parte con el todo) esto de “imponer” la libertad a golpe de ley, y típicamente zapaterista esto de tratar de concretar conceptos abstractos y difusos, si se me permite la antinomia, como la “alianza de civilizaciones” o el “ministerio de la igualdad”.

En todo caso, esta forma de pretender forzar la igualdad a base de decreto y calculadora en ristre, lo que provoca justamente es generar mayor desigualdad e injusticia. Si se desea de verdad fomentar la igualdad, lo que hay que hacer es crear las circunstancias que la favorezcan, como por ejemplo que haya plazas de educación infantil para todos los que las soliciten (en Madrid son algo casi tan extraordinario como los pisos de protección oficial), que estos centros no cierren todo el verano, fiestas locales, nacionales y extracomunitarias, así como que no te manden el niño de vuelta a casa porque tenga un resfriado y treinta y siete grados y medio (no estaría de más que contasen con una suerte de mini-hospital para estos casos).

Y lo peor de todo es que estos pseudoministerios, sin funciones reales, lo que hacen es gastarse un Potosí, que pagamos los ciudadanos de a pie con nuestros impuestos, en inútiles campañas publicitarias (cómo se explican si no el sorprendente mamporrerismo de todas las televisiones durante la campaña).

No estaría de más que este ministerio se emplease a fondo en que cualquier ciudadano, con independencia de que viva en Andujar, en Irún o en Sabadell, tenga los mismos derechos, pero, no sé por qué, me da que no van a ir por ahí los derroteros.

Se buscan cobayas humanos…

… para un pequeño experimento literario, aunque, más que tal, casi lo podríamos calificar como psicológico. La idea ha sido de Javier Pérez, así que, si surge alguna reclamación, ya sabéis a quién hay que dirigirla.

La cuestión a dilucidar radica en lo que consideramos evidente; en este caso se trata de un cuento narrado en primera persona, que, como no puede ser de otra forma (ya que el narrador es un mero testigo y no tiene por qué saber más que el propio lector), cuenta el qué, pero no el porqué, y da la casualidad de que Javier Pérez y yo tenemos visiones diametralmente opuestas sobre lo que no se cuenta (el porqué), por lo que me tomo la libertad de solicitar vuestra colaboración para averiguar qué opináis vosotros.

Los interesados podéis enviarme un correo a sombraschinescas@yahoo.es y yo os responderé con el cuento de marras. Os advierto que el relato es uno de los más bestias que tengo (aunque todavía hay alguno que lo supera) y puede herir algunas (por no decir casi todas las) susceptibilidades.

Gracias anticipadas.

miércoles, 9 de abril de 2008

¡Horror, estamos en crisis!

¡Menos mal que Zapatero nos ha iluminado! Porque como los pobres españolitos no vamos a la compra, ni llenamos el depósito, ni pagamos hipoteca, ni conocemos a nadie que lleve tres meses tratando, en vano, de vender un piso, no hubiésemos sido capaces de darnos cuenta por nuestra propia idem.

No sé qué me fastidia más, si que me tomasen por tonto cuando hace poco más de un mes se negaba esto mismo por activa y por pasiva, o que den por supuesto que tengo memoria de pez, afirmando con total desvergüenza lo que antes se negaba con igual vehemencia. En todo caso, lo que me fastidia de verdad es que la mayoría actúe como si no le importase ni lo uno ni lo otro.

viernes, 4 de abril de 2008

Nada nuevo bajo el sol (y II)

Debe ser algo muy nuestro eso de tener gobernantes inoperantes, despreciados y ninguneados por el resto de sus colegas, mientras que el españolito de a pie se calza los machos y pone en su sitio a tudescos y levantiscos de turno. Ahora ya no se trata de Felipe IV y los heroicos tercios, sino del Getafe (que conste que no me gusta en absoluto el fútbol) que le dejó bien claro quién era a Beckenbauer, que con manifiesta desidia alardeaba de no conocerlo, mientras que vemos a Zapatero abochornado, con cara de pobre niño aburrido al que han forzado a acudir a una fiesta de cumpleaños donde nadie quiere jugar con él. Esto es lo que pasa cuando acostumbras a codearte con los piojosos y raterillos del barrio, y luego tu mamá se empeña en que alternes con la “gente bien”, en cuya puerta te has cagado: te toleran, por ser tu mamá quien es, pero no te admiten como un igual, de sobra saben quién eres tú.

