El hombre, en la superficie de la tierra, no tiene derecho a dar la espalda e ignorar lo que sucede en el mundo.

Fiódor Dostoievski (El jugador)

miércoles, 16 de diciembre de 2009

El voto es el voto

ZP abandona la estrategia del “Sí, bwana” con el reino alauí, y se erige en defensor de la independencia del Sáhara, probando, una vez más, que le importa más arañar un voto que los intereses del estado.

Partiendo de que la apropiación del Sháhara fue un acto de taimado bandolerismo, perpetrado justo el momento más propicio, lo cierto es que, si lo consideran friamente, a los saharahuis les trae más cuenta integrarse de una vez en Marruecos que obtener la independencia, ya que, de asignarles un territorio, será el pedazo de desierto baldío que ahora ocupan.

5 comentarios:

Las hojas del roble dijo...

Como habitualmente, lleva usted toda la razón, querido amigo.

Sombras Chinescas dijo...

Nos conformaremos con un pedacito, amigo Julio.

Un abrazo.

Javier Pérez dijo...

Podemos justificar nuestra cobardía como queramos, pero lo que fue, fue.

Y la culpa es la culpa.

Creo yo.

Javier Pérez dijo...

Imagina a Dinamarca robándole una provincia a Alemania en abril del 45.

Mejor momento imposible, ¿verdad?

Pues oye, que no. Que por si acaso, no...

Eso es lo que nos falla a nosotros. Que nadie nos respeta por si acaso...

Sombras Chinescas dijo...

Si ni siquiera nosotros nos repetamos, malamente el resto.

Saludos.