El hombre, en la superficie de la tierra, no tiene derecho a dar la espalda e ignorar lo que sucede en el mundo.

Fiódor Dostoievski (El jugador)

miércoles, 9 de febrero de 2011

Todas las autonomías son iguales…

… aunque algunas son más iguales que otras. No en vano, Orwell demostró el gran acierto de que los cerdos encarnasen a la clase política en su magistral alegoría, y no porque de ellos se aproveche todo ni porque nos gusten hasta sus andares, sino por su voracidad insaciable y su gusto por hozar en la mierda.

Era evidente que se iba a soliviantar el patio como lo ha hecho, y, una vez más, sembramos el caos y el desconcierto por doquier. En ocasiones, incluso me planteo si ZP podría hacerlo peor si lo intentara a propósito y, sinceramente, lo dudo.

3 comentarios:

No cogé ventaja, ¡miarma! dijo...

¡No lo dudes hombre! que es capaz de demostrarlo.
Un abrazo

J. G. dijo...

cuidado con las siete vidas.

saludos.

Sombras Chinescas dijo...

Rafa:
Yo no estaría tan seguro.

Jesús:
No acabo de entender el comentario, pero saludos al fin y al cabo.