El hombre, en la superficie de la tierra, no tiene derecho a dar la espalda e ignorar lo que sucede en el mundo.

Fiódor Dostoievski (El jugador)

lunes, 17 de enero de 2011

Caramelos podridos

Este pobre lego no acaba de entender que en el PP tengan las santas narices de exponerse a que en cualquier momento les echen en cara los trajes de Camps y en el PSOE tres cuartos de lo mismo con los terrenos de Rollán.

Mientras que los partidos no se afanen en tener bien limpia su propia casa, carecen por completo de autoridad moral para reprochar nada a nadie. Además, estos casos de políticos pegajosos, que se mantienen adheridos al cargo contra toda lógica, inducen a pensar al votante suspicaz que este inexplicable sostenimiento contra viento y marea por fuerza debe obedecer a motivos turbios e inconfesables.

Que los echen ya, leñes.

7 comentarios:

Rafael Lucena Soto dijo...

Y ¿qué te parecen las legítimas pensiones vitalicias de los ex-presidentes González y Aznar a la par que sus imponentes ingresos como asesores de grandes empresas?; por una cuestión esencial de ética básica, ¿no deberían renunciar a algo?

Rafael Lucena Soto dijo...

Salud con caña y tapa de salmón ahumado.

Sombras Chinescas dijo...

Por una cuestión de vergüenza torera, y por solidaridad con sus antiguos gobernados, sería de agradecer algún gesto.

No lo verán nuestros ojos.

Un abrazo.

J. G. dijo...

y sin tener idea de esas materias imagino.

Y sobre el post razón hay, es muy difícil querer irse tras largo tiempo del cargo.

Lisset dijo...

Con los políticos me pasa algo que no comprendo ni comprenderé jamás. ¿Cuándo van a tener responsabilidad civil como la que tiene un empresario? Por ejemplo... Porque cuando un empresario lleva a la bancarrota una entidad o empresa, todo el mundo se lo come vivo y tiene que responder ante los demás...Los políticos no.. Renuncian, se buscan un trabajito, la gente se olvida, aunque hayan llevado la ruina un país y encima se van con pensión vitalicia, de verdad es que no lo soporto ni lo entiendo. Algunos entre el derroche y la quiebra tendrían que acabar en prisión y lo digo en serio. Nunca entenderé que cuando meten la pata la única salida sea la renuncia, cuando eso es lo más fácil, lo difícil es quedarse y arreglarlo y mejorarlo. Es como suicidarse, en realidad no es nada valiente, es la mayor de las cobardías. Un abrazo.

mujer prevenida vale por dos dijo...

Si suicidarse fuera de cobardes veo a una parte muy importante de esta clase política suicidandose...
Pero suicidarse es de desesperados y los politicos son los últimos que se desesperan porque ellos no pagan el pato

Sombras Chinescas dijo...

Jesús:
Sobre todo cuando no se sabe hacer otra cosa.

Lisset:
En efecto. La prueba es que Se trata de justificar a Royan aduciendo que no se ha lucrado (o no ha podido probarse), ignorando que ha regalado a intereses privados el dinero de los ciudadanos.

Cauta y valiosa mujer:
Así es: ellos hacen las normas, y no van a cambiarlas para perjudicarse.

Saludos a todos.