El hombre, en la superficie de la tierra, no tiene derecho a dar la espalda e ignorar lo que sucede en el mundo.

Fiódor Dostoievski (El jugador)

domingo, 10 de junio de 2012

La prima y la madre que la trujo


Un servidor no puede evocar sin añoranza tiempos que parecen remotos, en realidad apenas un par de años, cuando, si alguien nombraba a la Prima, sin más apellidos, se refería a un pariente de segundo grado, o más lejano, de esos que apenas te encuentras en los eventos familiares más masivos. Si además le ponía el calificativo de riesgo, se refería a que le gustaba practicar el sexo sin precauciones o a que era de esas que venían de visita a las once de la mañana y no conseguías echar antes de la medianoche.

Por desgracia, ahora el término tiene un significado muy diferente y hasta mi frutero es capaz de hablar sobre la evolución del bono alemán a un año con la misma soltura con la que antes recitaba la alineación del Madrid de la quinta del Buitre y, cuando te cruzas con algún vecino en el ascensor, en lugar de hablar del tiempo, te comenta el precio que alcanzó la deuda española en la última subasta.

        Sería lógico suponer, dado el nefasto panorama que parece acecharnos cada mañana emboscado en los titulares de los diarios, que optáramos por la evasión de la realidad, como Solbes y Zapatero cuando los inspectores del banco de España le hicieron llegar al primero la famosa carta que ponía en negro sobre blanco la verdad sobre el estado de la banca y ambos desdeñaron como un simple mal agüero. A despecho de lo anterior, parecemos recrearnos en nuestra desgracia, doctorándonos en macroeconomía y mercados financieros, como esos enfermos que se empeñan en saber más sobre sus enfermedades que los propios doctores que les tratan.


        Hablamos de miles de millones con absoluta indolencia; como prueba el hecho de que cada español, por mediación del FROB, tengamos que prestarle a los bancos dos mil euros. En mi caso, que tengo esposa y dos hijos, supone un montante familiar de ocho mil euros, una cifra nada despreciable.


        En este  punto es cuando a uno no le queda otra opción que preguntarse por qué toda esta caterva de ineptos e insensatos (por no decir algo peor), comenzando por ZP y Solbes, siguiendo con MAFO, Rato y Blesa, y concluyendo con todos los representantes de partidos políticos y sindicatos que ostentaban cargos de consejeros en todas estas entidades que han tirado dinero a manos llenas, no se encuentran ahora mismo juzgados y encerrados.


       Al ciudadano de a pie, ya experto en las interioridades del sistema financiero, no le es ajeno que no se puede dejar quebrar al sistema bancario, pero lo que nunca podrá comprender es por qué se rescata a estas entidades, pesebres para pagar favores y lealtades políticas, y no a su pequeño negocio o a él mismo, sencillamente porque no existe explicación plausible.


        Por todo lo anterior y aún sabiendo que apenas vislumbramos la pequeña punta emergente del iceberg, uno maldice entre dientes, mentando a la Prima y la madre que la trujo, y reza para que estos cien mil millones sirvan para que nos deje en paz, al menos hasta que concluya la Eurocopa.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Los pitos de la discordia