Eso sí, con Polonia y Australia de maravilla.

viernes, 28 de marzo de 2008

La espina de la amapola

El gran escritor Javier Pérez, ganador del Premio Azorín en 2006 (entre otros muchos) y buen amigo virtual, acaba de sacar un nuevo libro, aquí podéis ver una presentación: Presentación de la espina de la amapola
Si alguno leísteis mi reseña sobre “La crin de Damocles”, seguramente estéis deseando meterle mano a esta nueva entrega protagonizada por el comisario Müller.

Yo ya tengo mi ejemplar, lo he conseguido en la papelería de Paracuellos, lo que significa que puede comprarse en cualquier sitio.

jueves, 27 de marzo de 2008

Nada nuevo bajo el sol.

Decía Raymond Chandler, el gran maestro que supo llevar a cabo el milagro de elevar un subgénero a la categoría de arte: ”Los escritores son todos unos proxenetas. Prostituyen lo que ven y a la gente que conocen y le dan una vida nueva en un libro, negro sobre blanco”.

Por segunda vez, como aconteció con la frase de Auster en Leviathan, que cito en una de mis primeras entradas (Cómo se gestó la criatura), uno se cree que es original y se encuentra con que otro escritor describe impúdicamente esas impresiones que uno creía propias y únicas (y hasta cierto punto vergonzantes).

Yo no construyo a mis personajes en función de la gente que conozco, pero con frecuencia, de repente, un personaje, por propia iniciativa, asume la forma de alguien que existe y, desde ese momento, este particular me ayuda a que la historia tenga más consistencia. Y no sólo lo hago con los personajes, sino con situaciones, lugares e incluso manías de la gente. Esto hace que mi esposa piense que mis escritos no son otra cosa que mi autobiografía mal contada y, por mucho que me empeñe en hacerle ver que son ficción, no existe forma humana de sacarla de sus trece, y eso que a menudo, además de proxeneta, ejerzo de Dr. Frankenstein, pues compongo un personaje a base de los retazos de varios.

Si es difícil de veras ser original, cómo habrá de serlo el convencer a los demás de que lo eres.

En ello seguimos, contumaces (que diría Javier Pérez).

La próxima semana me voy a Portugal, a ponerme hasta arriba de bacallhau.

martes, 25 de marzo de 2008

Sin papeles

En esta ocasión, no estoy hablando de los ecuatorianos que levantan las calles, ni de subsaharianos, carne de patera e invernadero, ni tan siquiera de chinos prodigiosamente longevos (¿Alguien ha presenciado el sepelio de un chino?), sino de notables dirigentes socialistas que no tienen el carné del partido.

Ha tenido que ser Ibarra quien levante la liebre; ese tipo bajito y con cara de perpetua mala leche que, gracias a su presidencia vitalicia, tiene bula para decir lo que realmente piensa (¿No es notable que esto sea notable?). El presidente extremeño acostumbra a decir verdades como puños, pero también acostumbra a soltarlas como si fueran puñetazos; en cualquier caso, uno, que no le profesa demasiada simpatía, no puede dejar de quitarse el sombrero y decir: ¡Olé tus huevos!

Aunque a muchos no les guste, los últimos días la izquierda está arrojando mucha más carnaza a los medios que la derecha, por lo que tendremos que hablar de ella, aunque nos tachen de ser de “derechas” y, lo que es peor, de “intelectual”, ¡vaya usted a saber qué significa esto!

domingo, 23 de marzo de 2008

Las interioridades

Las interioridades, el cuento que encabeza y da título a libro con el que Félix J. Palma ganó el Tiflos en el 2001, es uno de esos cuentos por los que muchos escritores, entre los que me incluyo, matarían a cambio de haberlos firmado, y lo que tiene más mérito (o más delito, según como se mire) es que el autor, cuando salió este libro, tenía apenas treinta años. El resto del conjunto no esta a la misma altura, es imposible ser sublime sin interrupción; aunque son magníficos cuentos, el primero les deja el listón demasiado alto.

A vueltas con este cuento, hace unos días comentaba en este blog (Sobre plagios ) que a Oscar Alonso Álvarez le acusaban, bastante acaloradamente, de haber plagiado a Las interioridades por meras similitudes formales y estilísticas; pues bien, uno de los cuentos del libro (En el tejado, el violinista) versa sobre un violinista y La Campanella, de Paganini, exactamente igual que uno de mis cuentos, que pena de concurso en concurso. Miedo me da como alguien se entere.

