¡Y yo pensaba que estaba endeudado! Mi hipoteca, al lado de los diez y seis millones de euros (casi tres mil millones de las antiguas pesetas) que debe IU, se me antoja una fruslería.
Y el Sr. Llamazares dice que no deja su mullido escaño de diputado, que para eso lo han votado. Francamente, tendrá gracia que el nuevo dirigente de IU, cuando lo haya, no goce de plaza en el congreso y tenga que arrastrarse por los programas cardíacos, las tertulias mañaneras y los “talk show” vespertinos para narrar las maldades del sistema capitalista y la perfidia de la patronal; seguro que echará de menos al extinto tomate.
En cualquier caso, no puedo culpar por ello al Sr. Llamazares, pues yo mismo, si pillase un chollo semejante, me soldaría al puesto como una lapa y tendrían que separarme de él con soplete y escoplo.
lunes, 17 de marzo de 2008
viernes, 14 de marzo de 2008
Sombras chinescas
Vamos a redundar más en la redundancia, valga la misma.
Aquí estan: Wolksvagen Sadowplay
¿Curioso, verdad?
Aquí estan: Wolksvagen Sadowplay
¿Curioso, verdad?
jueves, 13 de marzo de 2008
La poetisa
A Jesus Tíscar, otro de los míticos pobladores del foro de PL.com, se le puede acusar de muchas cosas, pero no cabe echarle en cara el hecho de que carezca de originalidad. El universo tiscariano, un mundo concebido a imagen y semejanza de los desvaríos de un psiquiatra freudiano majara al borde del coma etílico, donde reinan soberanos los instintos primarios y las más bajas pasiones, es tan personal e innovador como su estilo o su lenguaje.
Uno, que con anterioridad se había leído el resto de la obra impresa del autor (“Via Crucis”, “Colección de impresentables” y “12 cuentos con premio”), pensaba inocentemente que le había cogido el tranquillo al jienense, pero debe reconocer que “La Poetisa” lo ha sorpendido con el pie cambiado, y es que, aunque la esencia de este libro sea básicamente la misma que la de los otros –eso sí, más pura y concentrada– de algún extraño modo es radicalmente distinto
Reconozco que no he podido evitar, aunque el personaje de la poetisa (ninfómana, asesina en serie y caníbal) es uno de los más depravados que cabe imaginar, que a menudo acudiera una sonrisa a mi boca.
En verdad, no estoy seguro de si “La poetisa” es uno de los libros más geniales que he leído últimamente o si, simplemente, no es más que la deyección de una mente enferma, pero, en cualquier caso, no puedo dejar de recomendar su lectura; eso sí, los amantes de lo políticamente correcto y los que tengan el estómago delicado, es mejor que se abstengan.
Uno, que con anterioridad se había leído el resto de la obra impresa del autor (“Via Crucis”, “Colección de impresentables” y “12 cuentos con premio”), pensaba inocentemente que le había cogido el tranquillo al jienense, pero debe reconocer que “La Poetisa” lo ha sorpendido con el pie cambiado, y es que, aunque la esencia de este libro sea básicamente la misma que la de los otros –eso sí, más pura y concentrada– de algún extraño modo es radicalmente distinto
Reconozco que no he podido evitar, aunque el personaje de la poetisa (ninfómana, asesina en serie y caníbal) es uno de los más depravados que cabe imaginar, que a menudo acudiera una sonrisa a mi boca.
En verdad, no estoy seguro de si “La poetisa” es uno de los libros más geniales que he leído últimamente o si, simplemente, no es más que la deyección de una mente enferma, pero, en cualquier caso, no puedo dejar de recomendar su lectura; eso sí, los amantes de lo políticamente correcto y los que tengan el estómago delicado, es mejor que se abstengan.
martes, 11 de marzo de 2008
La exaltación del mamarracho
Dejas a la gente que elija quién habrá de representarles y, en vez de decantarse por el que lo haría más dignamente, distinguen con su voto a un auténtico mamarracho, un fantoche de cartón piedra al que se le nota a la legua que es un producto de cutre-marketing y que no atesora más meritos que el haberle caído en gracia a unos electores a los que les importa un comino que el susodicho vaya a poner en entredicho a nuestro país ante los ojos de medio mundo.