En cuanto escuché a Esperanza Aguirre en el programa de Carlos Herrera, supe que sus palabras iban a levantar revuelo.
La Wikipedia afirma: la corrección política o lo políticamente correcto es un término utilizado para describir lenguaje, ideas, políticas o comportamientos que se considera que buscan minimizar las ofensas a grupos étnicos, culturales o religiosos. Esta obsesión, llevada hasta el límite del absurdo por la inmensa mayoría de los políticos y muchos que no lo son, redunda en la insustancialidad, en el discurso queso de Burgos, descafeinado e insulso por tanto afán de complacer, o al menos no molestar, a cuanto insensato irascible puebla la faz de la tierra, y ciertamente no menudean.
Resulta patético ir a jugar la final de la Copa del Rey y pedir a tus seguidores que expresen libremente sus sentimientos,  en concreto: pita por la lengua, pita por la libertad, pita por las elecciones, pita contra el robo y pita por el nuevo estado catalán. Semejante dislate es equivalente a ordenarse fraile para predicar desde el púlpito a favor del ateísmo o el agnosticismo. Encuentro tan pueril la conducta de Rosell que no se me ocurre otro castigo que quitarle su juguete favorito y enviarle a la cama sin postre.
Entiendo perfectamente que el nacionalismo, acostumbrado a hacer de estas cuestiones su razón de ser, pues carece de otra, sufra de sarpullidos y erupciones ante la mera visión de un miembro de la casa real o una bandera española, pero nadie les obliga a participar en la Copa del Rey, si es que tan dolorosa y ofensiva les resulta la presencia de su vástago. Lo que no puedo admitir es que políticos que tratan de pasar por moderados, como Durán, se rasguen las vestiduras y afirmen que prohibir pitadas y abucheos es un atentado contra la libertad de expresión. Curiosamente, cuando pitaban a los de su partido a la entrada a las cortes catalanas, no sostenía la misma opinión.
Retomando el comienzo, parece evidente que la presidenta madrileña peca de muchos defectos, pero no de exceso de corrección política, y, si por algo se caracteriza, es por afirmar en voz alta lo que mucha gente piensa pero ningún político se atrevería jamás a enunciar, justamente por saber que ello les convertiría en blanco de la jauría.
Un servidor no es monárquico ni se le saltan las lágrimas ante la vista de la enseña nacional, pero no me parecería mal que el partido se suspendiera si la conducta del público lo justifica. Mi modesta opinión es que, si no nos gustan las leyes, cambiémoslas, si bien, mientras permanezcan en vigor, hay que respetarlas y los gobernantes tienen la obligación de hacerlas respetar. Si han de hacer una manifestación en la plaza de Cataluña en contra de la monarquía y a favor de la independencia que la hagan, no obstante, si acuden a la final de la Copa del Rey, algo a lo que nadie les obliga, déjense los pitos en casa.

jueves, 3 de mayo de 2012

Lazaretoamérica


Evo Morales, envalentonado por la tibia respuesta al robo por decreto perpetrado por su colega austral, la Kirchner, mueve ficha y salta de oca a oca, comiéndose en este caso la filial de red eléctrica en Bolivia.
Es cierto que los más perjudicados a la postre serán los conciudadanos de estos dirigentes demagogos y oportunistas, condenados a vivir encerrados en el gueto financiero en el que acabarán convirtiéndose sus países a causa de la inseguridad jurídica reinante en los mismos, no obstante y entretanto, las primeras damnificadas son las esquilmadas empresas españolas.
Parece claro que pueden nacionalizarse empresas a precio de saldo, o gratis total, pero la historia prueba que estas gangas acaban pasando una onerosa factura.
La relación causa efecto parece tan evidente, que un servidor no alcanza a entender cómo los sufridos votantes de estos desgobernantes  aplauden a rabiar las nacionalizaciones, si bien tampoco alcanzo a entender cómo fue posible que los electores españoles votasen a Zapatero dos legislaturas consecutivas.

martes, 17 de abril de 2012

¿Hay alguien ahí?


