El hombre, en la superficie de la tierra, no tiene derecho a dar la espalda e ignorar lo que sucede en el mundo.

Fiódor Dostoievski (El jugador)

martes, 19 de julio de 2011

Dos novelas breves


“Memorias de mis putas tristes” de G.G. Márquez, me ha servido para reconciliarme con el colombiano, a quien leí con profusión (y, sin duda, sin el debido rigor) cuando apenas abandonaba la adolescencia y del que quedé empachado. No es su obra maestra y ni siquiera le hace honor al título, pero aporta una versión fresca y original del amor en la vejez.

El viaje de Jonás”, de mi paisano J.L. Jiménez Lozano, no me ha resultado tan gratificante. A decir verdad, se me ha antojado un mero divertimento, con poca substancia, de quien se siente adulado por la crítica y desdeñado por el público, y, y sabe su publicación segura por subvencionada.

Y disculpen Uds. estas intermitencias estivales.

3 comentarios:

mujer prevenida vale por dos dijo...

Te añado a la breve propuesta "El coronel no tiene quien le escriba"

-Dime, qué comemos.
El coronel necesitó setenta y cinco años -los setenta y cinco años de su vida, minuto
a minuto- para llegar a ese instante. Se sintió puro, explícito, invencible, en el
momento de responder:
-Mierda.

Como un rayo que todo lo atraviesa y me parte el corazon supe tambien adolescente que yo no era mas que una sobreprotegida y podia llegar el día en que si confiaba en los demas terminar comiendo "eso"
(De G G Marquez me gusta mucho de lo que escribe y no mucho de lo que dice pero sigo en deuda con él)

J. G. dijo...

una nos sé, la de Márquez inició su caída por la inflexión con aquello del secuestro.

Sombras Chinescas dijo...

Cauta y valiosa mujer:
Ese es uno de los que había leído (sin el debido rigor hace años), pero el fragmento es una joya.

Jesús:
Supongo que se debe haber cortado el mensaje, porque no lo acabo de entender.

Saludos a todos.