En estas ocasiones, uno siente cómo se tambalean sus principios democráticos y se plantea si, para según qué cosas, no sería conveniente exigir algún tipo de cualificación a los electores, algo similar al permiso de conducción, que acredite que tienen la capacidad requerida para afrontar la responsabilidad que supone una elección.
Y que conste que no estoy hablando de política, sino de eurovisión.
En estas ocasiones, uno siente cómo se tambalean sus principios democráticos y se plantea si, para según qué cosas, no sería conveniente exigir algún tipo de cualificación a los electores, algo similar al permiso de conducción, que acredite que tienen la capacidad requerida para afrontar la responsabilidad que supone una elección.
Y que conste que no estoy hablando de política, sino de eurovisión.
viernes, 7 de marzo de 2008
Héroes en mangas de camisa
Es preciso tener muy pocas entrañas para disparar, delante de su mujer y de su hija, a un tipo de la calle, como usted y como yo, que no había cometido más delito que tratar de servir a sus paisanos; no a una masa difusa a la que apenas se puede concebir, sino vecinos de su pueblo a los que, en buena parte, conocería con nombres y apellidos. Precisamente, en Mondragón gobierna ANV, esto es, ETA, con el apoyo de izquierda unida, ¡y Llamazares tiene la desvergüenza de decir que hay que responder al terrorismo en las urnas!
Pero lo más triste de todo no es que, para desempeñar un cargo, tan inocuo y por otra parte tan necesario, como el de concejal, te obliguen a convertirte en una especie de héroe de andar por casa, ni que haya gente dispuesta a apretar el gatillo por causa tan vil –siempre la habrá– sino que 73.334 vascos, un 7.4% de los votantes, hayan dado su apoyo a ANV, léase ETA, en los últimos comicios. Esto sí que no tiene ninguna justificación.
Pero lo más triste de todo no es que, para desempeñar un cargo, tan inocuo y por otra parte tan necesario, como el de concejal, te obliguen a convertirte en una especie de héroe de andar por casa, ni que haya gente dispuesta a apretar el gatillo por causa tan vil –siempre la habrá– sino que 73.334 vascos, un 7.4% de los votantes, hayan dado su apoyo a ANV, léase ETA, en los últimos comicios. Esto sí que no tiene ninguna justificación.
Una perla
Aquí les dejo, señores, un "peaso" poema como la copa de un pino. Por supuesto, no acabo de adquirir unas dotes poéticas insospechadas, sino que me lo ha cedido mi buena amiga (y gran MAESTRA) Teresa Núñez, para subir un poco el nivel artístico de este blog. Como casi todo lo que escribe Teresa, está premiado.
Que Uds. lo disfruten: Manual para quemar una rosa
Que Uds. lo disfruten: Manual para quemar una rosa
Reivindicación de Jack London
Sin duda alguna, este es uno de los autores más injustamente arrinconados e infravalorados. Resulta increíble que el creador de “Martín Edén” (que, a pesar de que sus personajes son planos y arquetípicos, es una de las mejores novelas que se han escrito sobre escritores y que debería ser de obligada lectura para quien pretenda serlo) no ocupe un lugar preferente entre los autores recomendados a los escolares, pues son precisamente del tipo que despierta adicción a la página impresa.
Sus personajes al límite (“Las mil docenas”) son un presagio e inspiración de lo que nos resultó novedoso en Auster, y sus cuentos del ártico o los mares del sur encierran la magia de las historias contadas a la luz de las ascuas por rudos aventureros. “Antes de Adán” sin duda le fue muy util a Roy Lewis para alumbrar su memorable “El fin del pleistoceno”, e incluso para sí mismo a la hora de concebir lo que casi fue su canto del cisne, “El vagabundo de las estrellas”.