En días como estos, uno se pregunta por qué todo el mundo parece haber escogido justo esta semana para perder el juicio, qué ha podido causar este brote de locura colectiva.
Cristina Fernández de Kirchner, ahuyentando a patadas a los inversores de su país en  un momento en el que parecía que la economía Argentina comenzaba a remontar, desbaratando de un manotazo la ilusión de que podía conjurarse de una vez la maldición de un país que lo tiene todo para ser próspero y se ha visto secularmente abocado a la miseria por culpa de los gobernantes más nefastos que quepa imaginar. Supongo que en Méjico, Brasil y, sobre todo, en Colombia, deben estar frotándose las manos, pues su principal competidor como naciones receptoras de inversión exterior ha decidido retirarse con esta maniobra suicida.
El rey, despertando atavismos de los tiempos de las cacerías de especies protegidas y pescas en el Azor, cuando el país atraviesa por una de las peores rachas de la historia reciente y el drama se ha convertido en algo tan cotidiano que incluso ha perdido la capacidad de epatar.
Jaime de Marichalar, dejando una escopeta cargada en manos de un muchacho que tiene todo el aspecto de estar hecho de la piel del mismísimo Belcebú (en una ocasión, quien suscribe tuvo ocasión de verlo en persona en el Zoo de Madrid, y la reina y todo su séquito de escoltas se veían mal para ponerle freno).
Y lo más curioso de todo es que esta epidemia de demencia no se ha desatado en medio de una ola de calor, sino a comienzos de un abril disfrazado de enero siberiano.

jueves, 12 de abril de 2012

Adiós al billete


El hecho de que el dinero en metálico va a desaparecer, el menos en la zona Euro, es una realidad a medio plazo, y la medida de limitar los pagos en metálico a 2.500€ no constituye más que un primer paso.
Los gobiernos europeos, agobiados por la deuda y el déficit público, no van a poder sustraerse a la tentación de convertirse en una suerte de gran hermano que todo lo ve; la prueba es tan sencilla como solicitar un borrador de la declaración de la renta y, si eres uno de los pocos afortunados que no se encuentran el sistema colapsado, comprobar cuánto sabe el estado de ti. No obstante, no les basta con eso y quieren tener constancia de hasta el más ínfimo movimiento del último de nuestros céntimos, y la moneda circulante es el más serio obstáculo al que se enfrentan para alcanzar dicho fin.
Hoy en día, las condiciones tecnológicas y sociales permitirían dar este paso de no ser por los bancos (de nuevo ellos) y su contumaz voracidad por cobrar unas comisiones de usura por las transacciones electrónicas. Bastaría que, en lugar de embolsarse un abusivo porcentaje de cada movimiento, cada comerciante pagara una razonable tarifa plana, similar a lo que ocurre con internet, para que los billetes pudieran eliminarse en unos pocos meses.
Y, en ese instante, habríamos convertido al gobierno en un ser omnisciente que, a guisa de ejemplo, sabría cuánto nos gastamos en bares y podríamos encontrarnos que, tras pagar la última ronda, recibiéramos un SMS de la seguridad social indicándonos que, una sola cerveza más, y no se hará cargo de los posibles gastos de tratamiento.
Parece ciencia ficción, pero no dude que lo acabaremos viendo.

martes, 10 de abril de 2012

Neozapaterismo


Al igual que Montoro, el tipo con cara y voz de chiste, nos sorprende con propuestas originales y creativas, de Guindos, el ministro con aspecto de no haber sonreído en la vida, nos descoloca con ocurrencias que son un chiste en sí mismas, si bien de pésimo gusto, que, si uno leyera en una hemeroteca sin identificar la fecha ni el autor de la declaración, sin dudarlo un instante atribuiría al propio Zapatero o alguno de sus adláteres.
No se puede pretender que una persona que ha pagado su cuota de la seguridad social tenga que pagar de nuevo si un día sufre una apendicitis. Si se estima que las rentas más altas deben pagar aún más, lo que debe hacerse es modificar las tablas de cotización, no reducir derechos y crear desigualdades manifiestas.
Pero además de ser injustas, estas propuestas son mera demagogia pirotécnica, como lo prueba el gráfico extraído de la encuesta de estructura salarial del INE (de del 2006, la última disponible, si bien sirve para hacerse una idea) en la que se observa que, a partir de 70.000€, la curva prácticamente toca al cero, por lo que la medida del ministro, que da la impresión se acaba de caer del apellido, sería de insignificante incidencia en los presupuestos de la seguridad social.

lunes, 9 de abril de 2012

¡Uh, que vienen los mercados!


