El hombre, en la superficie de la tierra, no tiene derecho a dar la espalda e ignorar lo que sucede en el mundo.

Fiódor Dostoievski (El jugador)

martes, 16 de noviembre de 2010

Vergonzosa aquiescencia

Si alguien tiene conocimiento de que otro ha cometido un acto execrable y se lo guarda para sí, a eso se le denomina complicidad. Pero, si además te abrazas con él, eres casi tan despreciable como el criminal.
Pues eso, que viene el ministro represor de Marruecos y nuestro vicepresidente lo aguarda con los brazos abiertos.

5 comentarios:

Er Tato dijo...

Ya sólo nos falta agacharnos a coger el jabón en la ducha, Juan Carlos. ;-)

Saludos

Rafael Lucena Soto dijo...

Sí, pero a este si queremos podemos cambiarlo. ¿Y el otro? ¿Qué podemos hacer con el otro: el monarca amigo-hermano-socio del otro monarca?

Martha Cecilia Cedeño Pérez dijo...

Totalmente de acuerdo contigo: es una vergüenza... Y eso que nuestro ministro hace parte de un gobierno de ¿izquierdas?.
Te leo siempre, Juan Carlos

Sombras Chinescas dijo...

Tato:
Todo se andará...

Rafa:
Flaco consuelo, cuando todavía les queda año y medio.

Martha:
Desde hace tiempo, antes incluso de que cayera el muro, para los partidos occidente las ideologías se limitan a ser a una cierta pose, poco más que una capa de maquillaje.

Saludos a todos.

Mery dijo...

Pues lamentable, todo lamentable.