A ver si alguno de los que se pasan por esta página recoge el guante.
Sus personajes al límite (“Las mil docenas”) son un presagio e inspiración de lo que nos resultó novedoso en Auster, y sus cuentos del ártico o los mares del sur encierran la magia de las historias contadas a la luz de las ascuas por rudos aventureros. “Antes de Adán” sin duda le fue muy util a Roy Lewis para alumbrar su memorable “El fin del pleistoceno”, e incluso para sí mismo a la hora de concebir lo que casi fue su canto del cisne, “El vagabundo de las estrellas”.
A ver si alguno de los que se pasan por esta página recoge el guante.
jueves, 6 de marzo de 2008
La crin de Damocles

Esta es la primera novela que publica Javier Pérez, Zamorano afincado en León (y presuntamente relacionado con un tal “Yunque” que campaba por el foro de pl.com), con la que consiguió el premio Azorín 2006. En esta historia de intriga, magistralmente ambientada en la Alemania de entreguerras, los múltiples hilos argumentales se retuercen y entremezclan de modo semejante a una filigrana charra. Müller, comisario de asuntos políticos, que tiene que bregar con comunistas, nazis, crimen organizado y hasta con un comisario corrupto que pretende hundir su carrera, se ve, sin embargo, puesto contra las cuerdas por un asunto pintoresco: un misterioso esquilador, que se dedica a cortar las melenas de mujeres jóvenes.
Sin duda alguna, un libro para pasar un rato estupendo. No se lo pierdan.
Sin duda alguna, un libro para pasar un rato estupendo. No se lo pierdan.
martes, 4 de marzo de 2008
Declaración de intenciones (y desmentido)
Es curioso que, a pesar de que insisto una y otra vez en que no hay que ser partidista y tratar a los políticos como administradores a los que contratamos los votantes, y de que tengo a gala el atesorar ideas (seguramente pocas y flojas) en lugar de ideologías, que son un pobre sucedáneo de las anteriores, todo el mundo (incluidos los partidarios de uno y otro) piensa que inequívocamente soy del PP.
Mi propósito no era hacer un blog pro PP, como algunos me apuntan, sino repartir cera a cada cual según méritos (lógicamente, suele atesorar más quien más manda).
He procurado mantenerme imparcial, al margen de las antipatías que me pueda suscitar alguno de los candidatos, y atenerme a los hechos tanto como me ha sido posible. Me reitero en mi idea original de no dejarme nublar la visión por partidismo alguno, y me reafirmo en mi derecho a opinar lo que me de la gana y a cambiar mi postura tantas veces como desee, siempre que estime que estaba equivocado.
Eso sí, al que considere que soy del PP, no conseguiré hacerle cambiar de idea, ¿no ha ganado, acaso, Zapatero los dos debates?
A servir.
Mi propósito no era hacer un blog pro PP, como algunos me apuntan, sino repartir cera a cada cual según méritos (lógicamente, suele atesorar más quien más manda).
He procurado mantenerme imparcial, al margen de las antipatías que me pueda suscitar alguno de los candidatos, y atenerme a los hechos tanto como me ha sido posible. Me reitero en mi idea original de no dejarme nublar la visión por partidismo alguno, y me reafirmo en mi derecho a opinar lo que me de la gana y a cambiar mi postura tantas veces como desee, siempre que estime que estaba equivocado.
Eso sí, al que considere que soy del PP, no conseguiré hacerle cambiar de idea, ¿no ha ganado, acaso, Zapatero los dos debates?
A servir.
Dicen que será para mayo
Me comenta la comadrona, Cristina, por más señas, que se espera el alumbramiento para esas fechas, si bien puede variar a última hora, ya que se sabe que estas criaturas pueden ser caprichosas. Tenemos pensado ponerle de nombre “Sombras chinescas”, y verá la luz en los talleres de la Editorial Maghenta. En mi condición de padre primerizo, me tiemblan las rodillas como a una novicia antes de pronunciar los votos.
