El hombre, en la superficie de la tierra, no tiene derecho a dar la espalda e ignorar lo que sucede en el mundo.

Fiódor Dostoievski (El jugador)

martes, 20 de septiembre de 2011

Rub Al Kaba


Cualquiera que no lo conociera mínimamente podría suponer que, desde su proclamación como candidato, el dirigente socialista ha sufrido un súbito ataque de talibanización, cuando no una exótica demencia transitoria, que un día lo hace arremeter contra los banqueros y al día siguiente contra el constitucional, hasta el punto de que a nadie le extrañaría encontrárselo con rastas, bombachos y una camiseta de tirantes, o vistiendo chilaba y postrado hacia la Meca.

Como dijo Jonathan Swift: “La ambición suele llevar a las personas a ejecutar los menesteres más viles. Por eso, para trepar, se adopta la misma postura que para arrastrarse”. Así lo prueba este candidato que, por si alguien no lo tenía del todo claro, está demostrando que es capaz de cualquier bajeza con tal de arañar un voto. La mera hipótesis de que alguien así pueda regir los destinos del país le arranca escalofríos al más insensible.

Esta casta de políticos oportunistas, dispuesta a ganar a todos sus adversarios con sus propias armas y, si es preciso, se muestra más antisistema que los del 15M o más separatista que ER, le está haciendo un flaco favor al país, pues cada voto que mercan con estos engaños le renta beneficios a las minorías con las que compiten, además de a la propia imagen de la clase política, a la que, por fuerza, estamos comenzando a contemplar como una caterva de seres amorales y carentes de escrúpulos, capaces de todo por aspirar el poder, no digamos ya por mantenerse en él.

3 comentarios:

Aurora Pimentel Igea dijo...

Pero nada, Sombras, como es "de los nuestros" pues se le seguirá votando.

Sombras Chinescas dijo...

Sinceramente, confío en que no.

Saludos.

Er Tato dijo...

Eres un confiado, amigo Juan Carlos.

Como dijo el torero Rafael el Gallo cuando un amigo le preguntó qué opinaba sobre nuestra guerra civil y el maestro respondió: "Pues no sé qué decirte. La gente de un lado y la del otro están haciendo unas cosas, que ya no sé quiénes son los malos y quiénes son los míos."

Saludos