El hombre, en la superficie de la tierra, no tiene derecho a dar la espalda e ignorar lo que sucede en el mundo.

Fiódor Dostoievski (El jugador)

miércoles, 12 de junio de 2013

Nada nuevo bajo el sol

La pasada semana, de compras en una gran superficie, me topé con un libro cuyo título me llamó la atención. La reseña de la contraportada hizo que se me acelerase el pulso, pues el argumento era más que notablemente parecido al de mi última novela. La semblanza del autor, que me resultaba desconocido, postulaba que era español. Pero las coincidencias no acababan ahí, sino que el libro, una novela histórica, arrancaba con una escena muy similar a la del mío, protagonizada por un personaje real poco popular, e incluía la reproducción del mismo documento histórico.
Mi libro ha pasado ya por un certamen, y participa en otro ¿Era posible que el autor fuera uno de los lectores de preselección que se hubiera apropiado de  mi idea?
No pude resistirme a comprar el libro. Más tranquilo, en el hotel, pude comprobar en el copyright que el libro era varios años anterior al mío. Ahora, que he leído dos terceras partes, he verificado que las diferencias son notables.
Aun así, yo pensaba haber escrito una novela muy original y con una nueva perspectiva, y me encuentro con esto, prueba irrefutable de lo complicado que resulta tener una idea novedosa y la verdad que encerraban las palabras de Baroja cuando afirmó: “Lo que no es autobiografía es plagio”.

martes, 9 de abril de 2013

La cosa noostra



Antes de nada, aclarar que un servidor no es nada mitómano y, en caso de serlo, la última persona que inspiraría tal sentimiento sería ese medrador profesional que comenzó corriendo tras una pelota en pantalón corto y camiseta, y acabó persiguiendo pelotazos con trajes cortados a medida y un contrato matrimonial por bandera.
Al margen de estas disquisiciones, lo que está probando, una vez más y por si no estuviera bastante claro, que si algo no es la justicia española es universal y, por más que se empeñen en proclamar que los españoles somos iguales ante la ley, cada vez resulta más evidente que unos son más iguales que otros.
Resulta desconcertante, casi apuntaría berlanguiano,  que el ministerio fiscal, en lugar de afanarse en perseguir a los infractores de la ley, se dedique a meter palos en las ruedas del juez instructor. Imagino que Isabel Pantoja y Maite Zaldívar, en su calidad de consortes de un presunto chorizo, hubieran deseado recibir el mismo trato.
Para colmar el vaso, ahora resulta que la fiscalía se posiciona para que alguien que está encausado y con firmes indicios de culpabilidad, pueda salir del país. Si la justicia ejerce tan descaradamente de mamporrera de la casa real, todo asomo de independencia e imparcialidad se desvanece.

miércoles, 6 de marzo de 2013

Acabar con el dinero negro es fácil


Bastaría con retirar el dinero en metálico y cualquier clase de efecto anónimo. Hoy en día la tecnología lo permitiría perfectamente, al menos en los países occidentales.
Y no sólo se acabaría con el dinero negro, sino con la economía sumergida, a la vez que dificultaría todas las actividades delictivas relacionadas con el crimen organizado, como el tráfico de drogas y la trata de blancas.
Es cierto que entonces el estado (léase hacienda) se convertiría en ese gran hermano que todo lo sabe, si bien ya lo es para el ciudadano común, como tiene ocasión de comprobar cuando recibe el borrador de la declaración de la renta, y este escrutinio sólo resultaría nuevo para los que defraudan al fisco.
Por supuesto que habría quien encontrase las mañas para burlar este control, pero sería a una escala mucho más reducida y más fácil de perseguir que las bolsas de basura llenas de billetes.
No faltará quién se pregunte que por qué demonios no se hace de inmediato, y ningún mandatario podrá responderle con sinceridad. El hecho es que una parte importante de la economía patria permanece sumergida y los gobernantes saben que el país no puede sobrevivir sin ella, así que tienen que simular que la combaten.

