El hombre, en la superficie de la tierra, no tiene derecho a dar la espalda e ignorar lo que sucede en el mundo.

Fiódor Dostoievski (El jugador)

miércoles, 27 de julio de 2011

Servidumbres del progreso


Es preciso permanecer unos cuantos días sin acceso a internet para comprobar que no sucede nada por dejar de consultar el correo electrónico, que se puede vivir unas horas dejando  abandonado esa suerte de apéndice artificial que es el teléfono móvil.
Conviene  disfrutar de unas jornadas, aunque sean apenas cuatro, en las que el tiempo pasa de ser un bien escaso, del que nunca se dispone bastante, a algo que debe matarse paseando por el camino de Muñoyerro o charlando en la plaza.
Y es necesario haber constatado lo anterior para plantearse si todos estos artefactos, paradigmas del mundo moderno, que acostumbramos a considerar imprescindibles, o tan comunes que ni siquiera nos cuestionamos su uso, de veras están a nuestra disposición o, en realidad, sucede al contrario; si somos beneficiarios del progreso o sufrimos sus daños colaterales.

Comprenderán, entonces, que me disculpe de nuevo por estas intermitencias estivales.

2 comentarios:

J. G. dijo...

los sufrimos, ya tenemos dependencia, pero somos nosotros los que no progresamos, buenas intermitencias te deseo.

Sombras Chinescas dijo...

Dormir con manta en Julio siempre es bueno aunque sea intermitente.

Saludos.