El hombre, en la superficie de la tierra, no tiene derecho a dar la espalda e ignorar lo que sucede en el mundo.

Fiódor Dostoievski (El jugador)

martes, 5 de abril de 2011

De qué hablo cuando hablo de correr

Comienzo con la conclusión: el libro de Haruki Murakami se lee con soltura y disfrute.

Si ahora tuviera que etiquetarlo, no sabría decir si se trata de un ensayo sobre la carrera de fondo, una obra autobiográfica o una declaración de principios, aunque lo más probable es que sea las tres cosas a la vez.

Por lo demás, resulta sorprendente que alguien que disfruta de una sólida posición y renombre mundial con su actividad profesional,en este caso la escritura, dedique muchos más afanes y esfuerzos al desarrollo de una afición en la que apenas resulta mediocre.

De cualquier modo, no se trata del único caso que me consta en el que la anécdota se eleva a categoría, pues he conocido varios casos de empresarios, directivos y profesionales de éxito que apenas se dedican a su profesión de forma rutinaria y, por el contrario, dedican la mayor parte de sus energías a un entretenimiento, golf, pádel, incluso el mus, en el que apenas resultan mediocres.

Aunque quizá un servidor no sea la persona más indicada para opinar a este respecto.

5 comentarios:

DANIEL dijo...

Juan Carlos,
yo creo que ambas actividades se complementan. Creo que Murakami se dedica con igual entrega y seriedad a esas dos actividades.
Correr, igual que escribir, es una droga.

En cuanto al libro, pues es uno de esos que se leen con gusto y sin dificultad, pero que no son más que una serie de apuntes de un tipo interesante.
Un abrazo.

Sombras Chinescas dijo...

Dany:
Mi impresión fue que el libro iba más allá de una mera recopilación de notas, y el autor, por medio de la escritura trataba de explicar al mundo (en realidad a sí mismo) por qué corría, lo que venía a ser una suerte de filosofía vital o declaración de principios.

Y lo que quería decir es que, cuando uno domina su actividad profesional, la acomete de un modo casi rutinario: en el libro en ningún momento aparece preocupado por una novela que no sepa como resolver o que no avanza como espera, pero sí mucho por su evolución como corredor.

Saludos.

ernesto ortega garrido dijo...

Juan carlos, tienes razón, si el empeño que ponen algunos en mejorar su handicap, lo podrían en su trabajo, cuanto mejor nos iría. El libro me lo han recomendado en más de una ocasión. Lo pongo en la lista,

Sombras Chinescas dijo...

No es lo mejor que he leído en los últimos tiempos, pero sí algo para pasar un Buen rato.

Saludos.

Javier Pérez dijo...

Te busco un artícvulo pro ahí sobre la gente que corre y la civilización que huye.

A ver si soy con él..

:-)