El hombre, en la superficie de la tierra, no tiene derecho a dar la espalda e ignorar lo que sucede en el mundo.

Fiódor Dostoievski (El jugador)

viernes, 24 de octubre de 2008

Atraco a decreto armado

Un robo en toda regla, y no otra cosa, es el tristemente célebre cristinazo. En primer lugar, porque ha despojado de sus ahorros a muchos abnegados argentinos que, con todo su esfuerzo, procuraban acumular una reserva para su vejez. Pero, tan grave como este lamentable hecho, es que, junto con los fondos de sus ciudadanos, ha robado al país su prestigio internacional y la confianza que inspiraba a los inversores extranjeros, algo que cuesta decenas de años conseguir, pero que se evapora con una mala maniobra. Con esta fechoría de puro bandolerismo, esta dirigente irresponsable ha logrado que su país entre en el club de indeseables irrespetuosos de la legalidad que capitanean Hugo y Evo ¿Quién se aventurará ahora a invertir en Argentina?

Señora (es un decir) Cristina: tenía Ud. la gallina de los huevos de oro y se la acaba de comer frita ¡Qué preclara inteligencia la suya (la honradez ni la citamos)! Qué lástima que ese magnífico país vuelva a ser víctima de sus gobernantes.

3 comentarios:

Rafael Lucena dijo...

Felipe González, en su época sensata y brillante, que la tuvo, explicó lo siguiente: hay cuatro tipos de países, los desarrollados, los que están en vías de desarrollo, los subdesarrollados y, por último, Argentina. Así se explica que después hiciera sus negocios personales en Venezuela.

Sombras en el corazón dijo...

Vaya, parece que no salen de una y ya están en otra. Que mala suerte.

Un abrazo

Hasta los cojones. dijo...
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