lunes, 4 de marzo de 2013

Italia estornuda y a España le sube la fiebre


Peculiaridades de esta economía globalizada y caprichosa como una muchachuela malcriada: los italianos parecen sufrir un episodio de demencia colectiva y votan en masa a un tipo al que jamás uno le confiaría siquiera el coche para ir al supermercado, alguien con nombre casi de chiste y aspecto de mesías zumbado, a medio camino entre Einstein y Andy Warhol, y la que se resiente es la ya bastante maltrecha economía española: nuestra prima de riesgo vuelve a entrar en ebullición mientras que el Ibex se derrumba.
Nunca fue más certero el viejo dicho de que “A perro flaco todo se le vuelven pulgas”, y cada eventualidad de la política internacional parece afectarnos, siempre de forma negativa. Viajamos en el vagón de cola de Europa, el reservado a los menesterosos, y cualquier vaivén nos arroja al suelo.
Mientras tanto, un nuevo sondeo revela que, entre los dos grandes partidos, apenas superarían el cuarenta por ciento de los votos. Es cierto que se lo están ganando a pulso, que el ciudadano común está ahíto de Bárcenas, Amy Martins y contiendas cainitas en el PSC a costa de España, y hambriento de empleo, cuando no, en los casos más dramáticos, de mero pan, pero no menos cierto que esta balcanización a la italiana sería mala para los grandes partidos, pero mucho más para el país.
Cada día, parece más evidente que la sociedad reclama una verdadera regeneración política e institucional, una auténtica catarsis, mientras que los políticos profesionales se limitan a ocultar la cabeza debajo del ala y rezar para que escampe el temporal, cualquier cosa por mantener el cargo, aunque sea a costa de España, como si viviéramos una situación que pudiera arreglarse sola. Se quejan de su mala imagen y de la desafección de la sociedad, y lo único que hacen para remediarlo es ofrecer cada día un nuevo escándalo, carnaza para la prensa política que, por desgracia, cada vez se parece más a la amarilla.

miércoles, 20 de febrero de 2013

Espías de playmobil (y II)


Como decíamos ayer, ni siquiera para espiar valemos en este país, y parece que los fisgones de Método 3 se limitaban a cotillear las sobremesas de los políticos patrios en la Camarga  y otros restaurantes de postín donde nuestros representantes se homenajean con cargo al contribuyente o a Corrreas y similares, que viene a ser lo mismo.  
No estaría mal que, por una vez y sin que sirva de precedente, se hicieran públicos los dossieres incautados a la agencia para que pudiésemos dar fe de los chistes subidos de tono y el nivel intelectual general de nuestros políticos cuando se quitan la careta de personas respetables.

miércoles, 13 de febrero de 2013

Me quedan 30 libros


Servidumbres de publicar con una editorial pequeña: el editor me deja en depósito los restos de la primera edición para que los coloque, y, hasta que no lo haga, no sale la segunda en tiendas convencionales (Casa del Libro y Corte Inglés).
El caso es que, después de que todos mis  familiares amigos y conocidos tengan un ejemplar dedicado, aún me quedan 30 libros para liquidar la primera edición, así que, si alguien desea adquirir un ejemplar, dedicado o no, se lo envío por correo. Basta con que me envía un mensaje al correo que aparece en mi perfil.

martes, 12 de febrero de 2013

Por un puñado de globos



Cuando servidor estaba firmemente convencido de que la tontuna de ciertos políticos era insuperable (aquí y aquí), la realidad se empeña en demostramos que el límite de la estulticia es infinito.
Si en su día ya considerábamos que vender la honorabilidad por un puñado de trajes encarnaba el colmo de la estupidez, hacerlo por un puñado de globos es tan absurdo que no tiene siquiera nombre.
En todo caso, Pedro Gonzalez, gerente de interglobo, ha reconocido públicamente que instaló en dos ocasiones los globitos de marras en casa de la ministra y que ella misma le indicó donde y como ubicarlos, así que ni siquiera puede alegar ignorancia.
Parece un hecho probado que Ana Mato ha metido la cuchara en la olla podrida de Correa, y debe dimitir o ser cesada: no existe otra alternativa.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Los papeles y el papelón



Alguien me ha comentado su extrañeza porque un servidor no se haya pronunciado al respecto. Aunque es público y notorio que el que suscribe no va a romper una lanza en defensa de la integridad de los políticos, lo cierto es que no tengo claro qué pensar al respecto.
Por supuesto que no me extrañaría que hubiera contabilidad B en el PP o en cualquier otro partido, ni de que se repartieran incentivos en sobres, incluso en bolsas de basura, pues es de dominio público que los políticos son de los de “haz lo que yo digo, no lo que yo hago”.
No obstante, en este caso me extrañó que apareciesen los papeles justo cuando se estaba procesando a su presunto autor, si bien el asunto comenzó a oler verdaderamente mal en el momento en el que Bárcenas desmintió su autoría a destiempo y después de que esta hubiese sido confirmada por varios peritos.
Lo que resulta indudable es que, desde que aparecieron los papeles en cuestión, se ha hablado mucho más sobre ellos que sobre la millonada de la que disfrutaba el ex tesorero, que parece haber brotado como champiñones en la oscuridad de sus cuentas suizas.
A pesar de todo el revuelo, a mí me preocupa más el dato que se colaba ayer a hurtadillas en los noticiarios: el paro subió en enero en más de ciento treinta mil personas, dejando una cifra de casi cinco millones de desempleados.
Insisto en que ésta es la mayor tragedia social que recuerda nuestro país desde la postguerra, y no sólo por el problema económico que supone, sino porque un desempleado de larga duración es alguien al que se le está privando del derecho a sentirse una parte útil de la sociedad, y por tanto de parte de su dignidad, y constituye un problema humano de primera índole.
Lo peor de todo es que Marianín ha ido a visitar a doña Ángela, la que tiene la sartén por el mango, para pedirle que abandone esta suicida política de recortes y la jefa se ha limitado a despacharle con una tibia promesa de ayudas europeas para el desempleo juvenil, algo equivalente a tratar a un desnutrido terminal con un par de gominolas.
Éste es el verdadero papelón de Rajoy, y no unos apuntes contables apócrifos.