Se acabó la campaña
Tanto los candidatos como yo, hemos dicho cuanto cabía decirse al respecto, por lo que no les aburrimos más con este tema, distinguida concurrencia.
lunes, 3 de marzo de 2008
El debate (y las elecciones) que va a ganar Zapatero.
No me cabe duda alguna de quién va a ser el ganador mediático de esta noche. Si la pasada semana la mayoría de las manipuladas encuestas daban como ganador a un ZP que recibió hasta en la partida de nacimiento, hoy previsiblemente se saldrá del marcador.
El pasado debate fue un calco del primero que enfrentó a González y Aznar, y Zapatero cometió los mismos errores que su predecesor (minusvalorar al contrincante y no haberse preparado adecuadamente). Parece verosímil que Rajoy incurra en los mismos errores en los que cayó Aznar en el segundo (básicamente, tratar de presentar su programa en vez de repartir estopa) y que hoy ZP trate por todos los medios de mostrarse beligerante, seguramente agarrándose al trasvase del Ebro y a los pasados gobiernos de Aznar.
Lo peor de todo es que estas elecciones las va a ganar por la mínima un ZP que se va a dejar robar la cartera por los nacionalistas a la primera de cambio. Lo deseable, y lo razonable, sería un gran pacto “a la alemana”, algo tan improbable que produce hasta risa.
Por mucho que se empeñen en demostrarnos lo contrario, sobre todo una vez probada en el extinto bloque del este la inviabilidad del sistema socialista, las diferencias entre los dos grandes partidos son mínimas, y, en todo caso, mucho menor que las que hay con los nacionalistas, que lo único que pretenden (y lograrán) es llenarse la buchaca.
Por increíble que parezca, ambos partidos, pero sobre todo el PSOE, puesto que ZP que ha convertido la rivalidad con el PP en algo personal, se aplican la máxima de “antes muerta que tuya”, con el resultado de que al final todas las instituciones acabarán convertidas en “la Meretriz de Babilonia”.
Ahora vas y los votas.
El pasado debate fue un calco del primero que enfrentó a González y Aznar, y Zapatero cometió los mismos errores que su predecesor (minusvalorar al contrincante y no haberse preparado adecuadamente). Parece verosímil que Rajoy incurra en los mismos errores en los que cayó Aznar en el segundo (básicamente, tratar de presentar su programa en vez de repartir estopa) y que hoy ZP trate por todos los medios de mostrarse beligerante, seguramente agarrándose al trasvase del Ebro y a los pasados gobiernos de Aznar.
Lo peor de todo es que estas elecciones las va a ganar por la mínima un ZP que se va a dejar robar la cartera por los nacionalistas a la primera de cambio. Lo deseable, y lo razonable, sería un gran pacto “a la alemana”, algo tan improbable que produce hasta risa.
Por mucho que se empeñen en demostrarnos lo contrario, sobre todo una vez probada en el extinto bloque del este la inviabilidad del sistema socialista, las diferencias entre los dos grandes partidos son mínimas, y, en todo caso, mucho menor que las que hay con los nacionalistas, que lo único que pretenden (y lograrán) es llenarse la buchaca.
Por increíble que parezca, ambos partidos, pero sobre todo el PSOE, puesto que ZP que ha convertido la rivalidad con el PP en algo personal, se aplican la máxima de “antes muerta que tuya”, con el resultado de que al final todas las instituciones acabarán convertidas en “la Meretriz de Babilonia”.
Ahora vas y los votas.
jueves, 28 de febrero de 2008
Trilleros y estafadores
Creo que fue Guerra el que llamo “Tahúr del Missisipi” a Adolfo Suárez, paisano mío y uno de los políticos más dignos y honrados de nuestra breve historia democrática. Pues bien, se ha destapado en las páginas de un diario que todos los datos y gráficas que manejó en el debate Zapatero eran falsos como monedas de chocolate, y lo mejor de todo es que no se trata del Mundo, la cueva donde se urden todas las teorías conspiratorias, sino del País, un medio hasta hace poco clientelista y mamporrero, poco menos que la prensa del movimiento. Tiene gracia saber que ZP, el de la sonrisa beatífica expresión de no haber roto nunca un plato, acudió a la timba con las cartas marcadas y los dados cargados, y lo mejor de todo es la candidez del PP, que, o bien no se enteró, o bien no fue capaz de sacarle partido a esta torpe y evidente añagaza.
