El hombre, en la superficie de la tierra, no tiene derecho a dar la espalda e ignorar lo que sucede en el mundo.

Fiódor Dostoievski (El jugador)

martes, 11 de marzo de 2008

La exaltación del mamarracho

Dejas a la gente que elija quién habrá de representarles y, en vez de decantarse por el que lo haría más dignamente, distinguen con su voto a un auténtico mamarracho, un fantoche de cartón piedra al que se le nota a la legua que es un producto de cutre-marketing y que no atesora más meritos que el haberle caído en gracia a unos electores a los que les importa un comino que el susodicho vaya a poner en entredicho a nuestro país ante los ojos de medio mundo.

En estas ocasiones, uno siente cómo se tambalean sus principios democráticos y se plantea si, para según qué cosas, no sería conveniente exigir algún tipo de cualificación a los electores, algo similar al permiso de conducción, que acredite que tienen la capacidad requerida para afrontar la responsabilidad que supone una elección.

Y que conste que no estoy hablando de política, sino de eurovisión.

9 comentarios:

Juan Antonio, el.profe dijo...

Juan Carlos, hay una errata en la última frase, falta un "sólo"; debería ser "Y que conste que no sólo estoy hablando de política, sino de eurovisión.".
A TVE, como se suele decir, "se la ha medido doblada" Buenafuente. Hay que ser torpes para perpetrar cosas así...

Mery dijo...

Qué inteligete eres, querido Juan carlos. Y veo que Juan Antonio puntualiza muy inteligentemente también.
Un beso a los dos.
Mery

Sombras Chinescas dijo...

Juan Antonio:

Como diría Pilatos: "Tú lo has dicho y no yo". Si alguien quiere hacer paralelismos, no seré yo quien le quite las ideas.

Mery:

Uno pertenece al común de los mortales, pero se esfuerza por hacer las cosa bien.

Saludos a todos.

Fernando Moral dijo...

Viendo como está el panorama, la pregunta es: ¿Cuál de los dos acontecimientos saldrá impreso en los libros de historia?

Tengo mis dudas.

Sombras Chinescas dijo...

Amigo Fernando:

Creo que ambos sabemos que los dos hechos son absolutamente prescindibles, y que dentro de 50 años se recordará tanto a ZP como a Calvo Sotelo.

Saludos.

Rafael Lucena dijo...

A mí el asombro me hunde en la miseria: ¿cómo es posible que alguien diga con orgullo "yo voté a Z" o "yo voté a R" después del lamentable espectáculo que han brindado y están brindando antes y después de las elecciones? ¿Es que en estos partidos mayoritarios no hay nadie de mayor y mejor altura? ¿Arreglado al mesón así son los huéspedes? Mi padre dice que el sistema siempre está por encima de las personas. Será eso. Pero no me conformo con la ley del menos malo cuando todos son "preciosos ridículos de rojo y azul".
De lo otro, ni hablo.

Sombras Chinescas dijo...

Rafael:

Creo que tenemos unos políticos adecuados a nuestro nivel de exigencia como votantes; como en el caso de la envidia, este es un pecado que trae consigo la penitencia.

Saludos.

Pablo Silvoni dijo...

Hola amigos,

Hace tiempo que no vengo por aquí.

Sabes Juan Carlos, tu salero para decir las cosas te hacen un especialista de la palabra.

Haces bien en recordar lo de la envidia.

Decía Emerson que la "envidia es ignorancia y la copia es suicidio".

Veo que tu país adolesce de los mismos males que muchos otros países donde se vota a "lo mejor de lo peor".

Esta visión maniquea de la historia no es mas que una gran mentira de los sofistas de turno. Ya lo decía Platón en su tiempo, y se quejaba de los políticos de Atenas.

Las cosas por lo que veo no han cambiado mucho.

Sin embargo todos recuerdan a Platón y nadie sabe como se han llamado los gobernántes de Atenas excepto Pericles que yo sepa.

Cuando hagamos penitencia, y sin duda aunque no lo deseemos la tenemos que hacer de todos modos, siempre aprendemos del error.

Espero que la penitencia no dure hasta la próxima generación.

Un abrazo a todos y especialmente para tí Juan Carlos,

Pablo.

Sombras Chinescas dijo...

Sabias palabras, Pablo.

Vaya también un abrazo para allá.