miércoles, 30 de enero de 2013

El ventilador



Diego Torres, el socio del duque empalmado, se ha empeñado en actuar como un inmenso ventilador que rocía mierda a todo quien se ponga a su alcance; el último en disfrutar de este privilegio ha sido García-Revenga, secretario de las infantas. Cabía esperar que el resto de imputados, de alto abolengo, iba a tratar de hacerse el tonto y volcar toda la responsabilidad en él, que, con loable previsión, ha tenido buen cuidado de ir acumulando carnaza que arrojar al instructor.
Pero la mierda no se restringe a la casa real, sino que tenemos al ex tesorero del partido en el gobierno imputado e indultando millones de euros que Montoro no es capaz de encontrar, ayuntamientos enteros comprados por la mafia rusa y periodistas virtuales con retribuciones de ensueño. Tenemos tonadilleras y abnegadas ex esposas que veían llegar a un alcalde con bolas de basura repletas de billetes de quinientos y tienen la desfachatez de decirle al juez que no vieron nada extraño en ello.
Tenemos un país hundido en la miseria, en el que los de siempre se han pegado el festín del siglo y no han dejado otra cosa que mierda, eso sí, para repartir a carretadas.

lunes, 28 de enero de 2013

Una vida, seis euros


Cuando la justicia se mofa de su propio nombre, se hace un flaco favor a sí misma. Si el ciudadano percibe que la justicia no sólo no es universal, si no que ya no es ni siquiera justa, se desmorona el principal pilar en el que se apoya el estado de derecho: el principio de que los ciudadanos estamos sujetos a las mismas obligaciones y responsabilidades.
El sentido del indulto dentro del estado de derecho es hacer valer la justicia aplicando el espíritu de la ley allí donde la letra de la misma impide llegar. Cuando lo que se hace es ciscarse en la letra de la ley, en su espíritu y en la madre que las trujo, se incurre en una conducta tan abyecta para la que ni siquiera soy capaz de encontrar nombre.
De ningún modo se puede perdonar lo que parece haber sido un intento de suicidio con absoluto desprecio a las vidas que pudiera llevarse por delante en el mismo. La pobre excusa de que “no recuerda nada”, una evidente consigna de abogado poco ingenioso, resulta tan indignante que sólo por ella hubiera debido denegarse el indulto.
Si además en el escándalo se vislumbra la sospecha de que se ha tratado con favoritismo al encausado por estar involucrado un familiar del ministro del gremio, los niveles de infamia se elevan exponencialmente.
Las pobres escusas de la vicepresidenta, prometiendo que “el gobierno se mostrará mucho más riguroso si cabe” en el futuro huelen tanto a mierda que uno no entiende como pudo pronunciarlas sin vomitar. Y lo peor de todo, el precio en que se ha tasado la vida de un pobre muchacho de veinticinco años: seis euros al día, más o menos lo que se gasta un fumador empedernido en tabaco.

viernes, 25 de enero de 2013

Quiero ser Amy Martin


No seré yo quien desmienta que Amy Martin era en realidad la esposa de Carlos Mulas, pues es bien conocido que el trabajo provoca urticaria  y anafilaxis en los medradores seculares y cazadores de cholletes.
En todo caso, este escándalo ejemplifica a la perfección el modelo de clientela y pesebrismo que pudre cualquier cosa que permanezca a menos de diez leguas de un político.
Los tres mil euracos de vellón que se embolsaba Mulas, o su mujer, por estos artículos soporíferos, fieros competidores de la valeriana y la dormidina, constituyen el protoparadigma de la corrupción de segundo grado en la que se ceban las manos derechas y allegados a los mandarines oficiales de los partidos, esos rostros sin nombre pero con bolsillo insaciable, como los de Harpo, que le valen al oficio de político el mal nombre que se ha ganado.
En estos manejos, cargos cosméticos, asesorías innecesarias e informes que nunca llegan a ver la luz, se entierran millones de euros de dinero de todos para mayor provecho y engrase de la maquinaria que mueve a los partidos. Admito que estos casos son menos vistosos que las amnistiadas cuentas suizas de Bárcenas, incluso menos mal vistos, si bien, mientras persistan, ningún político tiene derecho a quejarse por la mala fama de su casta.



sábado, 19 de enero de 2013

¿Qué pasó con la crisis?


