El hombre, en la superficie de la tierra, no tiene derecho a dar la espalda e ignorar lo que sucede en el mundo.

Fiódor Dostoievski (El jugador)

miércoles, 27 de enero de 2010

Como un gato en la matanza


Así de orgulloso se encuentra un servidor, en su faceta de padre. Esta mañana, mi hijo mayor (8 años recién cumplidos) ha ganado el primer premio de “Emprendicuentos” del certamen “Soñar hoy para emprender mañana”, organizado por la oficina del emprendedor de la comunidad de Madrid, y le ha entregado el premio la consejera de empleo y mujer de la comunidad, Paloma Adrados.

A la vista de los hechos, cabe esperar que la saga de emborronafolios diletantes tenga continuación.

Tal como me indica mi amigo virtual "Tato", tabernero mayor de Sevilla, pongo los enlaces al cuento: pag1 pag2 .

13 comentarios:

Er Tato dijo...

Bueno, pues cuando te limpies la baba, Juan Carlos, podías colgar el Emprendicuento y así, además de iniciarlo en este duro mundo de los blog, lo felicitamos nosotros también.

Y felicidades también al padre, claro.

Un abrazo

Jesús Garrido dijo...

Me uno a la felicitación, felicidades amigo.

No cogé ventaja, ¡miarma! dijo...

Ojú Juan Carlos como está el panorama, el otro día el Ridao y ahora tú. Avisar de los babeos que se pone la pantalla que no hay por donde cogerla.
Ahora en serio, yo se bien lo que es sentirse orgulloso de sus hijos y por eso entiendo tu ilusión. Mi hijo Jesús de la Salud también le pega al boligrafo y me llena de satisfación.
Felicidades, enhora buena y dale un beso a tu hijo.

Un abrazo

No cogé ventaja, ¡miarma! dijo...

Perdona Juan Carlos, pero en el enlace del cuento no sé como se encuentra. Me uno a lo que sugiere el Tato, publícalo y así podremos leerlo.
Gracias

Er Tato dijo...

A ver, Rafael, ¿cuántos Arenas llevas ya? ;-)

Cuando le des al enlace de la entrada, te aparece la página de FileFactory y el nombre del fichero arriba. Baja hasta casi el final de la página y pulsa sobre un cuadrado que pone en mayúsculas "DOWNLOAD NOW with FileFactoryBasic". Se recarga la página y, otra vez al final, aparece una cuenta atrás en segundos que, cuando termina, es sustituida por un enlace que dice "Download with FileFactory Basic". Pulsa en él y se descarga el fichero. Y lo mismo con el segundo.

Gracias, Juan Carlos por los enlaces. Tienes todo un emprendedor en casa, pero ve explicándole ya lo que va a sufrir. Transmítele mi aplauso y mi enhorabuena a Adrián.

Sombras Chinescas dijo...

Muchas gracias a tí, Tato, por elaborar este manual in situ, y transmitiré tu felicitación a mi hijo. También a Rafael por su interés.

No esperen encontrar la obra de un Mozart literario, sino la de un niño de siete años (incluso se le escapa alguna tilde en la segunda página, que no tuve ocasión de corregir).

En todo caso y bajo la aparente simpleza de la historia, resulta sorprendente que, por mero instinto o causalidad, haya sabido incorporar todos los elementos con los que debe contar un cuento para ganar un certamen así, a saber:
1: la trampa sentimental (la madre que se queda sin trabajo).
2: la exaltación del espíritu emprendedor.
3: el toque de sabiduría, al proponer un negocio que se fundamenta en las cualidades naturales del emprendedor.

Las hojas del roble dijo...

Lo que se hereda no se compra, Juan Carlos.
Enhorabuena, de verdad.

Máster en Nubes dijo...

!Enhorabuena!

Olga B. dijo...

Felicidades.

Sombras Chinescas dijo...

Mi más sincero agradecimiento por vuestras felicitaciones.

Saludos a todos.

carmen dijo...

comprendo ese orgullo..
Felicidades para el peque.

Guillermo González dijo...

Tito. Dale la enhorabuena a Adrián de mi parte. Todo un orgullo para la familia. Espero que éste sea el primer premio que reciba de muchos otros, y que en un futuro sea él el que te corrija a ti los relatos. Por cierto, me han gustado mucho los cuentos ilustrados. Recuerdo haber escuchado a la abuela una historia parecida a la de “Los relojeros”. Saludos desde África.

Sombras Chinescas dijo...

Carmen:
Se agradecen las felicitaciones.

Guille:
Ignoraba que esta página disfrutase de tan ilustre visitante.
Recibe de vuelta un abrazo, dilecto sobrino.