Una vez más, la prima de riesgo, esa pariente tan entrometida y contumaz, se viene arriba como un despertar adolescente o priápico, y nos deja el país un poco más hundido y paupérrimo, pagando la deuda a precio de bono basura.
Si en la anterior ocasión la culpa parecía recaer sobre el desplome en las encuestas de Merkel, ahora todo apunta a la campaña electoral francesa, y uno se pregunta por qué demonios hemos de pagar los platos rotos del resto de Europa y vernos abocados al eterno papel de chivo expiatorio.
Es cierto que la incomprensible y errática política del gobierno saliente no ha contribuido precisamente a ganarnos una reputación de país en el que se pueda confiar, si bien el recién estrenado ejecutivo de Rajoy se ha limitado a seguir a pies juntillas los dictados de nuestra jefa, Merkel, y de esa caterva de comadres histriónicas e histéricas, los mercados, y nada parece justificar esa súbita caída en desgracia.
Cabe cuestionarse, entonces, cuál es el desencadenante de este repunte meteórico, y se pueden alegar muchas causas, desde el resultado de las elecciones andaluzas hasta los últimos presupuestos, si bien ninguna en la que se pueda fundar una relación causa efecto evidente, de modo que las opiniones vertidas por los distintos analistas políticos se asemejan más a un cónclave de sofistas discutiendo sobre la esencia de la nada que a un razonamiento en el que se pueda depositar algo de confianza.
Visto que ni siquiera cumpliendo a rajatabla sus dictados muestra visos de complacerse esa suerte de doncella caprichosa que encarnan los mercados, se diría que la única alternativa posible es cerrar los ojos y rezar para que, cuando volvamos a abrirlos, la señorita se encuentre de mejor humor.

lunes, 2 de abril de 2012

Buenas ideas mal vendidas


Se cumple el centenar de días en el gobierno de Rajoy, y creo que la sucinta frase del titular resume a la perfección la esencia de este comienzo de mandato.
Con toda sinceridad, un servidor duda que la reforma laboral pueda servir algún día para combatir el desempleo, ni siquiera a medio plazo, si bien daba la impresión de que se trataba de un imperativo de los mercados y de nuestros socios (léase jefes) europeos, Merkel y Sarkozy, al que hubiera resultado difícil sustraerse.
En cuanto al resto, opino que, en estos pocos días, el ejecutivo ha planteado una serie de medidas atrevidas e imaginativas, adecuadas para los tiempos que corren, como la dación en pago, la gestión de la morosidad local o la amnistía fiscal aprobada por el último consejo de ministros, si bien no ha sabido exponerlas de un modo adecuado a la opinión pública, a imagen y semejanza de la propia esencia de este gobierno, un grupo de gestores experimentados y eficientes, si bien desprovistos por completo de glamour, incluso de capacidad de despertar empatía, algunos encarnando el perfecto paradigma de su antítesis, como es el caso de Montoro.
Restaría, para completar esta panoplia de medidas anticrisis, hacer aflorar el dinero negro refugiado en billetes de 500€, los cada vez más míticos Bin Laden, quitándolos de la circulación y, si fuera preciso, remplazándolos por un modelo diferente, si bien esa es una decisión que debe ser adoptada por el conjunto de los países englobados en la moneda única.

viernes, 30 de marzo de 2012

El fútbol no es sexo telefónico



Algunos incluso opinarán que es mejor que el sexo, o quizá lo único que hace vibrar al personal masculino cuando lo otro se ha convertido en una rutina cada vez más infrecuente, y ver correr a veinte tipos tras una pelota queda como el único placer que uno puede permitirse varias veces a la semana (¿hay algún día que no den fútbol por televisión?).
Se quejan los alemanes, en perfecto español, del precio exorbitante de las entradas, y no les falta razón, pues por el importe de una sola se puede asistir a unas cuantas funciones de teatro, paradoja a todas luces inexplicable, mucho más en los tiempos que corren, y que invita a preguntarse por qué la crisis parece no hacer mella en este deporte, a pesar de los más de 750 millones de euros que los clubes adeudan a hacienda.
No importa no llegar a fin de mes o no poder pagar el gas, pero el fútbol ni me lo toquen, oigan (lo afirma uno de los pocos extraterrestres a los que el fútbol les resulta intolerablemente aburrido).