Mientras tanto, mi también paisano Bermejo, un redivivo “Juan Guerra” que le ha salido a Zapatero a guisa de forúnculo en el culo, bailaba al son que le palmeaba su mujer, funcionaria y que lleva más de un mes de baja por lumbago, estafando a la administración publica, esto es, a todos nosotros.
Pero lo que se lleva la guinda es que medios, oposición y ciudadanos, en vez de montar la de San Quintín por estas tropelías, nos dediquemos a hablar del sexo de los ángeles, la crispación y el talante. No es de extrañar que tan a menudo los políticos nos tomen por tontos si nos comportamos como tales.
Mientras tanto, mi también paisano Bermejo, un redivivo “Juan Guerra” que le ha salido a Zapatero a guisa de forúnculo en el culo, bailaba al son que le palmeaba su mujer, funcionaria y que lleva más de un mes de baja por lumbago, estafando a la administración publica, esto es, a todos nosotros.
Pero lo que se lleva la guinda es que medios, oposición y ciudadanos, en vez de montar la de San Quintín por estas tropelías, nos dediquemos a hablar del sexo de los ángeles, la crispación y el talante. No es de extrañar que tan a menudo los políticos nos tomen por tontos si nos comportamos como tales.
martes, 26 de febrero de 2008
Sordera pandémica
No sólo son los candidatos los que no escuchan al contendiente, (con el resultado de que en vez de debates disfrutemos de una suerte de “monólogos alternados”) sino que los propios votantes se niegan a atender a lo que se dice en el debate y se limitan a contemplar al candidato de sus amores como el que mira una imagen de la Purísima o del santo de su devoción. Sólo así cabe explicarse cómo es posible que, tras el debate de ayer, las encuestas de los distintos medios den como ganador a uno u otro candidato, según sus afinidades.
Por lo que respecta a al debate, ZP acudió pertrechado con las gráficas de su acólito Solbes, pero Rajoy no se dejó enfarragar en una evanescente disertación macroeconómica –no en vano, no es un recién llegado a esto, como Pizarro– y se limitó a hacer la cuenta de la vieja, mucho más contundente, sobre todo cuando no te cuadran las cuentas. No se necesita tener un master para darse cuenta de que uno no llega a fin de mes, ni ser un doctor de la iglesia para vislumbrar que la política de negociación con ETA ha sido un fiasco, y Rajoy se limitó a enumerar en voz alta y clara estas verdades de Pero Grullo que ZP pretendía maquillar con palabras hueras y afeites estadísticos. Omitiendo el pazguato y papanatas alegato final, se vio a un Rajoy sólido en papel de aspirante, agresivo y cañero (de todos modos lo tenía a huevo), y a un ZP arrinconado y patético, que hasta tartamudeaba con demasiada frecuencia, tan sólo preocupado de huir de las cuerdas.
En cualquier caso, este resultado es irrelevante, pues aquí uno se adscribe a un partido tal y como se profesa una fe. No somos capaces de entender que el gobierno no es más que un administrador para la inmensa finca que es España, al que los inquilinos contratamos por cuatro años, y que, si cumple con nuestras expectativas, le renovamos el contrato y, si no lo hace, le damos la patada y buscamos a otro. Cabría colegir, entonces, si es posible que algún indeciso (si es que existiese tal género) pudiese cambiar su voto en virtud de este debate: la respuesta es que tal prodigio sólo sería posible si el susodicho fuera tan memo como para precisar que Rajoy le cuente estas cuatro verdades para darse cuenta de ellas.
Al final, acabaremos teniendo el gobierno que nos merecemos.
