El hombre, en la superficie de la tierra, no tiene derecho a dar la espalda e ignorar lo que sucede en el mundo.

Fiódor Dostoievski (El jugador)

martes, 2 de febrero de 2010

Crónica de los Wapshot

A un lego como el que suscribe, se le hace raro abrir un libro de Cheever y que no se trate de narrativa breve, y de veras sorprendente toparse con una novela río en toda regla, además ejecutada con admirable maestría y repleta de personajes memorables. Y no sólo se enfrenta el lector una buena novela, sino a un magnífico documento sociológico para conocer de primera mano la América de los felices cincuenta. Tan sólo se percibe flojear la narración en su tramo final, como si hubiera tenido que concluir el libro con premura bajo presión de su agente, y el final ni siquiera lo parece, aunque admito que no es sencillo concluir una novela río, a no ser que se comience por el final y luego se salte hacia atrás, para desarrollar la historia hasta el punto donde se inicio, argucia bastante habitual en el género.

En cualquier caso, se trata de un libro para recordar y que se devora con ansia, a pesar de que consta de más de cuatrocientas páginas de tipografía minúscula, como la de las antiguas biblias. La narración salta continuamente de un personaje a otro, supongo que cuando se escribió (ganó el national Book Award en 1957) la técnica debió resultar bastante inovadora.

4 comentarios:

dany dijo...

¡Ya esta bien! Juan Carlos. Esto ya es demasiado.¡Cuatrocientas páginas a letra pequeña!O eres Marqués en vez de ingeniero, o tienes un negro que te lee y te hace las reseñas.
(Ji, ji). (Se adjuntan los "ji,ji" para que no quede duda del tono jocoso).

Sombras Chinescas dijo...

La respuesta correcta es la segunda (de momento).

Lo cierto es que la última semana no he escrito ni corregido nada, y sólo leí en el tiempo libre. Aunque ya se acabó, y ahora reviso, por enésima vez, una vieja novela breve para enviarla a la guerra (que diría Sipán).

Máster en Nubes dijo...

Suena bien esa novela de la que hablas y el autor ¿he leído algo? No recuerdo ahora... Lo pondré a la espera, aunque 400 páginas son muchas (en fin, son bastantes...)

Y mucha suerte con la guerra, Juan Carlos, toda la suerte del mundo, aunque sea al final sólo una batalla más, pero ahí estarás, en el frente, como los valientes ;-) que se presentan, el no ya se tiene ¿no?. Pues eso. Un abrazo.
Aurora

Sombras Chinescas dijo...

Aurora:

Es probable que hayas leído algo, pues junto con Carver y Ford es uno de los tres referentes de la narrativa breve anglosajona.

Saludos.