lunes, 26 de marzo de 2012

The walking dead


Se antojaba imposible que Griñan, perfecto paradigma de cadáver político, no sólo sin constantes vitales, sino pútrido y descompuesto de eres e invercarias, de chóferes mamporreros y aludes de coca, pudiera salir en pie de estos comicios, pero así ha sido. No en vano, resucitó a Felipe Gonzalez, trasunto del cadáver del Cid amarrado a su caballo, como última y desesperada tentativa.
Esta victoria contra natura y desconcierto de sociólogos prueba que, al menos en el sur de España, resulta más difícil de lo normal establecer una alternancia en el poder, y el PSOE andaluz, versión local del PRI, escándalos incluidos, se ha enquistado en el poder como esas lapas que se aferran al casco de los barcos de tal modo que resulta imposible arrancarlas sin destrozar el maderamen.
 También, que votar al PSOE se ha convertido en una suerte de vicio inconfesable, de ahí que ninguna encuesta se aproximase a la verdad.

viernes, 23 de marzo de 2012

La ley de la jungla


Con sorprendente indolencia, estamos asistiendo a una constante e imparable subida de los precios del carburante, casi un 50% en los dos últimos años, sin que este hecho despierte la alarma y la agitación social que cabría esperar.
Son muchas las causas que se esgrimen, desde el aumento de demanda de los países emergentes hasta el teórico y más que debatible Pico de Hubbert, si bien, al igual que ocurrió con los cereales hace unos años, el tiempo probará que la causa primordial es la especulación en el mercado de futuros.
Resulta a todas luces aberrante que, con una pequeña inversión, pueda controlarse el precio de un producto esencial, causando que vaya a parar una porción muy superior del importe final del barril a los beneficios de la especulación que a los gastos de producción.
Vivimos épocas convulsas, y, al igual que en el caso del mercado de deuda, los grupos de inversión, con el único objetivo en mente de su cuenta de resultados, no pestañean si su inmoral mercadeo aboca a la ruina a países enteros y a la tragedia a millones de vidas.
Los gobiernos deben buscar con urgencia la forma de poner coto a esta especulación, o prepararnos para retornar a la autarquía y el trueque.

martes, 20 de marzo de 2012

Extorsión institucional


De nuevo, Cristina Fernández de Kirchner vuelve a la carga en su cruzada personal contra REPSOL, esta vez empleando como testaferros a los distintos gobernadores provinciales adscritos a su partido. No oculta la mangataria austral sus deseos de hincarle el diente a YPF, la filial local de REPSOL, demostrando unos modos más propios de un pezzonovante de la cosa nostra que de un gobierno que pretende ser respetado y tenido en cuenta por el resto del mundo.
La presidenta argentina está haciendo un flaco favor a su país cultivando con tanto afán la inseguridad jurídica, de modo que invertir en él cada vez se asemeja más a jugar a una ruleta rusa trucada en la que todos los disparos se efectúan sobre la misma sien.
La empresa española ya ha anunciado que emprenderá medidas legales en contra de estas suspensiones arbitrarias de sus licencias. Lo que resta por comprobar es si nuestro gobierno va actuar con decisión y firmeza en este caso o va a perpetuar la tradición de paños calientes instaurada por el anterior ejecutivo.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Hipocresía deletérea