Por lo que respecta a al debate, ZP acudió pertrechado con las gráficas de su acólito Solbes, pero Rajoy no se dejó enfarragar en una evanescente disertación macroeconómica –no en vano, no es un recién llegado a esto, como Pizarro– y se limitó a hacer la cuenta de la vieja, mucho más contundente, sobre todo cuando no te cuadran las cuentas. No se necesita tener un master para darse cuenta de que uno no llega a fin de mes, ni ser un doctor de la iglesia para vislumbrar que la política de negociación con ETA ha sido un fiasco, y Rajoy se limitó a enumerar en voz alta y clara estas verdades de Pero Grullo que ZP pretendía maquillar con palabras hueras y afeites estadísticos. Omitiendo el pazguato y papanatas alegato final, se vio a un Rajoy sólido en papel de aspirante, agresivo y cañero (de todos modos lo tenía a huevo), y a un ZP arrinconado y patético, que hasta tartamudeaba con demasiada frecuencia, tan sólo preocupado de huir de las cuerdas.
En cualquier caso, este resultado es irrelevante, pues aquí uno se adscribe a un partido tal y como se profesa una fe. No somos capaces de entender que el gobierno no es más que un administrador para la inmensa finca que es España, al que los inquilinos contratamos por cuatro años, y que, si cumple con nuestras expectativas, le renovamos el contrato y, si no lo hace, le damos la patada y buscamos a otro. Cabría colegir, entonces, si es posible que algún indeciso (si es que existiese tal género) pudiese cambiar su voto en virtud de este debate: la respuesta es que tal prodigio sólo sería posible si el susodicho fuera tan memo como para precisar que Rajoy le cuente estas cuatro verdades para darse cuenta de ellas.
Al final, acabaremos teniendo el gobierno que nos merecemos.
lunes, 25 de febrero de 2008
Una campaña para tontos
Por duro que pueda parecer este aserto, eso no le resta un ápice de veracidad. El ciudadano medianamente inteligente no se deja convencer, y mucho menos se aviene a cambiar el color del voto, por un simple discurso. Los políticos, como los publicistas, conocen perfectamente su “target”, esto es, la franja de población susceptible de ser influenciada, y a ellos orientan su campaña, y es por esto que las citadas de dirijen más a las tripas y a los bajos instintos de los votantes que a su cabeza.
Si estoy equivocado, esta noche veremos un debate entre grandes estadistas que expondrán, brillantemente y al detalle, sus programas; si estoy en lo cierto, el PSOE resucitará a los muertos de Irak y el PP a los de ETA.
Se admiten apuestas.
Si estoy equivocado, esta noche veremos un debate entre grandes estadistas que expondrán, brillantemente y al detalle, sus programas; si estoy en lo cierto, el PSOE resucitará a los muertos de Irak y el PP a los de ETA.
Se admiten apuestas.
viernes, 22 de febrero de 2008
Combate nulo
Al final, el combate se quedó en nada; Pizarro, el aspirante, se limitó a mantenerse en la media distancia y, aunque mostró maneras con un juego de piernas exquisito y un estiloso jab que manejó con soltura, el campeón, Solbes, se escudó tras una muralla infranqueable de cifras macroeconómicas del año pasado, justo antes de que se les derribase el castillo de naipes que custodiaban desde hace cuatro años rogando: “¡Virgencita, que me quede como estoy!”.
Cierto es que Pizarro se expresó un lenguaje más asequible al ciudadano medio, a diferencia de un Solbes tan soporífero que se le acabó durmiendo un ojo, pero la verdad es que defraudó.
Cualquier aficionado sabe que es el aspirante el que debe buscar las distancias cortas para lanzar ganchos al hígado y directos a la mandíbula, incluso algún golpe bajo la cintura, pero Pizarro fue víctima del miedo al KO. Resultó un espectáculo lastimero ver a un campeón decadente, que apenas acertaba a encontrar sus gráficas, y al aspirante limitándose a bailar alrededor suyo.
Esperemos que lo del lunes sea menos aburrido.
