El hombre, en la superficie de la tierra, no tiene derecho a dar la espalda e ignorar lo que sucede en el mundo.

Fiódor Dostoievski (El jugador)

martes, 6 de julio de 2010

Usar y tirar

Si algo ha de caracterizar a esta sociedad del S XXI que nos corresponde vivir, será el carácter efímero y perecedero de cuanto crea, ese espíritu de un sólo uso que parece impregnar todo lo que produce ¿Recuerda alguien cuándo fue la última vez que llevó a reparar una televisión o una cámara fotográfica?

Y no sólo se trata de artículos de consumo, sino que creamos mitos desechables (el paradigma Chiquilicuatre); incluso la literatura se comporta como producto de temporada, y resulta complicado que un título permanezca en los anaqueles (ya no hablo de los escaparates) de las librerías más que unas pocas semanas.

Todo esto viene a cuento de que después de encargar “El coleccionista de cabezas reducidas” y “Ejecutar a Schubert” en la casa del libro y unilibro, respectivamente, al cabo de unas semanas, en ambos casos me han indicado que los libros no se encuentran disponibles. Supongo que me tendré que quedar con la curiosidad, ya que tampoco son títulos que se encuentren con facilidad en las librerías. Podríamos denominar esto como “la maldición del autor contemporáneo”.

12 comentarios:

Rafael Lucena Soto dijo...

Los que propugnaron la teoría del vértigo, entre otras, a principios del XX, para enjuiciar las vanguardias, ni se imaginaban lo que el diablo es capaz de hacer cuando se aburre y ya no le quedan moscas que matar con el rabo. Salud, siempre.

mujer prevenida vale por dos dijo...

El día que menos te lo esperes buceando entre libros de alguna libreria perida encontrarás uno de esos títulos... y te sentirás como quien encuentra un tesoro...

Jesús Garrido dijo...

Alguien me dijo que las teles de ahora tienen un sistema para que no tengan que ir a técnicos, durán mucho y un día dicen adios definitivo.

Es verdad una cosa, creo que el noventa por ciento de libros que leo son por encargo, no están en las librerías.

Aurora Pimentel dijo...

JC, qué razón, y no solo en las librerías esa rapidez, todo obsoleto o es "pasado" sin haber llegado casi, no se encuentra, como ocurre a veces con las películas, vas y ya te la han quitado.

Me espanta pensar que te cuesta más la reparación de algo que comprarlo nuevecito y cada ¡dos años! (móvil, ordenador "éste es una carraca, señora...", etc.) En electrodomésticos y en lo que no son electrodomésticos.

Saludos

Sombras Chinescas dijo...

Rafael:
A este paso, vamos a pasar de la cultura del vértigo a la subliminal.

Cauta y valiosa mujer:
Por desgracia, cada vez tengo menos tiempo de rebuscar en librerías (mi esposa afirma que tengo demasiadas aficiones, y es posible que no le falte razón) y compro casi todos mis libros por internet.

Casi pariente:
La cultura de usar y tirar es la que más conviene al fabricante, pero los aparatos modernos no duran más ni son más complejos de reparar que los antiguos.

Aurora:
Siempre se acude a la obsolescencia de lo antiguo: es que su móvil no tiene 3G, ni correo electrónico, mejor compre este otro. Y lo compramos, aunque no sepamos qué diantres es el 3G (ni el 5 Jotas, que es mucho más sabroso)

Saludos a todos y gracias miles por vuestras vistas.

dany dijo...

Hola Juan Carlos,
en Iberlibro.com está casi todo de segunda mano. Trabajan bien, la librería que tiene el ejemplar te lo hace llegar directamente.
http://www.iberlibro.com/servlet/SearchResults?sts=t&tn=El+coleccionista+de+cabezas+reducidas&x=0&y=0

http://www.iberlibro.com/servlet/SearchResults?sts=t&tn=Ejecutar+a+Schubert&x=0&y=0

Te vienen referencias del estado del libro.
Un abrazo.

Sombras en el corazón dijo...

Tienes razón, no duran nada. También creo que ahora se lleva mucho lo de las tiradas cortas: se publica el triple pero menos cantidad.

Un abrazo

Sombras Chinescas dijo...

Dany:
Me apunto la dirección.

Mª José:
Es cierto: en este país se escribe más que se lee.

Saludos a todos.

Mery dijo...

Hago mío el comentario de Rafa Lucena. Somos parte de una sociedad vertiginosa donde nada parece escapar de sus redes.

Sombras Chinescas dijo...

Hasta que uno va al pueblo, y bendice el frescor de las paredes de adobe, así como el sabor de los torreznos y de los tomates que no están hechos de aserrín prensado.

Un abrazo.

Javier Pérez dijo...

Somos los que nos vamos, amigo...

Sombras Chinescas dijo...

Algo quedará, supongo.

Saludos.