Nos hemos acostumbrado a contemplar en las noticias las masacres a  la población civil siria, y a hacerlo con esa indolente desidia que otorga la rutina.
Resulta vergonzoso el doble rasero que han aplicado las democracias occidentales al caso libio y al sirio. No cabe ninguna duda de Bassar Al-Assad no es más respetuoso con los derechos humanos que Gadafi, y aunque la producción Siria de crudo y gas no es como la de otros países de la zona, también cuenta con sus reservas.
Entonces, ¿qué explica esta diferencia? Algo tan anacrónico como que el régimen sirio sea uno de los últimos procomunistas de los que quedan en el mundo, razón por que la todavía poderosa Rusia y la cada vez más omnipotente China le apoyan, como han demostrado en el último consejo de seguridad de la ONU.
Estados unidos y Europa miran hacia otro lado y lavan su imagen con unas tibias sanciones económicas con las que fingen ser ajenas al oprobio; no tardando mucho, cambiaremos de cadena, aburridos, cuando den las imágenes de nuevas matanzas en Ohms.

lunes, 12 de marzo de 2012

Huelga cosmética



Tenían ganas de echarse a la calle los sindicatos. Se han pasado dos legislaturas mordiéndose la lengua y reprimiendo los instintos atávicos, por lo que no es de extrañar que no puedan aguantar más y saquen a airear las pancartas a la menor ocasión, aunque la fecha coincida con el aniversario del hecho más infame de nuestra historia reciente.
No deja de tener gracia que se convoque una huelga por causa de un proyecto de ley que aún no ha comenzado su tramitación en el congreso, por lo que nos enfrentamos a una convocatoria de huelga preventiva, quizá una exhibición de fuerza o una mera pataleta.
Al ejecutivo de Rajoy no le preocupa en exceso. Como confesó en uno de sus lapsus europeos, ya tenía descontada la huelga en su balance de previsiones, y, si ha de recibir una huelga general, quizá ahora, cuando su cota de poder toca el zenit y apenas ha sufrido desgaste, sea el mejor momento de encajarla.
Si fueran honestos, los sindicatos deberían reconocer que no albergan esperanza alguna sobre el hecho de que la huelga pueda servir para cambiar un ápice el proyecto de ley, ni siquiera la actitud general del gobierno. Cabe entonces preguntarse por qué se convoca y supongo que no faltará quien sospeche, no sin cierta malicia, que quizá los sindicatos no estén tanto protestando por la reforma laboral como enseñando los dientes en respuesta a un previsible recorte de sus prebendas y subvenciones.
No es de extrañar, por tanto, que muchos se cuestionen si merece la pena perder un día de salario por esta suerte de cántico al sol o maniobra subterránea al amparo de arcanos intereses.

viernes, 9 de marzo de 2012

Los nuevos inquisidores


El observatorio andaluz de la publicidad no sexista, una de esas entidades sufragadas con dinero de todos en las que se coloca a políticos defenestrados y a familiares y amigos de los que mandan, ha abierto un expediente al Horno de Curro, un restaurante sevillano, por el “imperdonable delito” de ofrecer una cena sólo para chicas y con espectáculo de boys. Por lo que cuentan, su transgresión más deleznable fue incluir en el folleto la imagen del torso depilado de uno de estos muchachos que se quitan la ropa y provocan que señoras de reputación intachable se comporten como camioneros recién salidos del trullo.
Es cierto que la violencia no sólo se ejerce con palos y puños, pero este caso, paradigma de la estulticia institucional, o de la GILIPOLLEZ con mayúsculas en cada una de sus letras, ejemplifica a la perfección por qué debemos deshacernos sin más dilación de todos esos sumideros de fondos públicos, organismos de nombre altisonante y absolutamente ninguna utilidad, que las más de las veces se limitan a malgastar los generosos presupuestos que se les asignan y en otras, como la que nos ocupa, tratan en vano de justificar su más que injustificable existencia emprendiendo acciones como la citada, atentados contra el sentido común y demostración palpable del primer principio de Peter, ese que postula que “el número de tontos es infinito”.
En estas ocasiones,  un servidor no puede dejar de evocar al personaje creado por José Mota, el Tío de la Vara, ese que proclama que su misión es luchar contra toda la tontería del mundo. Desde luego, tarea no le va a faltar.