En cualquier caso, una lectura indispensable, sobre todo si eres uno de esos bichos raros que se aventuran a coger un libro de cuentos.

lunes, 17 de marzo de 2008

Soldarse al puesto

¡Y yo pensaba que estaba endeudado! Mi hipoteca, al lado de los diez y seis millones de euros (casi tres mil millones de las antiguas pesetas) que debe IU, se me antoja una fruslería.

Y el Sr. Llamazares dice que no deja su mullido escaño de diputado, que para eso lo han votado. Francamente, tendrá gracia que el nuevo dirigente de IU, cuando lo haya, no goce de plaza en el congreso y tenga que arrastrarse por los programas cardíacos, las tertulias mañaneras y los “talk show” vespertinos para narrar las maldades del sistema capitalista y la perfidia de la patronal; seguro que echará de menos al extinto tomate.

En cualquier caso, no puedo culpar por ello al Sr. Llamazares, pues yo mismo, si pillase un chollo semejante, me soldaría al puesto como una lapa y tendrían que separarme de él con soplete y escoplo.

jueves, 13 de marzo de 2008

La poetisa


A Jesus Tíscar, otro de los míticos pobladores del foro de PL.com, se le puede acusar de muchas cosas, pero no cabe echarle en cara el hecho de que carezca de originalidad. El universo tiscariano, un mundo concebido a imagen y semejanza de los desvaríos de un psiquiatra freudiano majara al borde del coma etílico, donde reinan soberanos los instintos primarios y las más bajas pasiones, es tan personal e innovador como su estilo o su lenguaje.

Uno, que con anterioridad se había leído el resto de la obra impresa del autor (“Via Crucis”, “Colección de impresentables” y “12 cuentos con premio”), pensaba inocentemente que le había cogido el tranquillo al jienense, pero debe reconocer que “La Poetisa” lo ha sorpendido con el pie cambiado, y es que, aunque la esencia de este libro sea básicamente la misma que la de los otros –eso sí, más pura y concentrada– de algún extraño modo es radicalmente distinto

Reconozco que no he podido evitar, aunque el personaje de la poetisa (ninfómana, asesina en serie y caníbal) es uno de los más depravados que cabe imaginar, que a menudo acudiera una sonrisa a mi boca.

En verdad, no estoy seguro de si “La poetisa” es uno de los libros más geniales que he leído últimamente o si, simplemente, no es más que la deyección de una mente enferma, pero, en cualquier caso, no puedo dejar de recomendar su lectura; eso sí, los amantes de lo políticamente correcto y los que tengan el estómago delicado, es mejor que se abstengan.

martes, 11 de marzo de 2008

La exaltación del mamarracho

Dejas a la gente que elija quién habrá de representarles y, en vez de decantarse por el que lo haría más dignamente, distinguen con su voto a un auténtico mamarracho, un fantoche de cartón piedra al que se le nota a la legua que es un producto de cutre-marketing y que no atesora más meritos que el haberle caído en gracia a unos electores a los que les importa un comino que el susodicho vaya a poner en entredicho a nuestro país ante los ojos de medio mundo.

En estas ocasiones, uno siente cómo se tambalean sus principios democráticos y se plantea si, para según qué cosas, no sería conveniente exigir algún tipo de cualificación a los electores, algo similar al permiso de conducción, que acredite que tienen la capacidad requerida para afrontar la responsabilidad que supone una elección.

Y que conste que no estoy hablando de política, sino de eurovisión.

viernes, 7 de marzo de 2008

Héroes en mangas de camisa

Es preciso tener muy pocas entrañas para disparar, delante de su mujer y de su hija, a un tipo de la calle, como usted y como yo, que no había cometido más delito que tratar de servir a sus paisanos; no a una masa difusa a la que apenas se puede concebir, sino vecinos de su pueblo a los que, en buena parte, conocería con nombres y apellidos. Precisamente, en Mondragón gobierna ANV, esto es, ETA, con el apoyo de izquierda unida, ¡y Llamazares tiene la desvergüenza de decir que hay que responder al terrorismo en las urnas!