Supongo que debemos recurrir a ese viejo paradigma que postulaba que si un perro muerde a su amo no es noticia, si ocurre al contrario sí. Se diría que, por fuerza de hartazgo y repetición, la crisis parece haber desaparecido de los medios, o al menos ha sido relegada a unas cuantas pinceladas en la crónica social.
Nuestra prima de riesgo lleva tiempo estancada en unos niveles que, años atrás, hubieran bastado para forzar el rescate de cualquier país, y vivimos la mayor tragedia social que un servidor alcanza a recordar, si bien da la impresión de que nos  hemos cansado de hablar de la crisis, o la hemos asumido como algo inevitable y contra lo que no se puede luchar, como los hielos de enero  o la canícula de agosto, apenas tratar de sobrellevar del mejor modo posible.
En su lugar, no dejamos de oír hablar de corrupción y cuentas en Suiza, de Bárcenas y Puyoles, y de veras se antoja que el país entero se va al carajo, unos ahogados en oro, otros en mierda, y buena parte de los políticos en ambas.
Parece que hayamos asumido la crisis como un feroz temporal, ante el cuál poco más se puede hacer que refugiarse hasta que escampe, ignorando el hecho primordial de que la crisis no va a pasar, sino que tenemos que salir de ella.
Lo malo es que las llaves de la celda las tiene la señora Merkel.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

En casa y con la pata quebrada

Mi operación de menisco se complicó con una úlcera condral y voy a pasarme una buena temporada en casa.
La pasada semana tuve que estar tumbado y casi no hice otra cosa que leer, así que al menos para eso sirvió. 

lunes, 26 de noviembre de 2012

Embaucador embaucado


No hacía falta ser adivino para anticipar los resultados de las elecciones catalanas, bastaba con leer los sondeos.
Nadie, que no fuera un completo ingenuo, podía pensar que lo que estaba en liza en estos comicios era la independencia de Cataluña, sino la mayoría absoluta del Sr. Mas, propósito que no sólo no ha alcanzado, sino del que se ha alejado muy notablemente.
Pensaba Mas hacer una jugada maestra calzándose el disfraz separatista y echándose al monte del nacionalismo radical, pero los simpatizantes de esta tendencia han sospechado de este repentino impulso montaraz y han preferido confiarle su voto a ERC, unos furtivos más fiables, al menos en esta condición.
No se creía el votante ésta súbita e inaudita ansia del Sr Más por separarse de España, y más bien sospechaba que, en cuanto se viera afianzado en el cargo, iba a renunciar a ella a la primera excusa.
No es sencillo el dilema al que se enfrenta ahora: o bien pacta con los socialistas y reconoce que todo lo dicho no era más que una farsa, o bien pacta con ERC, que no se va a conformar con paños tibios.
Lo que resulta evidente es que el Sr. Más tiene lo que se merece: una bomba de relojería,  y probablemente el elector catalán también: un parlamento balcánico, radical y atomizado.

jueves, 22 de noviembre de 2012

Adiós al principio de universalidad


(Diccionario de la RAEL. Hay más acepciones, pero me quedo con las tres primeras)
justicia.
(Del lat. iustitĭa).
1. f. Una de las cuatro virtudes cardinales, que inclina a dar a cada uno lo que le corresponde o pertenece.
2. f. Derecho, razón, equidad.
3. f. Conjunto de todas las virtudes, por el que es bueno quien las tiene.

No cabe duda alguna de que las nuevas tasas judiciales acaban con el principio de universalidad de la justicia, de modo que la misma difícilmente puede seguir manteniendo el nombre, y habrá  que llamarla sistema de aplicación de leyes o algo parecido.
Admito que tenemos un sistema judicial propio de la época de la ilustración, inmovilizado y aplastado por su propio peso, como un obeso mórbido, también que se está haciendo un uso torticero de la misma, como el que perpetran algunas compañías con grandes gabinetes jurídicos a las que sale más rentable hacer que los demandantes desistan por mero hartazgo que reconocer sus justos derechos, o algunas empresas que se anuncian por la radio y que se dedican a interponer recursos de multas.
No obstante, el importe fijo desorbitado de las nuevas normas dejará al ciudadano inerme ante cualquier abuso de la autoridad. Por ejemplo: si le imponen una sanción de aparcamiento injusta, le va a salir más rentable pagarla que recurrirla.
El ejecutivo anda más tieso que una mojama, y trata de disfrazar de racionalización cualquier asalto a la cartera maquillado de decreto, así que amárrensela bien porque no será el último. 

lunes, 19 de noviembre de 2012

Contradicciones nacionalistas.