Cierto es que Pizarro se expresó un lenguaje más asequible al ciudadano medio, a diferencia de un Solbes tan soporífero que se le acabó durmiendo un ojo, pero la verdad es que defraudó.
Cualquier aficionado sabe que es el aspirante el que debe buscar las distancias cortas para lanzar ganchos al hígado y directos a la mandíbula, incluso algún golpe bajo la cintura, pero Pizarro fue víctima del miedo al KO. Resultó un espectáculo lastimero ver a un campeón decadente, que apenas acertaba a encontrar sus gráficas, y al aspirante limitándose a bailar alrededor suyo.
Esperemos que lo del lunes sea menos aburrido.
martes, 19 de febrero de 2008
Pan y circo
Parece ser que esta fórmula para meterse al populacho (es decir, nosotros) en el bolsillo, que ya era vieja cuando la empleaba Julio Cesar, vuelve a estar de moda.
Rajoy abrió la veda con su propuesta de bajada de impuestos, algo que por otra parte cabría esperar de un gobierno liberal, y entonces ZP, que no podía ser menos, se sacó de la manga los 400 euros.
El contribuyente, que no es tonto (no en vano son sus magras costillas las que soportan todos los palos), sabe que estos dispendios los acaba pagando siempre el mismo, por no decir uno mismo, pero una devolución universal de esta índole le hace plantearse a uno que para qué demonios le cobran los impuestos. Si de verdad sobra dinero en la hucha de todos, hay miles de formas mejores, y más equitativas de invertirlo.
A falta de gladiadores (como carnaza a los leones, ya se ha arrojado a la conferencia episcopal en pleno, en esto no se ha cambiado mucho) se han sacado de la chistera esta caterva de cantarines trasnochados que entonan “Defender la alegría” (donde dice alegría, léase canon). Rajoy, más ortodoxo, ayer se fotografiaba con Judokas, incluso se atrevía a hacer una llave.
Lo más triste de todo es que, a pesar de que el paro sube como la espuma y al gobierno no le ocurre otra cosa que maquillar las cifras, la caja del supermercado da más miedo que el dentista y la letra de la hipoteca ha mudado en el abecedario al completo, a la oposición no se le ocurre otra cosa que sacarse los ojos entre ellos por un “quítate que yo estaba antes”, y acaban convirtiendo las inauguraciones preelectorales en cebo para “tomateros” y similares, que, como si de una boda se tratase, no paran de jalear “Que se besen”.
La lástima es que las elecciones, a semejanza de los concursos literarios, no pudieran resultar “desiertas”, a ver si espabilaban.
Rajoy abrió la veda con su propuesta de bajada de impuestos, algo que por otra parte cabría esperar de un gobierno liberal, y entonces ZP, que no podía ser menos, se sacó de la manga los 400 euros.
El contribuyente, que no es tonto (no en vano son sus magras costillas las que soportan todos los palos), sabe que estos dispendios los acaba pagando siempre el mismo, por no decir uno mismo, pero una devolución universal de esta índole le hace plantearse a uno que para qué demonios le cobran los impuestos. Si de verdad sobra dinero en la hucha de todos, hay miles de formas mejores, y más equitativas de invertirlo.
A falta de gladiadores (como carnaza a los leones, ya se ha arrojado a la conferencia episcopal en pleno, en esto no se ha cambiado mucho) se han sacado de la chistera esta caterva de cantarines trasnochados que entonan “Defender la alegría” (donde dice alegría, léase canon). Rajoy, más ortodoxo, ayer se fotografiaba con Judokas, incluso se atrevía a hacer una llave.
Lo más triste de todo es que, a pesar de que el paro sube como la espuma y al gobierno no le ocurre otra cosa que maquillar las cifras, la caja del supermercado da más miedo que el dentista y la letra de la hipoteca ha mudado en el abecedario al completo, a la oposición no se le ocurre otra cosa que sacarse los ojos entre ellos por un “quítate que yo estaba antes”, y acaban convirtiendo las inauguraciones preelectorales en cebo para “tomateros” y similares, que, como si de una boda se tratase, no paran de jalear “Que se besen”.