Pero lo más triste de todo no es que, para desempeñar un cargo, tan inocuo y por otra parte tan necesario, como el de concejal, te obliguen a convertirte en una especie de héroe de andar por casa, ni que haya gente dispuesta a apretar el gatillo por causa tan vil –siempre la habrá– sino que 73.334 vascos, un 7.4% de los votantes, hayan dado su apoyo a ANV, léase ETA, en los últimos comicios. Esto sí que no tiene ninguna justificación.

Una perla

Aquí les dejo, señores, un "peaso" poema como la copa de un pino. Por supuesto, no acabo de adquirir unas dotes poéticas insospechadas, sino que me lo ha cedido mi buena amiga (y gran MAESTRA) Teresa Núñez, para subir un poco el nivel artístico de este blog. Como casi todo lo que escribe Teresa, está premiado.

Que Uds. lo disfruten: Manual para quemar una rosa

Reivindicación de Jack London

Sin duda alguna, este es uno de los autores más injustamente arrinconados e infravalorados. Resulta increíble que el creador de “Martín Edén” (que, a pesar de que sus personajes son planos y arquetípicos, es una de las mejores novelas que se han escrito sobre escritores y que debería ser de obligada lectura para quien pretenda serlo) no ocupe un lugar preferente entre los autores recomendados a los escolares, pues son precisamente del tipo que despierta adicción a la página impresa.

Sus personajes al límite (“Las mil docenas”) son un presagio e inspiración de lo que nos resultó novedoso en Auster, y sus cuentos del ártico o los mares del sur encierran la magia de las historias contadas a la luz de las ascuas por rudos aventureros. “Antes de Adán” sin duda le fue muy util a Roy Lewis para alumbrar su memorable “El fin del pleistoceno”, e incluso para sí mismo a la hora de concebir lo que casi fue su canto del cisne, “El vagabundo de las estrellas”.

A ver si alguno de los que se pasan por esta página recoge el guante.

jueves, 6 de marzo de 2008

La crin de Damocles



Esta es la primera novela que publica Javier Pérez, Zamorano afincado en León (y presuntamente relacionado con un tal “Yunque” que campaba por el foro de pl.com), con la que consiguió el premio Azorín 2006. En esta historia de intriga, magistralmente ambientada en la Alemania de entreguerras, los múltiples hilos argumentales se retuercen y entremezclan de modo semejante a una filigrana charra. Müller, comisario de asuntos políticos, que tiene que bregar con comunistas, nazis, crimen organizado y hasta con un comisario corrupto que pretende hundir su carrera, se ve, sin embargo, puesto contra las cuerdas por un asunto pintoresco: un misterioso esquilador, que se dedica a cortar las melenas de mujeres jóvenes.

Sin duda alguna, un libro para pasar un rato estupendo. No se lo pierdan.

martes, 4 de marzo de 2008

Declaración de intenciones (y desmentido)

Es curioso que, a pesar de que insisto una y otra vez en que no hay que ser partidista y tratar a los políticos como administradores a los que contratamos los votantes, y de que tengo a gala el atesorar ideas (seguramente pocas y flojas) en lugar de ideologías, que son un pobre sucedáneo de las anteriores, todo el mundo (incluidos los partidarios de uno y otro) piensa que inequívocamente soy del PP.

Mi propósito no era hacer un blog pro PP, como algunos me apuntan, sino repartir cera a cada cual según méritos (lógicamente, suele atesorar más quien más manda).

He procurado mantenerme imparcial, al margen de las antipatías que me pueda suscitar alguno de los candidatos, y atenerme a los hechos tanto como me ha sido posible. Me reitero en mi idea original de no dejarme nublar la visión por partidismo alguno, y me reafirmo en mi derecho a opinar lo que me de la gana y a cambiar mi postura tantas veces como desee, siempre que estime que estaba equivocado.

Eso sí, al que considere que soy del PP, no conseguiré hacerle cambiar de idea, ¿no ha ganado, acaso, Zapatero los dos debates?

A servir.

Dicen que será para mayo

Me comenta la comadrona, Cristina, por más señas, que se espera el alumbramiento para esas fechas, si bien puede variar a última hora, ya que se sabe que estas criaturas pueden ser caprichosas. Tenemos pensado ponerle de nombre “Sombras chinescas”, y verá la luz en los talleres de la Editorial Maghenta. En mi condición de padre primerizo, me tiemblan las rodillas como a una novicia antes de pronunciar los votos.