Admito que no se le puede pedir racionalidad a una doctrina política que se basa únicamente en los sentimientos más primarios y atávicos: el egoísmo y la noción de pertenencia a la tribu, pero alguna de las contradicciones que exhiben sin pudor alguno los nacionalistas sobrepasan con mucho la barrera del ridículo.
A guisa de ejemplo, esta mañana veía en los informativos imágenes de un mitin ce CiU en el que los incondicionales del grupo (¿asiste a los mítines de cualquier partido alguien que no sea incondicional, cuando no deudo, del partido en cuestión?) ondeaban casi tantas banderas europeas como catalanas.
No se concibe nada más absurdo que, cuando la unión europea consiste en renunciar a fronteras y soberanía nacional en favor de una entidad supranacional europea, tratar de conciliar este espíritu con el provincianismo y la apología de los reinos de taifas que supone el separatismo.
Semejante estupidez es equivalente a que un perro se defina como vertebrado, pero arda en ira e indignación ante la mera mención del orden de los mamíferos. En resumen: europeos sí, españoles no.
A todo esto, Mas, el aprendiz de brujo de turno, se siente despavorido ante la legión de escobas animadas (o golems independentistas) que acaba de crear y que, incontroladas e ingratas, parecen decididas a votar en masa a ERC, otros separatistas de una añada no tan reciente como la suya. Él, que ha organizado todo este jaleo para desviar la atención de la pésima gestión de la crisis que ha realizado y salir relegido  es posible que incluso no consiga siquiera la mayoría precisa para gobernar.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Huelga a la fuerza


Servidor es uno de los cientos de miles de españoles que hoy debe hacer huelga quiera o no.
En mi caso, obedece a que el director de la fábrica donde me encuentro trabajando le teme más al comité de empresa que la propio diablo y no se atrevería a hacer nada que lo incomode lo más mínimo, y ha prohibido a todas las contratas externas el acceso a la misma.
No obstante, en la televisión hemos tenido ocasión de ver otras coacciones menos sutiles, barricadas, neumáticos ardiendo y piedras volando delante de los mercados centrales.
No me entra en la cabeza por qué la ley y las fuerzas de seguridad siguen tolerando la actividad de estas bandas de extorsión organizada que son los piquetes informativos, y no se les aplica directamente el derecho penal o, mejor aún, se crea una legislación específica al respecto que castigue de forma contundente e inmediata estos comportamientos.
Tenemos unos sindicatos y una ley de huelgas propios del siglo XIX, de la época de una lucha de clases obsoleta, fósiles vivientes que se han convertido en una lacra para la sociedad, incluso para el mero ejercicio de la libertad.
En el capítulo anecdótico, ayer, poco después de las diez noche, me encontré con uno de estos grupos que se reunían al amparo de la bandera de la CNT en el casco viejo de Zaragoza, se ve que preferían trasnochar a madrugar, y lo cierto es que la mayoría de ellos tenían aspecto de no haber trabajado en la vida, el paradigma de lo que ahora se da en llamar perroflauta, curiosos abanderados de esta huelga nini .

miércoles, 7 de noviembre de 2012

De mañana no pasa


Dicen por ahí que un tipo que responde al mismo nombre que el del que firma este blog presentará mañana, jueves 8 de noviembre a las 19:30, su novela Los confines de la noche en el Centro Cultural de Paracuellos, sito en la ronda de las Cuestas 39.
La entrada será libre y gratuita (el citado ha intentado que el ayuntamiento pagase  por asistir al evento, pero no ha colado), y los asistentes, después de una breve charla (por algo uno se hizo escritor y no orador)  podrán llevarse a casa un libro dedicado por el autor, incluso pedir la mano del mismo (por pedir que no quede).
A pesar de su contumaz insistencia, no se ha permitido la asistencia al acto de Steven Spielberg y George Lukas, ya que la necesidad de traducir sus preguntas restaría agilidad al desarrollo del evento.
Pueden acudir ustedes de etiqueta, con traje de faena e incluso disfrazados de bombero torero.
Hasta mañana, ¡ea!