lunes, 5 de marzo de 2012

Cáncer bancario


Si hace unos días hablábamos de la morosidad pública como uno de los principales vectores de destrucción de empleo, es inevitable reconocer que el otro factor de involución social y una de las mayores lacras que sufre nuestra economía es el sistema bancario.
Y no es que un servidor se haya convertido de la noche a la mañana en un antisistema o un anarquista. De hecho, opino que la labor de la banca como intermediario entre el capital o el ahorro y la inversión y producción, siempre necesitadas de crédito, es vital. El problema radica en que, desde el año 2008, cada vez la desempeña menos y se está transformando en un nocivo parásito.
El sistema bancario se ha convertido en un agujero negro insaciable, que engulle cuanta ayuda pública se pone a su alcance. Todos los bancos, en mayor o menor medida, sufren un grave problema de base, que consiste en que sus balances están falseados por una valoración falsa e inflada del patrimonio inmobiliario acumulado y que sigue creciendo. En lugar de reconocerlo y presentar unos resultados reales, todas las entidades se dedican a un desesperado tuneo financiero y a mover partidas de un lado a otro para tapar el agujero, con la consecuencia de no hay un euro en la calle para particulares y empresas.
Por si fuera poco, el banco central europeo, por mantener la imagen y no prestar ayuda directa a los países con problemas para colocar su deuda (léase el nuestro), está permitiendo que los bancos hagan el negocio del siglo recibiendo dinero del BCE al 1% que luego invierten en comprar deuda al 5%, un auténtico disparate, se mire por donde se mire, con lo sencillo que resultaría que el BCE le prestara directamente a los gobiernos, por ejemplo a un 2%, y todas las partes, salvo los bancos, saliesen beneficiadas.
Existe un mito que afirma que no se puede dejar caer a la banca: los hechos lo han desmentido en Estados Unidos. También hemos comprobado que salvar a cada banco redunda en que se hundan miles de pymes, y, antes de haberles prestado un solo euro, debiéramos haber permitido que cayesen los bancos que fuera preciso y obligar al resto a cuadrar sus cuentas. Ahora, después de haberles facilitado unas cifras cuya mera pronunciación marea al más pintado, quizás sea demasiado tarde, aunque parece inevitable impedir que sigan campando por sus respetos en perjuicio de todos.

jueves, 1 de marzo de 2012

Desvergüenza


No ocurre nada porque los sindicatos, los mismos que demostraron cómplice aquiescencia con la negligente política de ZP a lo largo de dos legislaturas, salgan a la calle. Admito que no les faltan razones para ello y, aunque no comparto buena parte de sus argumentos, reconozco que esta postura es coherente con lo que se espera de ellos.
También parece evidente que el PSOE ha abandonado la oposición parlamentaria en favor de esa arma subterránea y de doble filo que es la agitación callejera. En Barcelona, coches y contenedores calcinados dan fe de la catadura de alguno de estos protestantes “pacíficos”.
Tampoco sucede nada porque la fecha elegida sea el 11-M, una jornada marcada por la infamia en la memoria colectiva, pero lo máximo que podría achacárseles por este particular es una cierta falta de tacto.
Lo que es absolutamente intolerable es que un representante sindical exhiba la inefable desfachatez de afirmar que van a convertir la manifestación en un homenaje a las víctimas. No es de extrañar que Ángeles Domínguez, la presidenta de la asociación de ayuda a las víctimas, se indigne ante tamaña desvergüenza.

