El hombre, en la superficie de la tierra, no tiene derecho a dar la espalda e ignorar lo que sucede en el mundo.

Fiódor Dostoievski (El jugador)

lunes, 22 de febrero de 2010

Trazos (adelanto)


Pocas veces me resulta tan placentero escribir aquí como en este instante, con ocasión de la publicación de “Trazos”, el primer libro de relatos de mi gran amigo virtual Daniel Doblado Cortés, a quien no tengo el gusto de conocer en persona, pero con quien comparto multitud de afinidades y con quien he intercambiado escritos, lecturas y anhelos. En espera de que escriba una semblanza como estipulan los cánones y a guisa de adelanto, les dejo aquí la reseña de la contraportada que el autor tuvo la osadía de encomendar a quien suscribe.


Resulta increíble que la realidad virtual más verosímil sea la producida por la tecnología más rudimentaria: el libro. Leer es sumergirse en vidas ajenas y escapar, por unas horas, a la rutina o insignificancia de la propia.
Un buen cuento debiera ser como un cuadro impresionista, en el que la escena se perfila con el mínimo imprescindible de pinceladas, y del que, en algunas ocasiones, es preciso distanciarse para apreciar en toda medida su efecto. No cabe duda de que quien se aventure a acometer la lectura de este libro se dispone a enfrentarse a un colorido museo, en el que cada una de las estampas, gracias a la sabia mano del artista, dice mucho más que la suma de los elementos que representa.
En “Siete fumadores” asistimos a una encrucijada de vidas que se cruzan sin variar su trayectoria, como trenes en vías separadas. “Desnudismo” realiza una atinada disección de las obsesiones y atavismos en torno a la desnudez, con un sorprendente vuelco final. En “Madonna col bambino”, el arte sirve de excusa para retratar con penetrante lucidez las relaciones de pareja. “Mi papá” masacra sin piedad el cuento bienintencionado al uso.
Resulta tan absurdo empeñarse en describir un cuento con unas pocas líneas como pretender destilar una esencia pura y concentrada. Cada uno de los relatos compilados podría ser objeto de una disertación mucho más extensa que el texto en sí, pero este no es el lugar.
Entre y disfrute.

7 comentarios:

Máster en Nubes dijo...

Tiene buena pinta, Juan Carlos. Y tanto por recomendación como por eso del pulimiento y corrección que dice, que me gusta mucho, voy a ver si me hago con el libro (tengo varios en espera, pero como son cuentos me parece más fácil leerlos).
Un abrazo y gracias por la recomendación.

Las hojas del roble dijo...

Coincido: muy buena pinta

Sombras Chinescas dijo...

Aurora:
Prueba a escribir a informacion(arroba)tueditorial.es ya que, por algún arcano motivo, no aparece en la página "librería" de la editorial (y eso que el autor pertenece al consejo lector).

Julio:
Y no son sólo las pintas; yo he tenido ocasión de ir leyendo el libro por entregas, a medida que se iba fraguando durante los dos últimos años, y puedo atestiguar que vale la pena.

Saludos a todos.

dany dijo...

MUCHAS GRACIAS Juan Carlos.

Y a los demás, gracias por el interés.

Bárbara dijo...

Pues dan ganas de entrar, sin duda, sobre todo con el llamativo luminoso d eneón que has colgado enla puerta. estoy contigo, en la escritura, a diferencia de las matemáticas, se da la magia de que el resultado final es más que la suma de cada elemento que lo compone. Saluditos.

Sombras Chinescas dijo...

Dany:
No se precisan las gracias (pienso cobrármelo en cañas cuando haya ocasión).

Bárbara:
En efecto, a esto se le llama sinergia, y se suele encontrar en el verdadero arte.

Saludos.

GEEPP dijo...

Ya está disponible el libro, a la venta en www.tueditorial.es

No os arrepentireis...