El hombre, en la superficie de la tierra, no tiene derecho a dar la espalda e ignorar lo que sucede en el mundo.

Fiódor Dostoievski (El jugador)

martes, 23 de septiembre de 2008

Las máscaras de Prada

No es facil imaginar que una persona con un aire tan serio, sesudo y circunspecto como Juan Manuel de Prada pueda haber escrito un libro como “Las máscaras del héroe”.

Si calificase esta novela como monumental, sin duda me quedaría corto, pues se trata de una obra ciclópea y megalomaníaca, una suerte de pirámide de Keops literaria. Pero lo que más trabajo cuesta creer es que este libro haya sido publicado cuando el autor era un mozalbete, apenas veintiséis años, pues cualquiera que lo leyese sin saber quién es el mismo supondría que se trata de un catedrático sesentón con un ejercito de becarios a sus ordenes para realizar la ardua tarea de investigación y documentación.

La historia en sí es un colorido (y un tanto esperpéntico) retrato de la bohemia, relatado en primera persona por un personaje de ficción, Fernando Navales, un crápula y calavera sin escrúpulos, aunque el verdadero eje de la misma es Pedro Luis de Gálvez, escritor bohemio, excéntrico y excesivo por excelencia. Tan sólo la carta inicial de este al director de prisiones merecería un libro aparte. A lo largo de la trama realizan notables cameos buena parte de los escritores de las generaciones del 98 y 27, así como gran número de personajes célebres de la época, conformando un argumento ágil y sumamente divertido. La prosa del autor es exquisita, quizás un tanto prolija y florida, pero sin caer en la afectación o el barroquismo, algo que lleva de nuevo a causar extrañeza, dada la edad del autor. La única circunstancia que podría inducir a sospechar de este particular es su excesiva afición por los episodios venéreos.

Con este, el primer libro que leo del autor, ha conseguido ganarme como lector incondicional. Animo a cuantos quieran pasar un buen rato (bien largo, casi seiscientas páginas) a que acometan su lectura.

9 comentarios:

María Jesús dijo...

Juan Manuel de la Prada, no recuerdo haber leído nada suyo. Pues bueno es saber que un libro sea tan bueno, muchas gracias por esta entrada, ahora conoceré a otro buen escritor. ¿Tu tienes algún libro públicado, creo...? ¿Dónde lo encuentro?

Un beso

Sombras Chinescas dijo...

María Jesús:

El único de mis libros con compomiso de publicación es mi primera novela, Sombras Chinescas, que debería salir en breve publicado por una editorial de tu tierra (uno no es de donde nace, sino de donde pace), Maghenta, si bien ya vamos con un año de retraso.

Saludos.

Juan Antonio, el.profe dijo...

A mí me gustó mucho esta novela, coincido con tu análisis. Después La tempestad fue un bluf (la terminó deprisa y corriendo porque Lara le ofreció el Planeta, que ganó, y esas prisas se notan una barbaridad a partir de la página 100 de la novela). A partir de ahí, confieso, dejé de leerlo como novelista, pero algún día volveré porque creo que el autor lo merece.
Por cierto, ¿por qué no eliminas la verificación de palabra en tus comentarios? Yo lo hice y resulta mucho más agradable para los comentaristas...

Sombras Chinescas dijo...

Tomo cumplida nota de tu acertada sugerencia, Profe.

La tempestad será mi siguiente víctima. Veremos si coincidimos también.

Saludos.

José Luís Romero dijo...
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María Jesús dijo...

Bueno pues ya faltará poco para la publicación, a María Gudín le tardaron en publicar su novela "La reina sin nombre" más de año y medio.

Un beso

Javier Pérez dijo...

Una de la smejores novelas españolas del siglo XX, sin duda alguna.

Y de las mejoreds que he leído, también.

Sombras Chinescas dijo...

A mí lo que más me impresiona es que el autor (que, por cierto, es de tu quinta), debía tener poco más de veinte años cuando comenzó a escribir el libro, ¡manda huevos! Si yo leo lo que escribí hace un año y se me suben los colores.

Saludos.

Anónimo dijo...

prada, como ha cambiado, como tantos otros!