El hombre, en la superficie de la tierra, no tiene derecho a dar la espalda e ignorar lo que sucede en el mundo.

Fiódor Dostoievski (El jugador)

miércoles, 6 de marzo de 2013

Acabar con el dinero negro es fácil


Bastaría con retirar el dinero en metálico y cualquier clase de efecto anónimo. Hoy en día la tecnología lo permitiría perfectamente, al menos en los países occidentales.
Y no sólo se acabaría con el dinero negro, sino con la economía sumergida, a la vez que dificultaría todas las actividades delictivas relacionadas con el crimen organizado, como el tráfico de drogas y la trata de blancas.
Es cierto que entonces el estado (léase hacienda) se convertiría en ese gran hermano que todo lo sabe, si bien ya lo es para el ciudadano común, como tiene ocasión de comprobar cuando recibe el borrador de la declaración de la renta, y este escrutinio sólo resultaría nuevo para los que defraudan al fisco.
Por supuesto que habría quien encontrase las mañas para burlar este control, pero sería a una escala mucho más reducida y más fácil de perseguir que las bolsas de basura llenas de billetes.
No faltará quién se pregunte que por qué demonios no se hace de inmediato, y ningún mandatario podrá responderle con sinceridad. El hecho es que una parte importante de la economía patria permanece sumergida y los gobernantes saben que el país no puede sobrevivir sin ella, así que tienen que simular que la combaten.

5 comentarios:

No cogé ventaja, ¡miarma! dijo...

A los primeros que no les interesa es a ellos, los políticos. ¿Cómo podrían cobrar las comisiones que cobran?
Saludos

Juan Carlos Garrido dijo...

En efecto, esa sería también una de las consecuencias.

Saludos.

Javier Pérez dijo...

Os olvidáis del obstáculo del trueque. Yo ya he empezado a verlo, y no paga nada en absoluto...

:-)

Martha Cecilia Cedeño Perez dijo...

Seguro que los evasores y otros especímenes similares, encontrarían la manera de seguir siéndolo... Un abrazo afectuoso

Juan Carlos Garrido dijo...

Javier:
Es posible que renazca el trueque, pero a mi me preocupan menos las comisiones cobradas en sacos de patatas que en bolsas de basura llenas de billetes.

Martha:
Seguro que encuentran algún medio, pero no lo tendrían tan fácil para cobrar ni, especialmente, para gastarlos.

Un abrazo.