La lástima es que las elecciones, a semejanza de los concursos literarios, no pudieran resultar “desiertas”, a ver si espabilaban.
viernes, 15 de febrero de 2008
Disparar con pólvora ajena
¿Quién no ha soñado con entrar a saco en el Corte Inglés y decir: ‘Señorita, ponga usted lo mejor que “haiga”’? ¡Que se lo pregunten a mi mujer!
Resulta que este ministro, rojo por partida doble, se ha gastado, en jardineras para la terraza y alicatar el los cuartos de baño hasta el techo, más que la cifra media por la que empeña la mayor parte de su vida el españolito de a pie, y justamente en una época en la que, quien más y quien menos, siente que la cesta de la compra y la letra de la hipoteca se le enredan en un nudo que apenas le deja respirar. Y lo mejor es que la anterior inquilina, la Trujillo, compañera de partido y para más INRI ministra del ramo, afirma (y amenaza con aportar pruebas) que la vivienda estaba impecable.
Este gobierno de la guitarra y el talanterío empieza a apestar a viejos tufos, a vacaciones en el Azor y a jets privados, a cacicadas de nuevo rico.
No deja de tener gracia que este ejecutivo se ensañe con Pizarro por haberse enriquecido trabajando honradamente –¡Olé sus huevos!–¡ el mismo que viaja en turista y se aloja, a cargo del partido, en un hotel de tres estrellas.
Creo sinceramente que los ministros deberían cobrar muchísimo más, un sueldo acorde a la responsabilidad, pero estos dispendios son injustificables y quien sea sorprendido despilfarrando así el dinero publico debería ser destituido al instante.
Ahora vas y los votas.
Resulta que este ministro, rojo por partida doble, se ha gastado, en jardineras para la terraza y alicatar el los cuartos de baño hasta el techo, más que la cifra media por la que empeña la mayor parte de su vida el españolito de a pie, y justamente en una época en la que, quien más y quien menos, siente que la cesta de la compra y la letra de la hipoteca se le enredan en un nudo que apenas le deja respirar. Y lo mejor es que la anterior inquilina, la Trujillo, compañera de partido y para más INRI ministra del ramo, afirma (y amenaza con aportar pruebas) que la vivienda estaba impecable.
Este gobierno de la guitarra y el talanterío empieza a apestar a viejos tufos, a vacaciones en el Azor y a jets privados, a cacicadas de nuevo rico.
No deja de tener gracia que este ejecutivo se ensañe con Pizarro por haberse enriquecido trabajando honradamente –¡Olé sus huevos!–¡ el mismo que viaja en turista y se aloja, a cargo del partido, en un hotel de tres estrellas.
Creo sinceramente que los ministros deberían cobrar muchísimo más, un sueldo acorde a la responsabilidad, pero estos dispendios son injustificables y quien sea sorprendido despilfarrando así el dinero publico debería ser destituido al instante.
Ahora vas y los votas.
jueves, 7 de febrero de 2008
Un ensayo
Aprovechando que estamos en época electoral, voy a colgar un ensayo que tenía (como díría Teresa Núñez) en un recoveco del disco duro y que viene al dedillo. Es lo que tiene el "escribir de encargo".
Los que mueven la noria
Los que mueven la noria
martes, 5 de febrero de 2008
Recapitular
Uno nunca es objetivo con la propia obra; la mayor parte de las veces, porque la mira con demasiada indulgencia, pero hay ocasiones en las que pasa lo contrario, y se debe dejar reposar un tiempo los escritos y después volverlos a leer en su conjunto para valorarlos adecuadamente.
Tampoco sé si en esto soy objetivo, pero las obras que más trabajo (casi sufrimiento) me cuesta alumbrar, al final son las que acaban gustándome más.
Será que me estoy volviendo masoca.
Tampoco sé si en esto soy objetivo, pero las obras que más trabajo (casi sufrimiento) me cuesta alumbrar, al final son las que acaban gustándome más.
Será que me estoy volviendo masoca.
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