martes, 28 de febrero de 2012

No todo es blanco o negro



Es cierto que los antidisturbios parecen tener sólo dos modos de funcionamiento: modo A, pasivo/standby y modo B, repartir  hasta a su propia sombra, si bien videos como el que enlazo prueban que, desmintiendo las afirmaciones de Rubalcaba, los manifestantes no eran todos unos pobres adolescentes protestando de forma pacífica por no tener calefacción.
No dudo ni afirmo que la policía se haya sobrepasado o no, pues apenas he visto un par de vídeos con los que no puedo ponderarlo, pero lo que resulta evidente es que ni las fuerzas del orden ni sus responsables pueden permitir que la mayoría de los ciudadanos se conviertan en rehenes de el grupo disconforme de turno, ni siquiera que una minoría se convierta en rehén de un grupo más numeroso, como ocurrió frente a las cortes catalanas.
Supongo que Rubalcaba debe encontrar los resquicios donde hacer oposición, si bien semejante demagogia, máxime en boca de un exministro del interior, se me antoja deleznable.

lunes, 27 de febrero de 2012

Justicia Ciega


Por más que el (por el momento) yerno real se empeñe en afirmar que nada sabía de los manejos de su socio, Diego Torres, es ya bastante mayorcito como para saber que el dinero no surge por generación espontánea, y que todo ese maná de contratos millonarios por servicios ridículos o inexistentes, cuyos réditos no dudó en aceptar, en última instancia tenía que ser sufragado por el que lo paga todo: el contribuyente. Admito que el consorte se desentendiera del trabajo sucio y se limitara a prestar su cara bonita (y el nombre de su esposa y su suegro), pero no podía cerrar los ojos a que tamaño aluvión de euros no podía proceder del desempeño honesto de la sociedad en la que participaba, que una oficina con un par de becarios y administrativos no podía generar semejante facturación,
Del mismo modo que, aunque insista en exculparla, la infanta tampoco podía cerrar los ojos a la procedencia de este torrente de euros en el que nadaba su esposo, y que le permitió costear dispendios propios de un marajá, v.g. la residencia de Pedralbes, como de hecho no los cerró su suegro, que lo llamó al orden en 2006 y él hizo caso omiso.
Existen personas que parecen bendecidas por la fortuna y a las que la vida parece sonreír en todo momento, razón por la que a la que al común de los mortales, que debe pelear y sufrir cada pequeño logro arrancado al destino, le provoca una suerte de malévolo regocijo el hecho de contemplar cómo los primeros caen en desgracia.
Aunque comprenda el citado comportamiento, no es el caso de quien suscribe esta opinión. No obstante, un servidor desearía que se hiciese justicia y sospecha que esta no es tan ciega ni ecuánime como la pintan, y que el ex yerno ideal va a salir de este brete de rositas o con una condena menor.
Se precisa una reforma urgente de la legislación referente a delitos económicos que impida que los condenados por esta causa cumplan su condena sin restituir lo que se han apropiado del erario público, que no puedan volver a pisar la calle hasta que hayan devuelto el último euro.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Ahí le han dado


Al igual que no vacilamos en criticar cada vez que nuestros dirigentes se equivocan (algo que sucede bastante a menudo, para qué negarlo), no podemos omitir el reconocimiento cuando hacen algo bien, o al menos caminan en la dirección correcta, así que debemos aplaudir a rabiar la propuesta de Montoro para erradicar la morosidad de las administraciones públicas.
Desde esta columna, hemos clamado en numerosas ocasiones por esa razón, y a nadie le cabe duda de que los impagos de las administraciones, en particular de las autonómicas y las municipales, ha sido uno de los más poderosos factores de destrucción de empleo a lo largo del 2011 y lo que llevamos de 2012, con especial incidencia en el sector de la obra pública, pero también en todo tipo de proveedores, profesionales y autónomos. Resultaba vergonzoso que ayuntamientos y comunidades adeudaran facturas de más de un año de antigüedad, cuando la ley les obliga a una demora máxima de cuarenta días.
La propuesta de Montoro impondría algo parecido a lo que se conoce como factoring para los pagos de la administración, y trasladaría la presión de la morosidad a los bancos, que ya es hora de que, por una vez y en lugar de alargar la mano, arrimen el hombro.
Veremos si sale adelante.